Lección Nº 156 – Tecnología Samyama

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AFIRMACIÓN DE LA SEMANA

Dios me llena por dentro y me cubre y rodea por fuera, sólo al alcance de Dios estoy y en sus bondadosas manos estoy, todo el tiempo que yo quiera estar así con El.

“Bien sea uno un jnani o una persona ignorante su nutrición corporal, sustento, mantenimiento, etc., tiene lugar a través del significado de las palabras de su mente. Sus pensamientos fluirán también acordemente a las impresiones que ha recibido desde la infancia. Las actividades salen del soplo vital, de las palabras, y de la cognitividad «yo soy».

Si quiere invocar a su deidad usted tendrá que adorar al soplo vital; por medio del soplo vital usted se acerca a su deidad. La imagen de un dios se da por medio del soplo vital; el lenguaje del soplo vital significa palabras. Cuando todos los aspectos del soplo vital están purificados no hay ningún espacio para los deseos, no hay ningún sufrimiento físico o mental. Por el mandato del Gurú, aférrese a la «yo soidad» ¾el Atman prem¾ «yo amo». Todas nuestras actividades, físicas o espirituales, se basan en la emoción. Todos estos detalles yo los acepto, pero yo sé que la suma total es cero.

Mis antiguas charlas cualquiera podía comprenderlas, en alguna medida, pero mis charlas presentes son muy difíciles de comprender. Para devenir cualificado para comprender, permanezca en esa fuente de su nacimiento.

Las charlas están saliendo espontáneamente. Yo no estoy construyéndolas. Yo mismo me sorprendo a menudo en cuanto a por qué están emergiendo estos tipos de profundas expresiones, y las gentes que escuchan mis charlas están también pasmados debido a que no son capaces de articular ninguna pregunta basada sobre mis charlas. Todo es espontáneo, la etapa de presenciador también ha venido espontáneamente. Todas mis actividades salen espontáneamente, no hay ningún espacio para el pensamiento.

Desde que conozco mi estado antes del nacimiento, también conozco ese punto del nacimiento, y desde el nacimiento, todo lo que yo soy ¾mi eseidad¾ también lo conozco. Por eso es por lo que hablo así. El experimentador y las experiencias, ambos van a disolverse. En el momento en que vienen los traductores y ocupo mi asiento para hablar, estoy lleno de energía, mi batería está cargada ¾de otro modo, estoy incapacitado y tengo que usar este bastón. No estoy inclinado a juntar buscadores espirituales de ningún grado.”

SRI NISARGADATTA MAHARAJ

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CUANDO LA MENTE ESTÁ TOTALMENTE CONCENTRADA, MATERIA Y ENERGÍA QUEDAN BAJO CONTROL

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barraTu cerebro produce 80 mil pensamientos por día. Esta Fuerza es la esencia de tu Ser y destino, controlarla depende de poder silenciar la mente y reprogramar las impresiones subconscientes.

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META

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TECNOLOGÍA SAMYAMA

Un flujo ininterrumpido de concentración focalizado por un espacio mínimo de media hora sobre un objeto es Samyama. Esto incluye los procesos mentales de Dharana, Dhyana y Shamadi. Esta perfección del autocontrol yogui sólo es superada cuando se alcanza el estado de nirvikalpa samadhi yoga. Mediante Samyama se logra el conocimiento de la naturaleza real de las cosas y mediante esto su control. Así se obtienen los denominados shiddis o poderes psíquicos, que pueden ser causa de perturbación y desajuste mental, por lo que se aconseja renunciar a los mismos y concentrarse en realizar a Dios, obtener bienaventuranza y el conocimiento supremo de la Realidad Infinita.

Normalmente la mente humana se mantiene en un universo de percepción tridimensional. Mediante Samyama accede al núcleo de realidad e interacciona con él por lo que puede modificar las fluctuaciones de espacio tiempo, afectando según el poder de concentración involucrado todo el campo del Karma universal. No hay más límite que el existente en la propia estructura de la mente individual. Si esta logra identificarse a nivel de la Inteligencia Cuántica Cósmica automáticamente jugará en esa escala. Esta transformación de las conexiones neuronales es posible mediante la práctica de Samyama. Consiste en un estado de alta concentración o trance, en que la mente se absorbe y sólo queda el significado del objeto sobre el cual se centra la práctica. Dentro de este proceso la mente penetra en el objeto y obtiene el poder para transformarlo. Es decir, el meditador descubre que todas las cosas que existen están interconectadas con la realidad de la mente y que cuando se logra aislar y focalizar esta relación puede modificarse la cadena causal en torno al objeto. Para esto, antes la mente debe lograr alcanzar un estado de Percepción Pura, donde las sensaciones de los sentidos han quedado absorbidas y desconectadas, produciéndose el trance meditativo. Sólo con prácticas mínimas de meditaciones de 2 horas por día, este objetivo puede ser alcanzado. El beneficio inmediato es pasar a contar con una nueva dimensión del Ser Real, donde se disfruta del conocimiento instantáneo y la percepción pura. Sólo la práctica constante conduce a esta meta.

