Lección Nº 22 – Frecuencias de la Conciencia

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

¿De dónde sacaré fuerzas para triunfar?: sólo de mí. ¿Quién me dará una nueva oportunidad?: saldrá de mí. ¿Quién me sacará de todos mis problemas?: ¡sólo yo, porque yo quiero salir de todos mis problemas ya!

Las fantasías sobre la otra vida consumen tiempo y confunden a la mente. Para avanzar, el sujeto debe concentrarse sobre lo que puede percibir directamente, sobre el fenómeno completo de su propio cuerpo y mente. Debe aprender a concentrarse, sensibilizarse y controlar todas sus corrientes bioeléctricas. Luego, mediante éstas y concentración mental ininterrumpida, aprender a controlar todas las fuerzas naturales externas. Debe desandar el camino, desde lo más denso hacia lo más sutil, paso a paso. El proceso de aprendizaje tiene niveles, en semejanza con el sistema educativo. Y si no se controla cada paso, no se puede dar el próximo y la evolución de la conciencia se detiene y hasta puede retroceder. Un profesional no puede ejercer el título, hasta no aprobar su última materia académica. En NeuroYoga, es igual. No se obtendrá el control deseado, hasta no recorrer todo el camino correctamente”.

Yogui Mettàtron

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DIOS SIEMPRE ESTÁ DISPONIBLE PARA TODOS, ES EL PECADO LO QUE DIVIDE

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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FRECUENCIAS DE LA CONCIENCIA

Para obtener un máximo rendimiento de nuestro cerebro debemos aprender a funcionar a frecuencia Alfa. Sobre esta oscilación EEG tenemos acceso a la fuente de nuestro subconsciente, donde se aloja el 90% de nuestro potencial cerebral. Existen 6 diferentes ondas con sus correspondientes estados cerebrales, estos son:

1. Gamma Alta (+ 200 microvoltios) entre 25 y 100 *Hz. Estados alterados.

2. Ran Alta (+200 microvoltios) +28 Hz. Estados de estrés y confusión.

3. Beta (150-200 microvoltios) 13 a 28 Hz. Vigilia, consciencia, excitación.

4. Alfa (100-150 microvoltios) 8 a 12 Hz. Relajación, creatividad, tranquilidad.

5. Theta (50-100 microvoltios) 3.5 a 7.5 Hz. Vigilia, sueño moderado, con sueños.

6. Delta (10-50 microvoltios) 0.2 a 3 Hz. Sueño profundo.

*El hercio, hertzio o hertz (símbolo Hz), es la unidad de frecuencia del Sistema Internacional de Unidades. Un hercio es la frecuencia de una oscilación que sufre una partícula en un período de un segundo.

DESCRIPCIÓN DETALLADA

ONDAS BETA: Originan un campo electromagnético con una frecuencia comprendida entre 13 y 30 Hz (vibraciones por segundo). Se registran cuando la persona se encuentra despierta y en plena actividad mental. Los sentidos se hallan volcados hacia el exterior, de manera que la irritación, inquietud y temores repentinos pueden acompañar este estado. Las ondas Beta son oscilaciones electromagnéticas en el rango más alto de frecuencia que se detectan en el cerebro humano a través de un electroencefalograma analógico. Están asociadas con etapas de sueño nulo, donde se está despierto y consciente y las ondas son más frecuentes en comparación con las ondas Delta, Alfa y Theta.

ONDAS ALFA: Tienen una frecuencia de 8 –12 Hz y están asociadas con estados de relajación. Se registran especialmente momentos antes de dormirse. Sus efectos característicos son: relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados, optimismo y un sentimiento de integración de cuerpo y mente. Las ondas Alfa son oscilaciones electromagnéticas en el rango de frecuencias de 8-12 Hz que surgen de la actividad eléctrica sincrónica y coherente de las células cerebrales de la zona del tálamo. También son llamadas «Ondas de Berger», en memoria de Hans Berger, el primer investigador que aplicó la electroencefalografía a seres humanos. Las ondas Alfa son comúnmente detectadas usando un electroencefalograma (EEG) o un magnetoencefalograma (MEG), y se originan sobre todo en el lóbulo occipital durante periodos de relajación, con los ojos cerrados, pero todavía despierto. Estas ondas se atenúan al abrirse los ojos y con la somnolencia y el sueño. Se piensa que representan la actividad de la corteza visual en un estado de reposo. Una onda similar a las Alfa, llamada mu (μ) es a veces observada sobre la corteza motora y se atenúa con el movimiento o incluso con la intención de moverse.

