Lección Nº 68 – ¿Qué nos pide la Virgen?

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

Hoy me siento inundado por Tu energía de vida, gran Espíritu creador del universo.

“El nacimiento está relacionado con un acontecimiento vital. El bebé expulsa líquido amniótico de sus pulmones y, por primera vez, respira el aire exterior. La nueva vida no solo sale al exterior, sino que el exterior ingresa en ella, en forma de aire. Y este contacto se mantendrá durante toda la vida posterior, mediante el ritmo respiratorio. La respiración regula el suministro constante de oxígeno a la sangre, y mediante éste el cuerpo libera energía de los alimentos. El flujo del aire permite el funcionamiento constante de una reacción química interna que nos abastece de energía para hacer funcionar toda la maquinaria corporal. Más que el ritmo cardíaco, la respiración regula los ritmos de todas las fuerzas o energías que atraviesan el cuerpo y de las reacciones de energía que se producen en su interior. La idea central es que el ritmo respiratorio, impone el orden en que se producen las interacciones entre el interior del organismo y el mundo natural exterior. Si dejamos de comer morimos en semanas, si dejamos de beber agua, morimos en días, si dejamos de respirar, morimos en minutos. Jerárquicamente, la respiración es la función vital de mayor importancia, junto a la del corazón. Y ambas, se encuentran mutuamente relacionadas. Tanto, que si cambia el ritmo de una, cambia consecuentemente el de la otra”.

Budjo Maitreya

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imagen3ORAR A LA MADRE O PADRE DIVINOS NOS PONE EN SINTONÍA CON LA CONCIENCIA CÓSMICA INTERNA

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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¿Qué nos pide la Virgen?

María dice en Medugorje: “La oración con el corazón, el ayuno, la confesión, la Eucaristía, la lectura de la Biblia”.

Maitreya: Los cinco pasos internos del NeuroYoga son oración, ayuno, concentración, meditación y estudio, para alcanzar Autoconocimiento Pleno de Sí Mismo en el propio Sí Mismo. Este Sí interno, desconocido y sin nombre, es idéntico y Siempre Uno con lo que Dios Es en Sí y por Sí Mismo. Durante la meditación y la revisión de los propios pensamientos, uno alcanza a confesar sus faltas, pedir perdón por cada una de ellas y comprometerse a no repetirlas y compensar por el daño ocasionado a uno mismo y a terceros. De esta forma se aprende a superar los conflictos internos surgidos de las aversiones al dolor, como son el odio, los celos, las envidias, los miedos, las angustias, las depresiones, las adicciones a cualquier exceso y deseo extremo, las tensiones debidas al estrés y al agotamiento nervioso por las ansiedades incontroladas.

Dicen que la Virgen ha afirmado que la ciencia y técnica de la meditación es un camino que no conduce al verdadero Dios y que Cristo es el único mediador. La Madre Divina, Virgen María o Madre Cósmica, según las creencias de diferentes religiones, me ha enseñado durante mi adolescencia que mediante la meditación todos pueden comulgar directamente con Dios Padre. Claramente me ha dicho en reiteradas ocasiones, mediante la Voz de mi propia Conciencia Superior: “todos son mis hijos, todos son hijos ante Dios, como mis hijos que todos son, todos gozan de los mismos derechos que Jesús ante el mismo Padre Único. La eucaristía no reemplaza a la meditación y la meditación no reemplaza a la eucaristía, ambas son medios para llegar al mismo Dios, que es siempre Padre de todos por igual”.

Lo poco que sé sobre meditación, me lo enseñó nuestra Madre personalmente, a través del contacto íntimo de la intuición interna despierta y encendida por el amor y la fe centrada en Dios.

Para quien aprende a meditar, el mundo entero, la naturaleza, los cielos, el viento, el mar, los pájaros, todo ser viviente, el universo íntegro, es la Iglesia de Dios, el apoyo material viviente de su Trono Celestial, el altar para la acción de comunión siempre personal, directa e interna con el Espíritu Único que todo lo alienta.

La gracia de la meditación es que no hay más intermediación para la expiación de los pecados, sólo la conciencia de Cristo despierta internamente en uno mismo, alabando e inclinándose en loas a un solo y mismo Dios. Aquel que es Padre de todos en el universo entero, que es todo Bondad, Justicia y Perdón. Por ser todo Bondad y Perdón, sólo nos pide la confesión de nuestros errores y su corrección, y como es todo Justicia es el límite y fin de todo pecado y todo mal. Por eso ¡ay!, el fin del tiempo de perdón por los pecados, inevitablemente es el fin del pecado.


La Necesidad de Oración

María dice: “Hijos, orad, la oración es el fundamento de vuestra paz… Si vivís angustiados, con estrés, es que todavía no oráis con el corazón… Dedicad tiempo a Dios… Hijos, rezad por mis intenciones y yo me encargaré de vuestras preocupaciones, de vuestros dolores”.

Maitreya: Nuestra mente es débil, con solamente caminar por una ciudad en su parte céntrica, el sistema nervioso se descoordina y el estrés se enseñorea de la razón. Esto es un efecto probado científicamente. El tumulto, el ruido y la densidad de las distracciones en los centros urbanos, desequilibran la mente cerebral humana. El efecto se invierte cuando la misma persona contempla el verde de la naturaleza, los árboles, los pájaros y recorre un parque. El mundo urbano artificial es ajeno a millones de años de evolución natural biológica y es hostil para el mantenimiento de la paz interna.