La tecnología de Samyama puede conducir a dar el próximo paso en la evolución de la Humanidad. Para esto ha sido diseñado el Programa Zeus, consistente en 100 reclutas de 16 a 18 años, con un CI a partir de 140, meditando 8 horas diarias, con las técnicas de concentración y meditación más avanzadas del mundo y controlados por 50 neurocientíficos cotejando los experimentos y traduciendo la información para realizar nuevos avances en neurotecnología. La idea es escanear los patrones mentales actuantes durante los trances yoguis profundos y cuando se presentan los siddhis, pasarlos a programas de computador para poder reproducirlos digitalmente a voluntad y amplificarlos ilimitadamente. Esto nos abriría el campo de una tecnología total. Las técnicas están disponibles, el conocimiento mínimo necesario y suficiente existe. Sólo hace falta que algún país decida financiar el programa y obtener los beneficios junto con las futuras patentes. De avanzarse no hay límites.

Mediante la concentración, meditación y absorción profunda, se llega al samyama, que es la integración de cuerpo, mente y alma del yogui, el cual perfecciona su técnica y prolonga el tiempo de su práctica. Es cuando le sobrevienen los denominados poderes o facultades sobrenaturales (vibhutis). La recomendación de todos los sabios es tratar de evitarlos, proseguir con el entrenamiento o sadhana e ingresar en el estado de kaivalya o aislación.
Alcanzar el samadhi sin semilla, es decir aquel estado en que son destruidas las cadenas causales, forma parte del Samadhi Pada, un entrenamiento propio de los yoguis más evolucionados. Bahiranga Sadhana trata de la búsqueda externa o Sadhana Pada, en la que los practicantes se esfuerzan en alcanzar el equilibrio mental y la ecuanimidad.

Antaranga Sadhana comprende la búsqueda interna (Vibhuti Pada) que consta de tres elementos: concentración (dharana), meditación (dhyana) y absorción total (samadhi). En la visión de Patañjali están unidos los tres como el instrumento interno de percepción perfecta, conocida por Samyama, el cual es un proceso gradual de intensidad de concentración y éxtasis.

No existen poderes mágicos. Los siddhis son una manifestación de la capacidad de percepción normal de los sentidos, extraordinariamente amplificada por el poder de la altísima concentración de la mente y la focalización, junto con el éxtasis. Asimismo no se violan las leyes físicas naturales, sino que se aplican las mismas junto con las cadenas causales y su vínculo con la propia esencia de existencia de la mente. El cerebro tiene la capacidad para reprocesar la realidad, porque esta tiene una base de consistencia cuántica holística.

De acuerdo con la tradición yogui existen ocho siddhis mayores. Estos son:
1. Anima: la capacidad de hacerse tan pequeño como un átomo
2. Mahima: la capacidad de aumentar de tamaño
3. Laghima; tornarse ligero
4. Garima: tornarse pesado
5. Prapti: el poder de dominarlo todo y obtener lo que uno quiera
6. Prakamya: libertad de elección y cumplimiento de cualquier deseo
7. Isatva: supremacía sobre todo
8. Vasitva: el poder de subyugar a cualquier ser o cualquier cosa

Si bien la llegada de estos poderes indican que la sadhana del yogui es correcta son una enorme tentación para su ego. Patañjali recomienda descartarlos rotundamente y concentrarse en dhyana y samadhi, para alcanzar a realizar a Dios y obtener el conocimiento de liberación.

La traducción de Dharana, es concentración y ésta se alcanza mediante la fijación de la mente sobre un punto cualquiera en forma ininterrumpida. Consiste en lograr un foco de atención dirigida dentro o fuera del cuerpo, lográndose controlar las funciones de la mente. El entrenamiento yogui es por etapas y en forma gradual. Primero comienza con Yama, sigue con Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara y con Dharana se aprende el arte de mantener la mente inmóvil sobre un objeto de concentración.