ONDAS THETA: Con una frecuencia de 3.5-7.5 Hz., se producen durante el sueño (o en meditación profunda, entrenamiento autógeno, yoga…), mientras actúan las formaciones del subconsciente. Las características de este estado son: memoria plástica, mayor capacidad de aprendizaje, fantasía, imaginación e inspiración creativa. Las ondas Theta son oscilaciones electromagnéticas en el rango de frecuencias de 3.5 y 7.5 Hz que se detectan en el cerebro humano a través de un electroencefalograma. Normalmente están asociadas con las primeras etapas de sueño, fases 1 y 2. Se generan tras la interacción entre los lóbulos temporal y frontal.

ONDAS DELTA: Con una frecuencia de 1-3 Hz, surgen principalmente en el sueño profundo y muy raras veces se pueden experimentar estando despierto. Sus estados psíquicos correspondientes son el dormir sin sueños, el trance y la hipnosis profunda. Las ondas Delta resultan de gran importancia en los procesos curativos y en el fortalecimiento del sistema inmunitario. Las ondas Delta son oscilaciones, el resultado de la representación de la actividad cerebral frente al tiempo, estas dada su naturaleza presentan una periodicidad, su rango de frecuencias es de 1-3 Hz. Normalmente están asociadas con etapas de sueño profundo. También se puede medir la actividad electromagnética del corazón, donde la presencia de ondas Delta se asocia con el síndrome de Wolff-Parkinson-White. En la actividad cerebral, estas ondas se presentan en las etapas tres y cuatro, en casos de daño cerebral y coma. Las ondas Delta se presentan en sueño profundo sin soñar y no están presentes en las otras etapas del sueño (1,2 y de movimiento rápido de ojos).

EVOLUCIÓN – Hasta hace apenas 2 siglos, el Homo Sapiens, vivía en armonía con su entorno. Le era más simple estar en contacto con la naturaleza, disponer del tiempo, relajarse, concentrarse y lograr una perfecta abstracción de todo lo que le rodeaba. Hoy en día, en las grandes ciudades, vivimos en tensión constante. El trabajo, los impuestos, el tráfico, los problemas, la salud, el ruido, los medios de comunicación, todo nos induce estados depresivos y de estrés acumulativos.

Nuestro cerebro no ha cambiado, pero las circunstancias lo han hecho de forma dramática. Nuestro sistema nervioso no ha aprendido a adaptarse tan rápidamente con el ambiente moderno. En función de esta realidad, el estrés, la depresión y la ansiedad, se han transformado en una pandemia en la actual sociedad. No se han creado los instrumentos necesarios al mismo ritmo de los cambios externos.

El sistema nervioso funciona con energía bioquímica eléctrica. Al desarrollarse el electroencefalograma se descubrieron las oscilaciones de tensión eléctrica en el cerebro y, las diferentes formas en que actúan. Según la actividad neuronal, y con las sustancias neuroquímicas y hormonales que liberamos al torrente sanguíneo, tenemos una determinada frecuencia cerebral.

La Técnica de Meditación Sináptica, una vez que hemos entrenado al cerebro, nos facilita ingresar a frecuencia Alfa apenas cerramos los ojos, permitiéndonos fluctuar entre nuestro estado consciente y el subconsciente, obteniendo el máximo de ambos, logrando así funcionar a plena capacidad mental. En el estado Alfa podemos actuar en forma lúcida y coordinada, gozando de una profunda relajación que nos posibilita interactuar sin el freno de la mente censora, sugiriendo o descubriendo nuevas ideas. En el umbral del subconsciente es posible meditar con total fluidez y visualizar afirmaciones positivas para una mejora de la autoestima, fortaleciendo el desarrollo personal.