La forma más simple de recuperar el equilibrio interno perdido es orar. Hacer un alto durante la jornada del día y sintonizar nuestra mente con Dios, recordar que Dios está por encima de todo y que es nuestro destino más íntimo y real. La angustia y el desorden de nuestros pensamientos rápidamente desaparecen al orar, las fuerzas del bien, de la paz y del amor, se unen en nuestro socorro y silenciosamente somos reconfortados y recuperamos la positividad. Todos los días bebemos más de un vaso de agua, empujados por dar satisfacción a la natural demanda biológica del cuerpo y no comprendemos que también la sed de nuestra mente reclama el agua de la mayor quietud para tener tiempo para serenarse.

La oración es una forma inteligente y sencilla, de renovar las energías mentales internas y recuperar la positividad creativa. No siempre tenemos tiempo de meditar mientras actuamos, pero siempre disponemos de tiempo mental interno para elevar una oración a Dios, dar gracias por todos los que estamos vivos y pedir por la paz para todos. No debemos permitir que todos nuestros pensamientos egoístas nos priven de unos pocos minutos de atar nuestros pensamientos a los pies de nuestro Santo Padre y reposar nuestra mente en su infinita Paz.


Ayuno a Pan y Agua

María dijo: “La Iglesia Católica olvidó el ayuno. Por la oración y el ayuno hijitos, pueden obtener cualquier cosa”.

Y Jesús dijo: “Hay demonios que solamente salen con la oración y el ayuno”.

La Virgen dice: “Para reconciliarse hay que creer, orar, ayunar y confesarse”.

Maitreya: Durante una durísima prueba que me tocó vivir nuestra Madre me recordó “ayuna y todo lo superarás”. No podía ayunar todos los días, porque me encontraba trabajando, de modo que empecé a ayunar todos los días domingos, consumiendo sólo te con miel. Y a los 40 días de ayuno lo que me obstaculizaba ya había desaparecido.

A nivel orgánico ayunar permite dar un descanso a todo el sistema digestivo y la oportunidad al sistema sanguíneo para eliminar las toxinas excedentes. A su vez el ayuno estimula la voluntad, porque acrecienta el autocontrol sobre la mente y el cuerpo. Ayuda a combatir las adicciones y se produce un desprendimiento psicológico de las emociones indeseables. Ayunar una vez a la semana es una meta alcanzable, que permite fortalecer la salud mental y física. Si hacemos este esfuerzo dedicado a Dios, en forma tangible nos acercamos más a Dios, mediante el fuego interno del autocontrol.

Además ayunar colabora para mantener un peso corporal equilibrado. La cultura sedentaria en las ciudades coadyuva para que los seres humanos acrecienten día a día más y más grasa corporal.


Leer la Biblia

La Virgen dice: “Pongan la Biblia en el centro de sus casas, para que recuerden leerla en familia todos los días”.

Maitreya: El estudio de la Biblia y de las Sagradas Escrituras de las grandes religiones mundiales es un paso interno necesario en el NeuroYoga, mediante el cual se expande la comprensión y la tolerancia hacia otras creencias y puede encontrarse el común denominador que las unifica. El estudio en todos los órdenes, es fundamental para el correcto y armonioso desarrollo de todos los potenciales de una persona. Nadie nace siendo santo o sabio, son dos méritos que se alcanzan sólo mediante esfuerzo personal aplicado en constante estudio. Hay que saber ver y escuchar lo que otros antes que uno, aprendieron y luego transmitieron. El conocimiento de las verdades esenciales es un esfuerzo cooperativo de la Humanidad entera, que lleva miles y miles de años de prueba y error, de acumulación y transmisión inteligente.


Confesión

“Hijos si no os confiesas mensualmente, será muy difícil para vosotros convertiros, durante la oración, Dios los llena, los transforma”, dice la Virgen.

Dice el salmo “Señor, líbrame de mi pecado escondido”.

Maitreya: Durante la práctica correcta de la meditación surgen los conflictos ante la mirada atenta de la conciencia. Al revisarlos en forma desapasionada y desapegada, la persona puede experimentar un sincero arrepentimiento y dar el primer paso para liberarse de cada uno de sus conflictos encerrados en su interior. Reconocer el problema, admitir que uno es la causa del problema, aceptar que uno es la solución al problema, querer poner en marcha la solución al problema, son todos pasos internos de la meditación correcta en que la conciencia logra estas respuestas en forma natural y espontánea. Durante la meditación todos nuestros errores, ansiedades, miedos, obsesiones, se hacen evidentes a la luz de la conciencia concentrada, atenta y en alerta. Aunque no lo queramos, la fuerza del acto meditativo nos obliga a verlos y a enfrentar de algún modo la situación.

No podemos escaparnos de nuestros propios pensamientos inquietos, ni ocultarnos de ellos ni ellos ocultarse de nosotros. La meditación es como encender una luz dentro de una habitación que había permanecido a oscuras durante años enteros. Nada se escapa, todo queda iluminado, si hay muebles uno puede abrirlos, si hay cama uno puede mirar debajo, si hay placares uno puede abrirlos y mirar todo lo que hay adentro, con la misma luz que hay afuera de ellos.

Al meditar todo queda iluminado, se hace lúcido y consciente, se sabe dónde está cada cosa y por qué está ahí. Y como se puede ver cada cosa, se la puede levantar, limpiar, cambiar de lugar o retirar de la habitación por un tiempo o para siempre. La luz de la conciencia interna despierta, atenta y alerta, todo lo cambia por dentro. No se puede experimentar Paz Plena en la meditación sin antes deshacerse de cada conflicto. Al meditar uno mismo observa de inmediato el estado interno mental, si sopla viento y hay olas de inquietud, uno verá tormenta, si hay calma uno verá y experimentará paz.