Con Yama y Niyama el sadhaka o practicante, desarrolla estabilidad emocional. Las asanas lo liberan de las enfermedades. Con pranayama regula el flujo vital y aprende a acumularlo a voluntad, activando los chakras y los centros superiores de la conciencia. Con pratyahara aumenta su fuerza de voluntad. Con dharana aprende a tornarse indiferente hacia las cuestiones mundanas. Y con Dhyana y samadhi realiza el alma (antaratma sadhana).

La concentración consiste en el enfoque de la atención tanto dentro como fuera del cuerpo. Por lo que al ejecutar un asana, con concentración de los órganos de acción y los sentidos de percepción hacia la mente, se puede practicar dharana y hasta ejercitar samyama realizando posturas de Hatha Yoga. Todo depende de la focalización mental.

Cuando el conocedor y lo conocido son uno solo se ha cumplido la meta de Dharana, cuyo desarrollo es la eliminación de las interrupciones mentales sobre el flujo de concentración sobre el objeto. Como la mente y la esencia interna de uno mismo se identifica con el objeto de concentración se aconseja que tal objeto sea puro y de naturaleza de pura existencia, dado que la mente durante el proceso penetra hacia el alma.

Sri Vyasa recomienda como objetos de concentración la esfera del ombligo, el loto del corazón, el centro de la cabeza, la punta de la nariz, la luz brillante y la raíz de la lengua. Según él afirma la mente se absorbe primero sobre sí misma y luego es iluminada por el alma.

Dhyana se caracteriza por un flujo de atención ininterrumpido sobre un punto u objeto fijo. La mente se autobserva y se vuelve estable, de la concentración unidireccional de dharana pasa a la atentividad no direccional. Dharana elimina la fluctuación de pensamientos, mientras que dhyana enfoca la mente sobre la atención plena y profunda. Esto es Ekatanata que implica un flujo de contacto ininterrumpido entre la conciencia y el entrenamiento, lo que puede alcanzarse mediante asana y pranayama. Cuando la atención se profundiza dharana naturalmente deriva en dhyana.

Al aumentar el flujo constante de atención hacia el objeto, la conciencia del meditador, como sujeto, acaba disuelta en el objeto, entonces tal estado de unión es conocido por samadhi. Bajo tal condición el objeto brilla por sí mismo y es conocido en su propia naturaleza sin ser deformado por el ego, la mente se encuentra ausente, pero la conciencia se encuentra en estado de pura percepción.

Cuando se produce la integración de los tres (dharana, dhyana y samadhi) surge samyama, que se define como la unión de la concentración, meditación y la absorción de la mente, en un flujo de atención ininterrumpido. Dharana se define por atención unidireccional, cuando se transforma en omnidireccional conduce a la absorción total o samadhi.
El dominio de la tecnología de samyama permite la penetración cognoscitiva sobre el objeto, de esto proviene la visión interior y la luz de la percepción consciente de donde se desprende toda verdad y todo conocimiento real. De modo que el método para atravesar el velo de Maya para el yogui es samyama. Sin realizar el esfuerzo de meditar profundamente no hay realización ni percepción directa alguna. Debe avanzarse paso a paso desde Yama y Niyama, asana y pranayama, activando kundalini y los chakras para aumentar y sublimar la energía vital, dentro de un proceso de autocontrol. Aún el samyama es externo comparado con el samadhi sin semilla (nirbija) y el estado de aislación kaivalya.

Durante el proceso de dharana hay nirodha parinamam cuando la propia inteligencia resulta enfocada por sobre la atención, tratándose de una observación dinámica. El truco de la práctica consiste en concentrarse sobre los momentos de vacío y silencio (nirodhaksana) y amplificarlos hasta que toda la mente queda absorbida. Esto es nirodha samskara, la superación de las impresiones mentales subyacentes.

Entre inspiración y expiración hay un breve momento de cese de la respiración, en que descansan el corazón y los pulmones. Mediante el entrenamiento puede extenderse este momento neutro y lograr al mismo tiempo atención plena de la mente en estado de completo vacío. En segunda fase podemos transformar tal estado en un todo dinámico omnidireccional, lo que nos conduce a samadhi parinama.