Hemos dejado de evolucionar genéticamente, pero podemos continuar haciéndolo funcionalmente, mediante la meditación. Está probado que nuevas áreas se especializan y se crea nueva materia gris como consecuencia del meditar. Es un hecho que por esta vía la evolución del hombre continúa.

Las ondas cerebrales Alfa están relacionadas con el descanso y el relax. Son ondas cerebrales que tienen ciclos situados en los rangos de 8 a 12 Hz, y que normalmente se generan en el hemisferio derecho del cerebro o en modo sincronizado entre ambos hemisferios. Las ondas Alfa se activan cuando la mente y el cuerpo están completamente relajados y libres de estrés.

Las ondas Alfa son las ondas dominantes en personas que están relajadas, que son creativas y poseen una mente clara. A pesar de las Beta, las Alfa también se consideran un patrón normal de ondas cerebrales ya que se da cuando la gente cierra los ojos para descansar y dormir.

Beneficios de las ondas cerebrales Alfa

Relajación del cuerpo y la mente

Mayor nivel de creatividad

Mayor capacidad para resolver problemas

Estabilidad emocional

Disminución de los niveles de estrés y ansiedad

Flujo del Estado Fundamental de la Conciencia

Capacidad de mejorar el aprendizaje

Activación del sistema inmunológico

Aumento de los niveles de serotonina

Los niños y los adolescentes tienden a tener niveles mucho más altos de ondas cerebrales Alfa que los adultos. El rango de 10 Hz ha sido ampliamente aceptado como la frecuencia más segura para empezar un entrenamiento diario con sonidos binaurales. Se trata de sonidos que permiten que el cerebro se sincronice en ondas Alfa.

Si un cerebro es deficiente en el patrón de ondas Alfa, al aumentarlas puede ayudar a la persona a sentirse mucho mejor. Aunque, ni este tipo de onda es un “remedio que lo cura todo” ni cada frecuencia actúa de la misma manera. Estos son los rangos y los efectos aproximados de cada frecuencia, dentro de la frecuencia Alfa:

8 – 10 Hz Memorización y Aprendizaje. La compresión no está incluida.

8 – 12 Hz – Creatividad

10 Hz – Estimula la liberación de serotonina (mejor humor, estímulos positivos)

10 Hz – Mejora el estado de ánimo general y el ciclo del sueño

10 Hz – Reduce el dolor de cabeza esporádico

10 Hz – Activa el subconsciente (clarividencia)

11 Hz – Estado relajado pero cuerpo despierto

12 Hz – Estabilidad mental. Centrado en la actividad

11 – 14 Hz – Mayor atención y conciencia

12 – 14 Hz – Frecuencia de aprendizaje. Absorción de información de forma pasiva (estudios)

De acuerdo a la oscilación que registre nuestro cerebro poseemos 6 estados de conciencia reconocibles: Gamma, Ran, Beta, Alfa, Theta y Delta. Asimismo, dentro de éstas, hay subrangos de frecuencias, que admiten funcionalidades cerebrales diferenciales. Por medio del entrenamiento específico puede ingresarse voluntariamente en estas frecuencias y disfrutar del pleno potencial cerebral requerido. La Técnica de Meditación Sináptica nos da acceso a un patrón definido de ondas Alfa, en combinación con una acción neuronal, como la memorización, se obtiene estabilización sobre la frecuencia de 8 a 10 Hz.

Una vez que la MS se ha automatizado lo suficiente, para que la repita la mente subconsciente, pueden abrirse los ojos y realizarse tareas sin perderse el nivel Alfa. Esto es la meditación dinámica, fruto del entrenamiento intensivo, que nos posibilita la actividad consciente y el estado contemplativo al mismo tiempo. ¿Cómo funciona esto? Es como la respiración o los latidos del corazón, que son controlados por la mente subconsciente. Cuando se ha practicado lo suficiente la MS, uno simplemente ordena a su mente que repita el mantra, como fondo mental, en piloto automático. Así continuarán generándose ondas Alfa, sin importar que estemos con los ojos abiertos. Estarán atenuadas por las ondas Beta, pero su presencia será suficiente para sostener una alta coherencia cerebral y una mayor irrigación de todo ese órgano, con lo que le llegará más oxígeno y funcionará a mayor potencia.