No se puede mentir durante la meditación, no podemos inventar los estados de nuestro interno mental, ni podemos negarlos. Al meditar no tenemos otra alternativa que aceptar lo que vemos y a partir de ahí modificarlo en forma desapegada y desapasionada, viendo al efecto mental tal cual es y evitando la identificación con él. Lentamente, bajo el fuego de la atención recentrada, cada obstáculo se va deshaciendo, se va consumiendo bajo las llamas de la concentración profunda y cada conflicto se va deshaciendo. En forma progresiva se va experimentando una relajación más y más profunda y una sensación de paz plena más y más intensa. Mediante la meditación nos convertimos en la ballena de las hondas profundidades, que de tanto en tanto vuelve a la superficie a recargarse de oxígeno y expeler el anhídrido carbónico, para impulsarse despaciosamente hacia las regiones más calmas y serenas de las profundidades abismales del fenómeno íntegro de nuestro propio interno mental.


La Eucaristía

La Virgen dice: “Si no os preparáis para vivir la Misa con un corazón abierto, mejor quedaos en casa”.

“En ningún otro lugar mi hijo derrama tantas gracias como en la Eucaristía, comulgar es más que ser vidente”, dice la Virgen.

Dice María: “Si en lugar de llegar corriendo a la Misa pudieran llegar un poco antes para prepararse., y después de haber comulgado, si se pueden quedar, tomen tiempo con Jesús para hablarle, si hacen esto hijitos, verán muchos milagros en sus vidas y menos enfermos de la mente, del corazón y del cuerpo en medio de ustedes”.

Jesús: “El que come mi cuerpo y bebe mi sangre tiene vida en Mí”.

Maitreya: Todos los que tienen fe en Cristo, Krishna, Buda, Alhá, Jehová o Adonai, pueden sentir la unión directa durante la meditación profunda. Para lograrlo uno tiene que meditar con la intención correcta, con la concentración correcta, y en la postura correcta. Si uno no hace esto experimenta luego el resultado de una meditación hueca. No hay mayor contacto con Dios que el producido internamente durante el acto de la meditación profunda, las mayores bendiciones emanan de la fuente de Paz Plena que se siente durante la autoabsorción de la conciencia. Con la mente aquietada, todo creyente en que Dios Sí Existe, puede no sólo comulgar sino dialogar inocentemente como un niño con Dios. Inmediatamente como Padre que Es, Dios nos dará la respuesta adecuada a nuestra necesidad, porque si internamente nos identificamos como sus hijos, Dios no puede menos que respondernos como Padre de todos que Es. Cuando existe comunicación libre y fluida entre Padre e Hijo, la experiencia y protección de uno va hacia el otro. Esto es así en la Tierra y así es también entre el Cielo y todos los hijos de Dios que hay sobre la Tierra.

Todo cristiano puede experimentar la Eucaristía interna mediante la correcta meditación. Comulgar con Cristo es abrir el corazón a Él. Meditando en la imagen de Cristo, contemplándola internamente mediante los ojos internos abiertos durante el acto de la meditación, uno puede vivir y experimentar la unión con Cristo. Comer el cuerpo de Cristo es experimentar a Cristo en profunda meditación, es ver que nuestro mismo cuerpo es Uno con Cristo, que todos somos Uno con Él, que Él está siempre presente en nuestro mismo Ser, que es nuestra propia Conciencia Superior. Leer la Biblia, es beber la Biblia, leer la Palabra de Cristo en los Santos Evangelios, es beber la sangre de Cristo.

Cuando meditamos profundamente en las afirmaciones de Cristo, dadas para nuestra salvación, mediante este acto interno de la conciencia despierta en Cristo y vuelta hacia Cristo, estamos conscientemente bebiendo de la sangre viva de Cristo, porque la Palabra de toda Verdad que hay en Cristo, es Su sangre y mediante esta sangre vibrando en lo más íntimo de nuestro propio Ser, tenemos siempre Vida en Cristo. Porque siempre que pensamos en Cristo estamos con Él, vivimos en Su gracia y disfrutamos de su protección y bendición. Aprender a retener la Palabra de Cristo en nuestro interior mental, es imitar Su Vida en nuestra misma vida, es hacer nuestra Su sangre, es recibir la Vida de Cristo en nuestra propia vida.


El Don del Espíritu Santo

Dice María: “Mucha gente reza de forma errada, pide gracias, pero pocos imploran las gracias del Espíritu Santo. Más los que reciben el don del Espíritu Santo, lo han recibido todo. Por eso, pedid antes que nada, el don del Espíritu Santo”.

Maitreya: La Virgen María o Madre Divina para los hindúes y originarios de las Américas, es el aspecto del Amor Puro e Incondicional de Dios Todopoderoso e Infinito. Como Madre que Ella Es, cuida de todos nosotros, porque hasta el más pecador es reconocido por Ella como su hijo extraviado. María llama a todos los pecadores que hay sobre la faz del mundo, a todos los ateos, a convertirse, a aceptar que Dios Sí Existe. Aceptar la Verdad de la Existencia de Dios, es la precondición para someter al pecado que reina sobre el mundo. Sin someter al pecado, la Paz Plena y verdadera que sólo viene de Dios, no puede derramarse sobre el mundo entero, y entonces los hijos de María, que son Hijos de Dios, estamos condenados a vivir en conflicto, guerra y odio entre los unos y los otros.