La corriente de pensamientos (pratipaksa) es fuerte, pero mediante la continua restricción ejercida mediante dharana se genera quietud en el mismo sentido de la corriente, paksam y el pensamiento emergente se torna en vacío lúcido. Para permanecer en ekagrata parinama, o conciencia pura y en su propia esencia, mediante el esfuerzo yoguíco de la concentración dharana debemos aprender a prolongar los momentos de vacío ejerciendo un esfuerzo sáttvico de silencio dinámico.

La conciencia se caracteriza por su estado errático, por estar concentrada y por estar absorta. El estado de absorción, que es el más elevado, debe transformarse en percepción consciente dinámica única. Durante la concentración pueden resurgir impresiones latentes, el meditador debe deshacerlas con el foco de la atención. Cuando logra un flujo de paz plena ingresa en estado de samadhi parinama y laksana parinama. Mediante perseverancia en la práctica y fe se logra la unidad con el alma y la liberación final a través de ekagrata parinama.

El buscador y lo buscado son uno, el buscador es el que ve. Mediante pacientes y repetidos esfuerzos es transformada la conciencia, liberándola de todo tipo de fluctuaciones perturbadoras y se logra la ecuanimidad de mente, la estabilidad, el equilibrio y la paz plena que fluyen ininterrumpidamente.

La conciencia oscila entre atención multidireccional y unidireccional. Sólo puede enfocarse en una a la vez. Citta, la mente, se caracteriza por dos estados: dispersión y unidireccionalidad, con los que enfoca su atención tanto hacia objetos internos como externos. La capacidad de la concentración unidireccional es lo que permite el ingreso hacia los estados de absorción meditativa, constituye el paso previo de la omnidireccionalidad y de la percepción del vacío pleno. Esta clase de atención es samadhi parinama, donde reina la quietud y el silencio.

Ekagrata parinama se presenta cuando se transfiere el foco de la atención consciente desde la unidireccionalidad hacia la atentividad no direccional. Es entonces cuando el flujo de la atención en citta es ininterrumpido y regular. Bajo este estado son reabsorbidos los pensamientos de pasado y futuro en lo intemporal, la percepción es sobre un presente extendido. Mente y tiempo dependen uno del otro, cuando los momentos mentales se suspenden, el tiempo se detiene. Sujeto y objeto se unifican y se reabsorben, y se presenta un devenir dinámico controlado por el que ve. La conciencia se eleva a nivel del alma. Nirodha samskara es el estado de restricción caracterizado por el silencio y la conciencia de vacío (samadhi samskara). En Ekagrata encontramos dos fases, una es similar a dharana, en la que se refiere a la concentración sobre un objeto y la otra es sobre la identificación con el alma.

La Creación depende de dos naturalezas eternas: Purusha y Pakriti. Purusha permanece siempre inmutable en sí mismo, mientras que Pakriti varía debido a las mutaciones de las gunas: sattva, rajas y tamas. De la unión entre Purusha y Pakriti surgen los elementos, los sentidos de percepción y los órganos de acción, la mente, la inteligencia y el ego. La conciencia surge a la existencia por la memoria de las experiencias y es limitada por las cualidades de la naturaleza, está también condicionada por el tiempo, porque no hay conciencia sin pensamiento de pasado, presente y futuro. La conciencia presenta varias tendencias: dispersa, concentrada, tranquila y silenciosa, embebida en sí misma, esto es avastha parinama.

El sustrato de la naturaleza permanece siempre idéntico, los cambios se deben a la actividad de los gunas que se refleja sobre la conciencia. Cuando los pensamientos se restringen se pasa a un estado de conciencia tranquila, para esto es necesario la concentración y la meditación.

Los cambios operados en la conciencia dependen de las secuencias en el método de la práctica. Esto define el límite alcanzable de la evolución mediante la ciencia y el arte del Yoga.
Aplicando samyama sobre una partícula de tiempo o momento, aislándola de su secuencia temporal relativa, la mente ingresa en el plano atemporal y obtiene percepción superior.

El Yoga del Éxito es un sistema práctico para entrenar y desarrollar la capacidad de dominar nuestra atención, liberarnos de complejos y poder actuar y percibir la realidad de forma consciente. Se utilizan 8 niveles prácticos para acceder a dominar diferentes espacios de nuestro Ser.

6to, 7mo y 8vo nivel práctico, El Samyama: A partir del punto 6, entramos en la práctica más importante del Yoga que es el SAMYAMA. Consiste en la habilidad de dominar totalmente nuestra atención para poder unirnos y realizarnos con aquello que queremos manifestar en nuestra existencia.