Por lo que se ve, meditar no es abstraerse en la irrealidad, sino pura gimnasia cerebral. Todos los estados de la conciencia, incluyendo la percepción de Dios, dependen del funcionamiento del cerebro. Aprender a manejarlo, es fundamental, para el autocontrol y el conocimiento de Uno Mismo.

Ingresar en nivel Alfa es entrar en estado de concentración mental y Atención Plena. Tanto la meditación, como la oración, nos introducen en esta frecuencia del cerebro, caracterizada por la relajación general del cuerpo y la calma mental.

El cerebro emite débiles impulsos electroquímicos y la mayor o menor frecuencia de esas pulsaciones, o ciclos, determina el estado de la conciencia. Cuanto más elevada es la frecuencia cerebral, menor es la capacidad, cuanto más baja, especialmente en el rango Alfa-Theta, mayor es la capacidad resultante de la concentración.

En el nivel Beta la oscilación promedia los 21 ciclos por segundo, y puede elevarse hasta 60 ciclos o más. Al ocurrir esto, la persona está agitada, nerviosa, con pánico, tensa y ansiosa. Cuanto mayor sea la frecuencia cerebral, menor es la capacidad mental de respuesta consciente y ordenada. A frecuencia máxima puede generarse un blanco total, o apagón total, quedando la mente paralizada. El nerviosismo acelera los ciclos del cerebro, por esta razón los estudiantes pierden la concentración en el momento de dar sus exámenes y tienen dificultad para recordar las respuestas. Luego en sus casas, al relajarse y volver la mente a sus ciclos regulares, recuerdan todo perfectamente. También en estado de ira y violencia, el cerebro funciona a frecuencia Beta alta y se pierde el control sobre las acciones, ya no se razona. Cuando en medio de la discusión el ritmo oscilatorio retorna a los 21 ciclos se vuelve al razonamiento lógico, analítico y comprensible.

Mediante la meditación, la contemplación y la oración, se consigue descender a nivel Alfa consciente; el ritmo cerebral se sitúa entonces entre 7 a 14 ciclos por segundo, siendo la media de 10,5 por segundo. Al profundizar en este estado se ingresa en un nivel de relajamiento profundo, manteniendo la mente y el cuerpo en paz y en calma, sin tensiones físicas ni emocionales, el entorno ideal para que se exprese la Inteligencia Creativa en todo su potencial. En este nivel más profundo aumenta el campo de tu inteligencia, de tu memoria, de tu creatividad, de tu inspiración, de tu percepción sensorial y extrasensorial y tu intuición es más aguda.

Desde el nivel Alfa hay acceso directo a la mente subconsciente, por lo que resulta efectiva la programación positiva. Por intermedio de Afirmaciones es posible alterar el contenido del subconsciente, donde se forman los hábitos y de esta forma crear nuevos patrones de vida activa. Cuanto más intenso sea el nivel Alfa, más profundamente se grabará la orden mental en el subconsciente, por lo que más rápidamente se producirán los resultados deseados. Es aconsejable realizar esta práctica poco antes de finalizar la técnica de la MS y retornar a la Conciencia Beta.

SUPERAPRENDIZAJE – Investigadores de la Universidad de Michigan probaron que la gente, al interactuar con la naturaleza, mejora en un 20% su capacidad de memoria, lo que incrementa la capacidad de aprendizaje. También, pero en menor medida, el mismo efecto se repite cuando las personas observan imágenes de paisajes naturales. En cambio, el pasear por entornos urbanos, calles y edificios, no produce ninguna ventaja neuronal.