Los ateos niegan la existencia de Dios en forma directa, pero los que dicen ser creyentes y no hacen un esfuerzo sincero y vivo por acercarse a la Verdad día a día, descreen todavía más de la existencia de Dios, por su boca lo aceptan, pero por sus actos verdaderamente lo rechazan y niegan.

Si no seguimos el ejemplo vivo de Cristo, cuando libremente caminaba, enseñaba y curaba por las colinas de Galilea, no podemos tener fe real en Cristo. Si no hacemos lo mismo que Él hacía, no seguimos sus enseñanzas ni las hemos aceptado en nuestro corazón.

Si el precio de una vida sobre el mundo tiene el mismo costo que una bala, Cristo no está entre nosotros sobre el mundo, lo que nos guía y gobierna es todo aquello que Cristo no es.

Si no seguimos el ejemplo vivo de Cristo, viviéndolo en nuestra propia vida, lo rechazamos y ¡ay!, cuando rechazamos a Cristo aceptamos servir a lo que Cristo no es.

Antes de que Cristo naciera no sabíamos nada sobre su existencia. No sabíamos que Cristo es Uno con el Padre, que todos sí aceptamos a Cristo, somos Uno con Cristo y siendo uno con Él, somos Uno con el Padre.

Pero ahora sí sabemos. Ya no se nos puede perdonar con el argumento de que no sabemos lo que hacemos. Cuando rechazamos a Cristo, cuando lo negamos mediante nuestras acciones egoístas, injustas e inhumanas, que alimentan la división, las guerras, el asesinato y los crímenes entre unos y otros, somos conscientes de lo que estamos haciendo, porque ahora sabemos lo que estamos haciendo. Por eso, son para Cristo más hipócritas los que dicen tener fe, pero que mediante sus actos lo niegan día a día, que los que sinceramente lo niegan y dicen ser ateos.

¿Por qué es la Virgen la última aparición manifiesta de Dios sobre la Tierra, previa al derramamiento de su Juicio?: Porque Ella es todo Amor Santo y Puro. El perdón de María es incondicional y totalmente inocente, como Madre que Ella siempre Es. María defiende a todos los pecadores ante la mirada justa de Cristo y de nuestro Padre Celestial. Personalmente Ella se manifiesta en Medugorje en socorro de todas las almas extraviadas y las llama a convertirse. Esta conversión es simplemente aceptar que Dios Sí Existe.

En mi experiencia personal y directa con María, Ella se me presentó ante la mirada interna de mi conciencia tanto como la Madre de Jesús, como la Madre Divina, tanto como la Madre Cósmica del universo entero, como la Madre Kali. Ella me mostró que está viva y presente en cada Madre que existe y hay sobre el mundo.

Tomado de Su mano pude ver, durante la meditación profunda, que es la forma que Ella me enseñó de hacer contacto directo con Dios, que es María y sólo María, la presencia viva del amor que hay en cada madre humana por cada uno de sus hijos. Por eso María es tanto oriental como occidental.

Ella vive y camina sobre el mundo con incontables nombres, tanto sea éste hindú, chino, japonés, libanés, judío, árabe, africano, asiático, americano, europeo, australiano… Es sólo por el Amor Puro, Santo e Incondicional de María, que Cristo y nuestro Padre Celestial demoran su Justo Juicio, ante la petición constante de María por la salvación de cada alma y de todas las almas humanas extraviadas. Un hijo puede ser un asesino, pero para el corazón de una madre, es siempre su hijo bienamado. Sí éste es el alcance del amor humano, ¿cuánto más puede el Amor Divino de María, Madre de todos nosotros, sus hijos perdidos sobre el desierto del mundo, caminando sobre el valle de lágrimas de la ignorancia de Dios?

Tomado de la mano de María, Ella me mostró el gran corazón del yogui Paramahansa Ramakrishna, que la conocía bajo el nombre de Kali, Madre Divina o Madre Cósmica. Y de Ramakrishna aprendí que todas las grandes religiones conducen a la misma Verdad Única, que es la confirmación personal de que Dios Sí Existe y es siempre posible contactarlo y conocerlo directamente mediante la meditación profunda. El camino es siempre Uno, lo que hay son distintas huellas. Por eso, el llamamiento de María en Medugorje, no es sólo para los cristianos con fe, es para todos los ateos, es para todos los cristianos que son tibios en su fe, es para todo mahometano, para todo hindú, para todo budista, para todo judío.

Porque todos somos sus hijos sobre el mundo y lo que Ella nos pide es que simplemente aceptemos que Dios Sí Existe y a partir de esto, convirtamos nuestra vida en un respeto creciente hacia la paz, la no violencia, el no matar, el no mentir, el no dejarnos seducir por las adicciones, el no abusar de los deseos extremos, practicar el ayuno, la oración, rezar el rosario, la confesión y la eucaristía. Bajo distintas formas pero con la misma unidad de esencia, todos los hindúes, mahometanos, judíos y budistas, pueden cumplir con este pedido si realmente confían en Dios Vivo, siempre Consciente, Existente y Fuente de toda Dicha.

¿Por qué Cristo es único en la historia? Porque es el único que aceptó pagar con su cuerpo y alma por todos los pecados del mundo entero. Todas las demás verdades enseñadas por distintas religiones mundiales enseñan distintas disciplinas para vencer los malos hábitos del pensamiento y la conducta. Son enseñanzas de restricción y autodisciplina, para liberar el cuerpo y la mente de los efectos indeseables de acciones adictas a deseos extremos y siempre insatisfechos. Pero el caso de Jesús es único, Él voluntariamente aceptó derramar su sangre en socorro de todo pecador arrepentido y enseñó que todo aquel que crea en Él, obtendrá Vida Eterna.