El ser humano tiene la capacidad de poder ser aquello a lo que siempre está prestándole atención. Porque nuestra atención nos lleva hacia eso.
El Yogui aprende a convertir su atención de ser inconsciente a ser consciente mediante la práctica de Samyama: el dominio de la atención.

Consiste en:

6.- Contemplación (DHARANA). La práctica de la contemplación consiste en llevar toda nuestra atención sin distracción a un objetivo específico. Nuestra mente interactúa con ese objetivo y surge la comprensión mental.

La contemplación ocurre cuando la mente puede ser dirigida hacia un objeto sin distraerse hacia cualquier otro estímulo. En la contemplación la mente comienza a interactuar con el objeto contemplado sin interrupción.

Si puedes enfocar tu mente sin distracción hacia tu éxito y realización personal. Siempre tomarás las decisiones que te aproximen a cumplir tus metas. Atraerás a tu vida lo que piensas constantemente.

Lo que contemplas se convierte en realidad.

7.- Meditación (DHYANA). Es la práctica de la atención sin interrupciones hacia un objetivo pero dejando atrás el uso de la mente. La mente nos sirvió en la contemplación para establecer la conexión con el objetivo elegido, pero al pasar a la meditación nos quedamos percibiendo exclusivamente las sensaciones, sentimientos y emociones que nos brinda esa conexión.

Al sentir ese objetivo dentro de nosotros mismos la conexión emocional se da sin la intervención de la mente. Se siente la energía y se permanece en ella sin interrupciones. Todo es energía.

A través de la meditación se crea un campo de energía que vibra en la frecuencia de nuestro objetivo.

8.- Unión y manifestación (SAMADHI). Es el nivel práctico donde nos dejamos absorber tanto a través de la meditación por el objetivo elegido que pasa a formar parte de nosotros, nos unimos totalmente a eso y lo manifestamos en nuestra vida cotidiana. Alcanzando la realización.

Esta es la “Unión”. Y por eso Yoga significa Unión.

Este es el punto de la realización personal y la máxima expresión del éxito. Cuando la persona llega a este punto, deja de tener éxito y se convierte a sí misma en el éxito.

La práctica de SAMYAMA ha sido realizada por los Yoguis a través de milenios con cualquier objetivo que anhele el espíritu de cada quién. Es una vía expresa a la realización personal o iluminación, donde cada quién puede alcanzar su máximo potencial y Ser quién realmente Es, superando así la crisis que pueda haber en su entorno.

El Yoga del Éxito no tiene que ver con religiosidad o simple entrenamiento físico. Va directamente dirigido a auto realización, éxito integral y felicidad de cada quién como individuo.

“La concentración es limitar el pensamiento a un solo lugar. (1)

La meditación es cuando toda la corriente conceptual está alineada con tal objeto. (2)

Cuando tan sólo la naturaleza esencial del objeto se ilumina, como si estuviera desprovisto de forma, hay integración. (3)

Concentración, meditación e integración enfocada en un único objeto constituyen la disciplina perfecta. (4)

La luz de la sabiduría viene del dominio de la disciplina perfecta.(5)

La práctica de la disciplina perfecta se logra en etapas. (6)

Los tres componentes –concentración, meditación e integración- son más interiorizados que los cinco anteriores. (7)

En los Yoga Sutras se habla de un proceso interdependiente entre dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (integración), definido por Patanjali como samyama: la disciplina perfecta para la concentración total.

Una vez se desarrolla, resulta en la habilidad para aplicar la concentración total a voluntad y de conectarse a la conciencia universal. La concentración profunda es el poder principal del yoga y aquello que nos abre al conocimiento universal. Los pasos anteriores del Raja Yoga (principios éticos, posturas, respiración, recogimiento de los sentidos) tienen la intención de purificar el cuerpo y la mente, pero la concentración, meditación e integración son los elementos internos del yoga.

Estos pasos son los tres últimos que describe Patanjali y se desarrollan en la tercera parte del libro. Se dan de forma interdependiente y están encaminados a liberar el pensamiento del practicante y a enfocar la energía que les permite alcanzar el conocimiento del universo y los poderes del mismo.