El contacto con la naturaleza nos lleva a la calma, a la armonía, también se relaciona con el bienestar, porque los espacios naturales aumentan nuestro potencial de salud y de buen carácter, asimismo nuestra capacidad de aprendizaje aumenta considerablemente mejorando el funcionamiento cognitivo, además de potenciar más la auto-disciplina y el control de los impulsos. Por el contrario, aquellas personas que no conviven con la naturaleza tienden a sufrir déficit de atención y síntomas de hiperactividad, trastornos de ansiedad y depresión.

El mundo moderno, en las grandes ciudades, es de alerta máxima, al cruzar las calles, el pánico creciente a ser asaltados, la violencia en los medios audiovisuales, todo es tensión y todo suma estrés a nuestro sistema nervioso. Lo que deriva en muchos casos de insomnio.

La Técnica de Meditación Sináptica nos permite que el cerebro trabaje a frecuencia Schumann, que es la relacionada con la frecuencia de las ondas Alfa de la mente humana en el rango de 7.5 a 12 Herz., donde se produce la relajación profunda y reparadora, junto con la capacidad del Superaprendizaje.

La actividad de los órganos sensoriales, se traduce en un estímulo eléctrico que llega hasta el cerebro a zonas concretas de su corteza. Allí, cada neurona responde con un voltaje entre 1 y 5 micro voltios a los estímulos que le llegan. El conjunto global de neuronas produce un ruido eléctrico con un potencial de hasta 500 microvoltios.

. Cuando una persona logra ingresar a la frecuencia vibracional Alfa entre los 7.5 a 12 Hz, alcanza un nivel de asimilación de aprendizaje máximo o Superaprendizaje. Si unimos a este estado inducido el aislamiento externo y la reproducción de datos e información de forma visual y auditiva, se podría obtener el máximo potencial de aprendizaje de un individuo, tanto en velocidad como en capacidad. Esta retroalimentación supone un incremento en el cociente intelectual.

Poseemos el conocimiento y la tecnología, falta que lo integremos en novedosas aplicaciones de ampliación de la conciencia y la inteligencia, dentro del campo de las tecnologías neurodigitales. El NeuroYoga es una disciplina que profundiza en herramientas de autocontrol mental, para estudiar el campo natural de la Conciencia y sentar las bases para la multiplicación de los efectos, mediante medios auxiliares externos.

Está claro, por el dato aportado por la investigación de la Universidad de Michigan que, si practicamos la MS, en un ambiente natural, como la playa, las sierras, a la orilla de un lago o el campo, obtendremos resultados más profundos y más efectivos, que haciéndolo encerrados en casa o en un departamento. Siempre el contacto con la Naturaleza nos beneficiará.

Todo lo que evoluciona también puede involucionar sin el uso, dado que se atrofia. Esta ley también se aplica sobre el cerebro humano. Veamos el dato:

Durante los últimos 30 mil años el cerebro de los seres humanos modernos se ha reducido en un 10 por ciento, paso de 1.590 cm3, según restos hallados en Cro-Magnon, a un promedio de 1.359 cm3. El hallazgo se debe a un estudio realizado por el profesor David Geary, de la Universidad de Missouri. La pérdida equivale a una pelota de golf. La automatización y la IA pueden reducir la inteligencia humana al nivel del chimpancé.

De acuerdo a la oscilación que registre nuestro cerebro poseemos 6 estados de conciencia reconocibles: Gamma, Ran, Beta, Alfa, Theta y Delta. Asimismo, dentro de éstas, hay subrangos de frecuencias, que admiten funcionalidades cerebrales diferenciales. Por medio del entrenamiento específico puede ingresarse voluntariamente en estas frecuencias y disfrutar del pleno potencial cerebral requerido. La Técnica de Meditación Sináptica nos da acceso a un patrón definido de ondas Alfa, en combinación con una acción neuronal, como la memorización, se obtiene estabilización sobre la frecuencia de 8 a 10 Hz.