Nos enseña con su ejemplo que mediante el Amor Inegoísta es siempre posible vencer todo pecado. Que la mayor fuerza contra el pecado y todo mal, es el Amor Inegoísta entre los unos y los otros… Pero Jesús mientras vivía entre nosotros fue muy claro, la redención está limitada para todos aquellos que crean y todo pecador empedernido que se arrepienta, porque recibe al Espíritu Santo. Jesús echó colérico a los mercaderes del Templo y así echará del Reino de la Existencia a los impíos durante los últimos días de su Juicio sobre la Humanidad entera. Pero María como Madre que Es, no quiere esto, quiere que todo pecador vuelva su rostro arrepentido hacia Dios Padre, quiere que hasta el último de todos sus hijos sobre la Tierra se salve.

Por esto es el tiempo concedido por Dios Padre a María para que llame a todos a volver sus pasos hacia la Verdad que Dios Sí Existe. Como Cristo y Dios Padre aman profundamente a María, extienden el tiempo previo al Juicio. Sin embargo, esto no puede acontecer en forma ilimitada, porque Dios es también toda Justicia y es la Justicia el límite de todo mal y pecado. Debido a esta razón divina, María insiste en Medogorje con la revelación de que se trata del último llamado. Y esto no puede ser de otra manera, dado que María en persona se manifiesta y da los mensajes. Es un hecho extraordinario lo que está sucediendo, María, el aspecto del Amor Puro e Incondicional de Dios Eterno, desciende entre nosotros sus hijos sobre el mundo y toma como testigo a la Humanidad entera. Tampoco en esto, podemos decir que no sabemos ahora lo que estamos haciendo. Si no hacemos lo que María pide, también la estamos negando como negamos antes a Cristo, su divino hijo.

Y María nos llega con una tremenda noticia, la de que el tiempo por el perdón de todos los pecados está por agotarse, y que cuando se agote tendrá lugar el juicio justo y santo de Dios sobre todos los pecadores que en el mundo hay. Por eso, llama a todos a la conversión, tanto creyentes como no creyentes, pecadores como santos, porque todos debemos hacer un gran y último esfuerzo para acercarnos a Dios, fuente de toda Verdad, Justicia y Vida. Pero María en su incondicional amor hacia todos nosotros, no nos deja desamparados ni desarmados, nos enseña a rezar el rosario, a volver a la fuente de la creencia cristiana. Y nos dice que un gran castigo que estaba por derramarse desde la Mente Divina de Dios, fue anulado mediante el poder de la oración de todos sus hijos obedientes ante su llamado. Sin embargo ¡ay!, cuan pocos son los que así rezan y atienden el pedido de María… Toda la cristiandad tendría que haberse despertado y realizar un gran esfuerzo por atender el pedido de María, pero puede más el egoísmo de las causas injustas.

Todos somos pecadores y todos fallamos, pero Dios que todo lo ve, mira sobre nuestros corazones y nuestras intenciones. Al ser tan pocos los que atienden el llamado de María, Ella ya no puede defendernos ante Dios Padre y Cristo. Entonces el castigo del pecado no es posible de ser evitado. No es que el Juicio sea creado en la Mente Divina, Dios no castiga a ninguno de todos sus hijos, las propias acciones encierran en sí su premio y su propio castigo. La intervención de Cristo evita el castigo total por los pecados acumulados que hay sobre el mundo. Cada pecado trae su propio castigo. Cada causa tiene su efecto, cada acción su reacción. El retiro de la intervención de Cristo a favor de todas las almas, de todos los pecadores sobre el mundo entero, es permitir que el pecado obtenga su recompensa. Esto lo advirtió Jesús mientras estuvo con nosotros en el mundo, dijo que el pan y el vino por el perdón de todos los pecados acabarían en el inicio del Juicio Final. Este final es el término del tiempo por el perdón de los pecados, y significa el fin del pecado sobre el mundo.

¿Qué puede pasarnos? Nada es imposible para Dios, de modo que apenas podemos imaginar lo que pueda suponer que la Mente Divina decrete el fin del pecado sobre el universo íntegro. Estamos ante el advenimiento de una recreación de todo lo existente. De alguna forma el pecado y los pecadores serán arrebatados vivos hacia la negra oscuridad de la total inexistencia de lo que Dios en Sí Mismo no es…

María nos dice en Medugorje: “No pidáis que sean retirados todos los secretos. Dios tiene su programa. Debéis convertiros y vivir vuestra Fe”. ¿Por qué? Porque el pecado es fuerte y se resiste a ser removido del mundo, porque la mayoría vive negando a Dios y se ha convertido en enemiga de lo que Es Dios. El consumo ha levantado nuevos altares y falsos ídolos que casi todos en el mundo adoran, aceptan y entregan sus almas enteras a ellos. El consumo es el dios dominante en estos días y como falso dios que es, tiene sus días contados… Si todos los secretos revelados por María fueran retirados, el pecado y el mal continuarían reinando sobre el mundo entero, por eso Dios Padre tiene una decisión tomada. Y para aplicarla tiene ya el consentimiento de su hijo Cristo, falta la aceptación de María. Y por esta razón Ella en persona se manifiesta en Medugorje y llama a todos a la conversión, pero el mundo no la escucha, frente a siete mil millones de almas, apenas unas miles abren sus oídos y corazón al pedido de María.