El yoga asegura que no hay tiempo, ni espacio, y que las divisiones son un artificio de la mente. El yoga es un método para conectarnos con el poder del infinito. La concentración se inicia con el recogimiento de los sentidos y se define como la fijación de la atención en un solo punto, interno o externo.

La conciencia asume la forma del objeto. La concentración nos da claridad mental, eficiencia en nuestras tareas, equilibrio interior. Es la primera etapa de la meditación.

Cuando la meditación surge, hay una atención permanente hacia el punto u objeto determinado. La meditación de alguna manera abarca las tres etapas y es la forma de yoga más sutil que nos conduce a la conciencia superior. En la meditación comenzamos a percibir la unidad del mundo y su sentido trascendente. Comenzamos a estar en contacto con la dicha del universo que es nuestra esencia espiritual.

Cuando es lo suficientemente profunda, se convierte en samadhi, o integración. La distinción entre objetos se diluye y sólo queda la naturaleza esencial de todas las cosas, que es la misma para todo lo que existe. Samyama trasciende el ego cuando samadhi se profundiza hasta el punto de que deja nuevas impresiones de la mente que perpetúen la apariencia de separación del mundo material. El velo de la ignorancia de levanta. Deja de haber dualidad, sentido del yo, y volvemos a ser uno con el universo.

Cada uno de los componentes de esta “disciplina perfecta” es una etapa en el proceso de alcanzar la libertad espiritual y constituyen un paso hacia el dominio de los fenómenos internos y externos. Sin embargo, el principal poder en que está interesado Patanjali es en la capacidad de discernimiento a partir de la conciencia (viveka), que se deriva de la contemplación pura y que conduce finalmente a la realización.

La contemplación pura, también traducida como integración, se logra cuando el sujeto que medita se encuentro tan absorto que la distinción entre sujeto y objeto se desaparece. El observador se acerca cada vez más a la verdad del universo, en la cual no hay separación. El yoga sostiene que la separación de identidad es artificial y que vienen de la mente. El observador trasciende la ilusión de una identidad personal separada y asume la forma del objeto contemplado. El observador se funde con el objeto, lo controla y es completamente absorbido por él.

Patanjali se centra también en los poderes que se derivan de samyama a través de la concentración sobre diversos objetos. Es aquí donde se empiezan a manifestar los poderes místicos del yoga, siddhis. Para un verdadero yogui, sin embargo, de estos poderes el más importante es ver la verdad de lo real y lo irreal. Ser uno con todo lo que existe es nuestra naturaleza y este estado de conciencia es la capacidad que nos da el yoga. Samyama es la fase final que nos conduce a la conciencia pura. Lo que en algunas tradiciones se define como iluminación o realización del ser.

Lo que dice Patañjali

1. Dharana es mantener la mente sobre algún objeto particular.
La concentración consiste en fijar la mente en un solo punto.

2. Un ininterrumpido fluir de conocimiento de ese objeto es dhiana.
La meditación consiste en el sostenimiento prolongado de la vivencia en el estado de concentración.

3. Cuando ésta, abandonando todas las formas, refleja solamente el significado, esto es samadhi.
La interiorización profunda se da en ese preciso instante, con el objeto en sí como único contenido de la conciencia, como si el vacío fuese su auténtica y única naturaleza.

4. Estos (tres) cuando se practican y con relación a un objeto es samyama.
Estas tres afirmadas en un mismo objeto conforman el control mental.

5. Por esa conquista llega la luz del conocimiento.
Cuyo dominio concede sabiduría.

6. Esto debe ser empleado por etapas.
El control de la mente se practica por etapas.

7. Estos tres son más internos que aquellos que los precedieron.
La concentración, la meditación y la interiorización profunda son etapas internas respecto a las anteriores.

8. Pero sin embargo, son externos al sin simiente (samadhi).
Pero son externas respecto a la interiorización profunda sin semilla.

9. Por la supresión de las impresiones perturbadoras de la mente y la ascensión de impresiones de control, se dice que la mente que persiste en los momentos de control, alcanza las modificaciones del control.