Una vez que la MS se ha automatizado lo suficiente, para que la repita la mente subconsciente, pueden abrirse los ojos y realizarse tareas sin perderse el nivel Alfa. Esto es la meditación dinámica, fruto del entrenamiento intensivo, que nos posibilita la actividad consciente y el estado contemplativo al mismo tiempo. ¿Cómo funciona esto? Es como la respiración o los latidos del corazón, que son controlados por la mente subconsciente. Cuando se ha practicado lo suficiente la MS, uno simplemente ordena a su mente que repita el mantra, como fondo mental, en piloto automático. Así continuarán generándose ondas Alfa, sin importar que estemos con los ojos abiertos. Estarán atenuadas por las ondas Beta, pero su presencia será suficiente para sostener una alta coherencia cerebral y una mayor irrigación de todo ese órgano, con lo que le llegará más oxígeno y funcionará a mayor potencia.

Por lo que se ve, meditar no es abstraerse en la irrealidad, sino pura gimnasia cerebral. Todos los estados de la conciencia, incluyendo la percepción de Dios, dependen del funcionamiento del cerebro. Aprender a manejarlo, es fundamental, para el autocontrol y el conocimiento de Uno Mismo.

Ingresar en nivel Alfa es entrar en estado de concentración mental y Atención Plena. Tanto la meditación, como la oración, nos introducen en esta frecuencia del cerebro, caracterizada por la relajación general del cuerpo y la calma mental.

El cerebro emite débiles impulsos electroquímicos y la mayor o menor frecuencia de esas pulsaciones, o ciclos, determina el estado de la conciencia. Cuanto más elevada es la frecuencia cerebral, menor es la capacidad, cuanto más baja, especialmente en el rango Alfa-Theta, mayor es la capacidad resultante de la concentración.

En el nivel Beta la oscilación promedia los 21 ciclos por segundo, y puede elevarse hasta 60 ciclos o más. Al ocurrir esto, la persona está agitada, nerviosa, con pánico, tensa y ansiosa. Cuanto mayor sea la frecuencia cerebral, menor es la capacidad mental de respuesta consciente y ordenada. A frecuencia máxima puede generarse un blanco total, o apagón total, quedando la mente paralizada. El nerviosismo acelera los ciclos del cerebro, por esta razón los estudiantes pierden la concentración en el momento de dar sus exámenes y tienen dificultad para recordar las respuestas. Luego en sus casas, al relajarse y volver la mente a sus ciclos regulares, recuerdan todo perfectamente. También en estado de ira y violencia, el cerebro funciona a frecuencia Beta alta y se pierde el control sobre las acciones, ya no se razona. Cuando en medio de la discusión el ritmo oscilatorio retorna a los 21 ciclos se vuelve al razonamiento lógico, analítico y comprensible.

Mediante la meditación, la contemplación y la oración, se consigue descender a nivel Alfa consciente; el ritmo cerebral se sitúa entonces entre 7 a 14 ciclos por segundo, siendo la media de 10,5 por segundo. Al profundizar en este estado se ingresa en un nivel de relajamiento profundo, manteniendo la mente y el cuerpo en paz y en calma, sin tensiones físicas ni emocionales, el entorno ideal para que se exprese la Inteligencia Creativa en todo su potencial. En este nivel más profundo aumenta el campo de tu inteligencia, de tu memoria, de tu creatividad, de tu inspiración, de tu percepción sensorial y extrasensorial y tu intuición es más aguda.

Desde el nivel Alfa hay acceso directo a la mente subconsciente, por lo que resulta efectiva la programación positiva. Por intermedio de Afirmaciones es posible alterar el contenido del subconsciente, donde se forman los hábitos y de esta forma crear nuevos patrones de vida activa. Cuanto más intenso sea el nivel Alfa, más profundamente se grabará la orden mental en el subconsciente, por lo que más rápidamente se producirán los resultados deseados. Es aconsejable realizar esta práctica poco antes de finalizar la técnica de la MS y retornar a la Conciencia Beta.