Apenas unos cientos hacen según Ella nos pide. Y esto Ella lo ve y no puede negarlo. María nunca dará su consentimiento para el advenimiento del Juicio, porque así nos ama María, nuestra verdadera Madre Divina, pero cuando el momento llegue estará obligada a guardar silencio, porque Ella vino, está entre nosotros, y casi todos no la escuchamos. Nuestra siempre defensora, se quedará sin defensa real y verdadera para excusar nuestras grandes faltas.

María nos enseña que debido a las pocas personas que sí creyeron y ayunaron y oraron, un gran mal fue evitado y no se hizo presente entre la Humanidad. De modo que todavía tenemos tiempo de suavizar lo peor, si entre todos los creyentes de todas las grandes religiones mundiales, acertamos en unirnos en ayuno y oración invocando al Mayor Bien de la Humanidad entera, para que se haga siempre presente entre nosotros. No basta con orar todos juntos, cristianos, mahometanos, budistas, hinduistas y judíos, una sola vez por año. Todos los que tenemos nuestra fe y corazón centrado en la Verdad que Dios Sí Existe, debemos unirnos en oración al menos 1 a 3 minutos durante todos los días domingos, una vez a la semana.

Si no somos capaces de hacer esto tan simple, es porque todos estamos aceptando el pecado y por tanto el castigo que nos vendrá por su efecto acumulado sobre el mundo que todos habitamos. Y los más fuertes y creyentes de entre todos nosotros, debemos unirnos en ayuno todos los días domingos, para que todo mal se aleje de nuestro mundo y vaya a reinar en la inexistencia de la que proviene.

El mal y el pecado no tienen poder sobre el mundo, más que el poder que todos y cada uno les concedemos con cada uno de nuestros equivocados pensamientos e intenciones. La existencia material del mal y el pecado, sólo son posibles en nuestro interno mental.

Si los suprimimos en nuestra mente, los suprimimos en el mundo, si los evitamos en nuestra mente, los evitamos en el mundo.

Si los echamos de nuestra mente, los echamos al mismo tiempo del mundo. Una bala no se dispara con el dedo, la acción del disparo tiene lugar siempre adentro de la mente. Todo el odio y violencia que hay sobre el mundo, son un fenómeno interno de la mente, sólo existen material y objetivamente sobre el mundo si antes existen en nuestro interno mental. Todos los pensamientos y todas las mentes humanas son Una sola. Si podemos suprimir el odio y la violencia en cada uno de nosotros, el mundo está obligado a responder de la misma forma.


La Vida es Pasajera

Dice María: “Hijitos, no olvidéis que vuestra vida es pasajera como las flores primaverales, que hoy son maravillosas, pero que mañana ya nadie piensa en ellas. Por eso, rogad, para que vuestra oración y vuestro abandono a Dios sean como una guía en vuestro camino. Así vuestro testimonio tendrá un valor, no solamente para vosotros los de esta época, sino para toda la eternidad”.

“Es necesario que comprendáis que la iglesia es el palacio de Dios, el lugar donde os reúno y quiero mostraros el camino que lleva a Dios. Venid aquí y rogad, no miréis a los demás. No les respondáis malévolamente, sino que vuestra vida sea un testimonio de quien sigue el camino de la santidad. Las iglesias son dignas de respeto, están santificadas, ya que el Dios hecho hombre habita en ellas día y noche”.

“Ruego por vosotros a Dios y pido que os sepáis abandonar a Él”.

Maitreya: María nos pide que día a día aprendamos a enfrentar el mal interno. Que admitamos la existencia del pecado en nuestro interior, como paso previo a poder liberarnos de él. Viendo uno a uno cada defecto, practicamos la acción contraria, y de esta forma lenta pero constante, nos vamos liberando del gobierno del pecado sobre nuestra vida y alma. Ella sabe que en la medida que vamos liberándonos de cada pecado, la fuerza del engaño se debilita en nosotros y crece la confianza y la certeza en Dios, en forma natural y espontánea nuestra alma se entrega a la Voluntad que proviene de la Alto, que es siempre Justo, Bueno y Santo.

Mediante nuestro paciente esfuerzo, siguiendo a María, la luz va disipando las densas tinieblas de nuestro interior, y los nudos que nos atan al pecado, al error, a la ignorancia de Dios y todo mal como incorrecto hábito, se van deshaciendo. Libres de todo pecado, somos enteros para Dios. La Conciencia de Dios despierta en forma natural y espontánea en nuestro interior, cuando nos hemos curado de todo pecado. Sólo es el pecado la fuerza que nos separa de Dios, nuestro Padre Celestial. El ateo no es más que una víctima involuntaria del poder del pecado que en él habita. La causa del pecado es amar al propio yo más que a Dios, no aceptar un poder superior a la propia voluntad, que ilumine nuestra razón y emoción, que guíe nuestra conciencia por el estrecho sendero de la acción correcta, justa y buena.

Según vuestra medida os será dado, nos enseña María. Si queremos las bendiciones de Dios Padre, debemos aprender a estar con Él, a dedicarle un tiempo diario a fijar la mente a sus pies, a conversar con Él, a experimentarlo en honda oración y profunda meditación. Si sembramos un cantero luego sólo podremos cosechar en la misma medida que tiene ese cantero, si sembramos una hectárea, cosecháremos luego una hectárea, y si son mil serán mil. No se nos da más de lo que invertimos y hacemos. Y a esto debe añadirse no sólo la cantidad sino también la calidad, podemos cultivar sólo un pequeño cantero o sólo una humilde maceta, pero haber sembrado la semilla de la flor más bella del mundo entero. Y luego, ésta sola flor nos reconfortará más que lo cosechado en un millón de hectáreas. Por eso las cosas que hacemos con y para Dios, no son iguales a las que hacemos con y para el mundo.