NOTAS

Samyama significa un perfecto control de la mente. Aquí se trata de un nombre técnico para tres procesos inseparables de Dharana, Dhyana y Samadhi tomadas colectivamente. Por la práctica de samyama, el Yogui obtiene conocimientos y poderes. Los tres procesos se practican, sucesivamente, al mismo tiempo. Los cinco Angas de yoga están diseñados para purificar el cuerpo, Prana y los sentidos. Estas tres prácticas purifican la mente. Constituyen la base misma de la yoga. Con la ayuda de estos tres, el yogui se zambulle profundamente dentro y saca la perla de conocimiento de Nada. Samyama es el nombre dado a la práctica combinada de Dharana, Dhyana y Samadhi en uno y el mismo tiempo. Por samyama en los objetos externos recibe diversos Siddhis y el conocimiento oculto del universo de Tanmatras, etc. Por concentración en Indriyas, Ahamkara y la mente, etc., obtiene diversos poderes y experiencias. Estas cosas se explican en los Sutras posteriores.
Estos tres constituyen el Yoga adecuado. Los cinco accesorios son los medios externos de Yoga. Estos tres traen directamente Samadhi. Los otros cinco purifican el cuerpo, Prana y Indriyas. De ahí que estos tres son llamados Antaranga Sadhana.

Nirbija Samahi o Asamprajnata Samadhi es el objetivo final de Raja Yoga. Comparado con eso, este samyama (Dharana, Dhyana, Samadhi) también es externa o indirecta. También es preparatorio. Aquí hay ālambana o algo para la mente depender; mientras que en Nirbija Samadhi, no hay nada para la mente depender. Es Niralambana. Es Nirbija (sin semilla) Samadhi.

Como samyama se vuelve más firme y más firme, por lo que hace al conocimiento de Samadhi se vuelven más y más lúcida. Este es el fruto de la práctica de samyama. Samyama debe ser muy natural. Entonces el conocimiento parpadea como cualquier cosa. Samyama es un arma poderosa para el Yogui. Al igual que el arquero apunta a los objetos brutos al principio, y luego lleva a los objetos sutiles, así también el yogui hace samyama sobre objetos brutos y luego lleva a los objetos sutiles. Él hace mucha práctica y asciende la escalera yóguica peldaño a peldaño.
La repetición mental del mantra modifica las sinapsis y los canales sutiles de la energía vital, o nadis, desarrollando en el cerebro la capacidad Paranormal. Esto se conoce en el Yoga como Siddhis (poderes).
Siddhi, सिद्धि, en escritura devanagari del sánscrito. Se pronuncia sidi o sidji. La etimología proviene del verbo sidh, que en el Rig-Veda (mediados del II milenio A.C., el primer texto de la literatura de la India) significaba “moverse”, “echar”, “repeler”, “tener éxito”.
En el mundo, unas siete millones de personas practican meditación, sin embargo no desarrollan siddhis. Esto se debe a que la técnica de concentración en sí misma es insuficiente para lograr este desarrollo. Se requiere la evolución mental del Samyama, que es la capacidad de la concentración ininterrumpida sobre un mismo objeto hasta que queda sólo su significado.
En el Yoga Sutra (4.1) Patanyali (siglo III A.C.) dice:
yanma aushadi mantrá tapáj
samadhi-yaj siddhaiáj