Se ingresa en Nivel Cerebral Alfa simplemente cerrando los ojos y reduciendo el ritmo respiratorio y cardíaco. La repetición de un mantra permite calmar la mente y producir la absorción de la conciencia en el estado ausente de pensamientos. La estabilidad en el estado Alfa-Theta profundo facilita reprogramar los hábitos y reajustar el funcionamiento de la memoria. El cerebro es una máquina y el Nivel Alfa es el comando de acceso a dicha máquina. Desde ahí puede fácilmente controlarse el subconsciente y accederse al superconsciente. Existen técnicas pasivas y dinámicas. Lo ideal es combinar ambas para extraer los mejores resultados de nuestro cerebro.

AUMENTO DE LA GIRIFICACIÓN

El rendimiento cerebral es modificado por la meditación. Causa que la información sea procesada más rápidamente, esto permite un incremento del nivel de eficiencia y rendimiento. Recientes estudios revelan que cuanto más tiempo se medita más aumenta el grado de girificación del córtex, derivando esto en un incremento sobre el área de procesado de las neuronas. El cerebro se torna progresivamente más inteligente en forma física concreta.

Quienes meditan procesan la información más rápidamente que los cerebros de los individuos que no meditan. Está comprobado que las personas que meditan con regularidad desarrollan más pliegues o mayor grado de girificación en la corteza cerebral.

El efecto de la girificación es progresivo, cuanto más tiempo se lleve meditando, más pliegues aparecerán en las áreas del córtex sometidas a mayor demanda. Este dato ha sido confirmado por un estudio realizado por científicos de la Universidad de California en Los Ángeles. Se procedió al análisis de los escáneres cerebrales de 100 personas. 50 individuos son practicantes de la meditación durante una media de tiempo de 20 años y mostraron mayor cantidad de pliegues.

El informe fue elaborado por investigadores del Laboratorio de Neuroimagen de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), y fue oficialmente comunicado por la UCLA.

Estudios anteriores habían constatado que el hábito de meditar durante años aumenta el grosor del cerebro y fortalece las conexiones neuronales. La nueva investigación ha permitido establecer que se incrementa la girificación, por lo que el cerebro procesa más rápido y por tanto se convierte en más eficaz.

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Un tema que excita la curiosidad, cuando la persona occidental se contacta con ideas orientales, es el de la reencarnación. Se pierde tiempo intentando saber quién era uno en vidas pasadas. Considere que si usted acepta que el sentido de individualidad es ilusorio, en el sentido que es un estado transitorio, superpuesto sobre un único sustrato de existencia, siempre consciente, usted en realidad no es un individuo, sino que es la luz de conciencia pura que ilumina a todos los seres por igual, y así todas las vidas que fueron, son y serán, son la suya propia. Usted no es un ser individual, sino que es la esencia de la vida, que se expresa en múltiples formas a través de los tiempos.

Vea que el fenómeno completo de la conciencia, que se expresa en usted, no empieza ni termina en la superficie de su piel, se extiende por todo el cosmos y contiene a todos los seres vivos por igual, actuando simultáneamente en todos los individuos que se presentan a sí mismos como únicos y diferentes, pero son todos efecto de una misma causa única. Usted puede experimentar esto directamente, verlo, sentirlo, vivirlo, a través del trance de la meditación profunda. En determinado punto de su entrenamiento, usted sentirá la expansión ilimitada de la conciencia y podrá percibir que el fenómeno no se limita a interactuar a través de la individualidad de su cuerpo y mente, sino que involucra a todos los seres del universo. Y usted puede ver, sentir e interactuar a través de esta unidad, porque cuando la percibe en forma consciente, durante ese momento, usted es el foco, el centro, el ojo del huracán de la manifestación viva del Todo.

En ese instante, su voluntad se ha expandido a proporción y semejanza del cosmos íntegro. Si se concentra lo suficiente, desde ahí, puede ocasionar o inducir, cambios profundos en el devenir. Sin embargo, esta capacidad solo surge espontáneamente, si usted ha logrado identificarse con este nivel de conciencia y no lo experimenta como diferente, sino como interno y propio. Esta idea está contenida en la afirmación de Jesús “Yo y mi Padre, somos Uno”. La conciencia de unidad integradora con el Todo, es lo que usted debe desarrollar y aprender a aplicar en forma práctica.

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