Dios que es todo Santidad, Justicia, Amor y Perdón, no castiga a ninguno de todos sus hijos. El castigo llega mediante el fruto de las propias obras. En su infinita compasión lo que Dios sí hace, es demorar el efecto del justo fruto de cada acción. Su Juicio Santo, es por tanto, levantar su mano que se interpone con el premio o resultado de cada acción y abandonar el alma pervertida al completo efecto de sus acciones incorrectas y malintencionadas.



Amad Incondicionalmente

-“Soy tan bonita porque amo. Si queréis ser hermosos, entonces amad”, dijo María.

-“Si no logran creer en Dios, que pasen al menos 5 minutos al día en el silencio y en la meditación, y reflexionen sobre este Dios que ellos dicen que no existe”.

La Virgen María dice que son muchas nuestras peticiones y pocas nuestras respuestas. Deberíamos decir a Dios. “Señor, ¿qué queréis que haga por vos? Y no: “concededme esto” y “dadme aquello”. Seguid el Reino de Dios y su justicia, que lo demás se os dará por añadidura…

Maitreya: La Gospa nos dice a todos que la mejor estética es el amor incondicional hacia todo ser viviente. ¿Vivimos amando? Una pequeña interiorización reflexiva nos dirá que en promedio, vivimos odiando, inmersos en miedos, angustias, remordimientos, conflictos. Para tener la luz de una vela, antes debemos comprarla y luego encenderla, para tener amor debemos practicarlo con fe. Debemos madurar en la conciencia que sólo el amor salva, que sólo el amor bendice, que sólo el amor cura.

Debemos meditar que cuando no hay amor en nuestro interior, ¿qué es lo que hay? Pues odio es lo que hay, y el odio siempre va seguido de violencia entre los unos y los otros. ¿Qué podemos hacer para que el amor siempre esté presente en nuestro interior? Comulgar constantemente con Dios, tenerlo siempre presente en nuestros pensamientos, porque siendo Dios Todo Amor, si Dios está en nuestro interior, porque lo mantenemos fijo entre todos nuestros pensamientos, mientras Él esté así junto a nosotros, en nosotros reinará el amor.

Y si en nosotros reina el amor, encarnaciones vivientes del amor sobre el mundo seremos y en esto nos habremos transformado. ¿Qué es lo que somos ahora? Distintas formas de encarnaciones del odio, en diferentes grados e intensidades, porque cuando Dios no está con nosotros en nuestro interior, porque nuestros pensamientos lo niegan y se mantienen apartados de Su presencia, lo que reina en nosotros, lo que hay en nosotros, sólo es el odio y todo lo que ocasiona: más dolor y más sufrimiento sobre todos los aspectos de nuestra misma vida y sobre el mundo entero, porque nunca vivimos aislados del mundo, antes el mundo es un resultado emergente del interior de todos los seres humanos que lo habitamos. Si hay odio en nuestra sociedad, es porque antes hay odio en cada uno de nosotros, si no hay amor en nuestra sociedad, es porque antes no hay amor real y verdadero en cada uno de nosotros.

María recuerda que son los sacerdotes en toda gran religión mundial, los pastores de la Humanidad extraviada en el presente. Que todos ellos con el correcto y buen ejemplo, pueden tentar a todo gran pecador a abandonar sus malos hábitos y aceptar el gozo ilimitado de Dios en su mismo corazón. Señala María que todos los sacerdotes deben ayunar y orar más, antes de poder sanar a otros. Y claramente indica que todos los sacerdotes que han aceptado voto de pobreza, deben dar a los pobres todo aquello que posean y no necesitan.


El Poder del Pecado

Algunas personas, cuando se acercaban a Nuestra Señora y la tocaban, le ensuciaban el vestido. Entonces, la vidente María preguntó: “¿Cómo Te han ensuciado así el vestido?” Respondió Nuestra Señora: “Me han ensuciado los que viven en pecado. Di a las personas que se confiesen y reparen sus pecados”.

Maitreya: María nos enseña en cada manifestación Suya. Los pecadores la tocan y manchan su vestido. El poder del pecado es así de poderoso, contagia todo lo que toca, aún a la Inmaculada Virgen María… Pero si podemos confesar nuestros pecados, admitir su presencia en nuestros incorrectos hábitos de vida, podemos corregirlos. Al ver el pecado, éste pierde su poder obnubilador y oscurecedor sobre nuestras voluntades, y al hacer el esfuerzo para corregir los resultados y arrancar la raíz de cada pecado, todo su poder se deshace, como las olas embravecidas a orillas del mar en la costa.

Como Madre Divina de todo lo existente en el universo material y espiritual, la naturaleza y los astros danzan de gozo ante Su presencia. Así el sol y las estrellas danzan. Y las enfermedades retroceden ante la bienvenida de la fe sincera y abierta al poder curativo que siempre fluye natural y espontáneo de Dios creador de todo lo existente.

Las apariciones de la Virgen María en Medugorje afirman que nos encontramos en la antesala de grandes calamidades para toda la Humanidad. Y que estas calamidades llegarán por efecto de todos nuestros pecados acumulados. Estos pecados son nuestros presentes malos hábitos de vida, que van desde el odio, la discriminación, la violencia, el egoísmo y todas las adicciones, junto con una injustificada contaminación de toda la gran madre naturaleza. Todos estos actos sumados atentan contra la continuidad natural de la Sagrada Vida.

En lo concreto, todas nuestras acciones presentes han quebrado el equilibrio con la Naturaleza, que es la fuerza y fuente existente sobre el Planeta Tierra que a toda la Humanidad sostiene con Vida. El olvido y el menosprecio hacia Dios, se ha convertido en el olvido y menosprecio de la Naturaleza que es su Creación. Esta mala voluntad colectiva causará también un efecto colectivo previsible e imprevisible. Dios en la forma pura de amor hacia todos, que se transparenta en la Virgen María o Madre Divina de todos, quiere llegar a todos sus hijos, alcanzar todos nuestros corazones y nos invita al arrepentimiento sincero.

Ella conoce que la restauración de la unión de cada alma humana con Dios, será la restauración del necesario equilibrio de la Sagrada Vida en todo nuestro planeta. Advierte que vendrá un castigo de enormes consecuencias, que coincidirá con la destrucción del poder de Satanás material y espiritual sobre el mundo que habitamos. Tal castigo sólo puede coincidir con el fin del tiempo del perdón de los pecados, lo que implica el fin del pecado.

Enseña la Virgen María que todo castigo puede ser disminuido mediante ayuno y oración, que rezar el rosario obliga a retroceder al mal y favorece el imperio del Bien de Dios sobre el mundo objetivo de la realidad humana. Nos provee de los elementos para escapar del justo castigo extremo y soportar sólo las condiciones más atenuadas, tanto para todos como para cada uno en forma individual. Y nos da dos signos: nos dice que Ella, María, se nos acerca con el viento, que cuando el viento roza nuestra piel, de alguna forma el corazón de María nos toca, si sabemos aceptar esta gracia con devoción, humildad y simpleza de alma. También nos enseña que usemos el rosario en la mano, como signo de que Le pertenecemos. Todas las grandes religiones tienen una forma de rosario, esto es algo que todos los creyentes en que Dios Sí Existe, sin importar su nombre, podemos cumplir…

Pero, son pocos los que ayunan y oran, son pocos los que rezan el rosario en forma diaria con fe sincera y total entrega a Dios. De modo que el castigo no logrará ser atenuado en forma suficiente. Y por qué llega el castigo: simplemente porque el tiempo del perdón por los pecados, habrá llegado a su fin. No es que Cristo o Dios Padre descarguen con truenos y rayos su justa ira ante las injusticias y maldades humanas que abundan y reinan sobre la faz del mundo, sino que simplemente se retira el Perdón del mundo. Y ante esto, todos los efectos del pecado se manifiestan explosivamente.

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La ciencia hindú del Yoga tradicional, sostiene que el ritmo respiratorio influye sobre los estados mentales y sobre los flujos de todas las energías que circulan por el cuerpo físico. Aplicando este concepto, aparece la idea que mediante el control del flujo respiratorio, es posible dominar toda energía que hay en el cuerpo y someter a la mente. Y lógicamente, la idea derivó en el desarrollo de técnicas de ritmo respiratorio, que procuran regular los movimientos de inspiración, retención y expiración del aliento. Si uno deja de respirar, muere en pocos minutos; de ahí el término “aliento vital”. Seguidamente, apareció el concepto “fuerza vital” o “energía vital”.

¿Por qué? Debido a que los hindúes realizaron un descubrimiento importante: cuando se controla rítmicamente la respiración, durante tiempo suficiente, o prolongado, se producen cambios en el cuerpo y éstos, están causados por fuerzas vitales antes dispersas, que responden en forma más ordenada y en frecuencias más coherentes, permitiendo un mayor balance en el funcionamiento orgánico general, aumentando la salud por homeostasis, haciendo más lento el proceso de envejecimiento, incrementando el vigor y el poder de la voluntad.

Los hindúes observaron que esta mayor sincronización de las fuerzas internas del organismo, permite concentrar más fácilmente los poderes de la mente y, mediante esto, desarrollar y amplificar los alcances de las percepciones naturales. Este ciclo retroalimentó nuevos descubrimientos. Sin embargo, los experimentos siempre tuvieron una base subjetiva y no contaron los antiguos científicos de la India, con la metodología de la prueba empírica científica moderna. En tal sentido, las verdades de la India, son verdades a medias y deben ser reconfirmadas mediante nueva investigación seria. La India abrió el camino, corresponde a Occidente completar el recorrido y conducir al espíritu del hombre a nuevas y mayores alturas. Usted puede hallar más detalles sobre esto en el e-book “Respiración Rítmica”, de esta misma colección.

Distintas disciplinas físicas occidentales enseñan a respirar. Pero las técnicas se limitan a lo físico, nunca ingresan al plano de la actividad psíquica. ¿Por qué? Debido a que la cultura occidental no ha logrado reintegrar cuerpo con mente, bajo el ideal del antiguo concepto griego. En alguna parte de la historia, influenciada por el dogmatismo cristiano y el puritanismo victoriano, se disoció la unión entre cuerpo y mente.

Dejando al desarrollo de la actividad mental, sólo en la ejercitación intelectual. Occidente en general, usa la mente para desarrollar el cuerpo, pero carece del concepto de usar al cuerpo para desarrollar la mente. No lo considera esto lógico ni posible. Se trata de una equivocada visión cultural, nacida de la represión sexual y de considerar al cuerpo como algo inferior, colocando a la actividad intelectual como la meta superior del ser humano, y lo que define a un hombre superior de otro inferior, que se encuentre limitado a cultivar únicamente su cuerpo. Este no era el ideal, ni la forma de pensar de los antiguos griegos.

 

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