Los poderes mentales pueden alcanzarse mediante el nacimiento, el uso de drogas, la repetición de mantras, el dolor o el samadhi
• janma: nacimiento (buen karma acumulado de vidas anteriores piadosas)
• auṣadhi: drogas, hierbas medicinales
• mantra: oraciones repetitivas
• tapaḥ: ‘calor’, austeridades dolorosas
• samādhi: meditación profunda
• jāḥ: nacen
• siddhayaḥ: las perfecciones, los poderes mentales.
Ocho siddhis primarios
El hinduismo tiene un concepto de asta-siddhi (ocho perfecciones), que se describen en el siguiente sloka:
animá laghimá praptíh
prakamiam majimá tathá
ishituam cha vashituam cha
tathá kama avasaiitá
• animá: volverse del tamaño de una partícula
• laghima: volverse muy liviano
• prapti: poder alcanzar cualquier lugar
• prakamia: poder cumplir cualquier deseo
• majima: volverse gigante
• tathá: volverse invisible
• ishitua: poder dominar a todos
• cha: volverse omnisciente
• vashitua: poder subyugar a todos.
• kama-avasaitá: lograr los deseos.
Otra enumeración de los ocho siddhis primarios
• animá: volverse del tamaño de una partícula
• majima: volverse gigante
• garima: volverse muy pesado
• laghima: volverse muy liviano
• prapti: poder alcanzar cualquier lugar
• prakamia: poder cumplir cualquier deseo
• istua: poder dominar a todos
• vastua: poder subyugar a todos
Cinco siddhis de yoga y meditación
En el Bhágavata-Purana (siglo XI d. C.) el dios Krishna describe cinco siddhis que se obtendrían de la meditación yóguica:
• tri-kala-gñatuam: conocer los tres-tiempos (pasado, presente y futuro);
• aduanduam: ‘no dualidad’, tolerancia al calor y al frío;
• para chitta adi abhigñatá: conocer las mentes de los demás;
• agni arka ambu visha adinam pratistambhaj: comprobar la influencia del fuego, sol, agua, veneno y así sucesivamente;
• aparāyaiaj: conquistar cosas por otros.
Diez siddhis secundarios
En el Bhágavata-Purana (siglo XI d. C.) el dios Krishna describe diez siddhis secundarios:
• anurmi-mattuám: no ser perturbado por el hambre y la sed
• dura-sravana: escuchar desde lejos
• dura-darsanam: ver desde lejos
• mana-yavaj: mover el cuerpo con la mente
• kama-rupam: transformarse en cualquier forma deseada
• para-kaia praveshanam: presentar los cuerpos de otros
• sua-chanda mritiuj: morir cuando se desea
• devanam saja krida anudarsanam: participar en las diversiones sexuales de los dioses (con sus ninfas apsaras).
• iathá sankalpa samsiddhij: cumplimiento perfecto de la determinación
• agñá apratijatá gatíj: boddhi o despertar
Un yogui realizado que camine por la vía de Kundalini Yoga está en poder de los ocho siddhis mayores: Anima, Mahima, Laghima, Garima, Prapti, Prakamya, Vasitvam y Ishitvam.
1. ANIMA: El Yogui se puede hacer tan pequeño como desee.
2. MAHIMA: Es el siddhi opuesto a Anima. El Yogi puede hacerse tan grande como desee. Puede hacer que su cuerpo adquiera un tamaño muy grande. Puede ocupar el universo entero. Puede asumir Virat Svarupa.
3. LAGHIMA: Puede hacer su cuerpo tan ligero como el algodón o como las plumas. Vayustambhanam se lleva a cabo a través de este Siddhi. También en Jalastambhanam este poder se desarrolla hasta un nivel bastante reducido. El cuerpo se hace ligero a través de Plavini Pranayama (ejercicio respiratorio). El Yogui produce una disminución de su gravedad específica ingiriendo enormes cantidades de aire. El Yogui puede volar a través del cielo con la ayuda de este siddhi. Puede viajar miles de kilómetros en un minuto.
4. GARIMA: Es el opuesto a Laghima. Con este siddhi el Yogui adquiere un incremento de su gravedad específica. Puede hacer su cuerpo tan pesado como una montaña ingiriendo grandes cantidades de aire.
5. PRAPTI: El Yogui, estando sobre la Tierra, puede alcanzar los objetos más elevados. Puede tocar el sol o la luna o el cielo. A través de este siddhi el Yogui adquiere sus objetos deseados así como poderes sobrenaturales. Adquiere el poder de predecir eventos futuros, el poder de la clarividencia, clariaudiencia, telepatía, lectura del pensamiento, etc. Puede comprender los lenguajes de las bestias y de los pájaros. Puede entender lenguajes desconocidos para él. También es capaz de curar todas las enfermedades.
6. PRAKAMYA: Puede bucear en el agua y salir en el momento que desee. La Swami Trilinga de Benares solía vivir seis meses bajo el Ganges. Este es el proceso a través del cual un Yogui se hace invisible en ocasiones. Por algunos escritores se define como el poder de entrar el cuerpo de otros (Parakaya Pravesh). Este es el poder de mantener una apariencia joven durante todo el tiempo que se desee.
7. VASHITVAM: Este es el poder de domesticar animales salvajes y mantenerlos bajo tu control. Es el poder de mesmerizar personas a través del ejercicio de la voluntad y hacerles obedientes a la voluntad y a las órdenes de uno. Es restringir las pasiones y las emociones. Es el poder de tener hombres, mujeres y los elementos bajo control.
8. ISHITVAM: Es la adquisición del poder divino. El Yogui se convierte en el Señor del Universo. El Yogui que alcanza este poder es capaz de devolver la vida a los muertos.
Estos poderes requieren un grado de desarrollo muy elevado y, en esta era, tan solo unas pocas personas adquieren alguno de estos siddhis.
Los siddhis son considerados por muchos maestros hindúes como un aspecto de la conciencia por el cual hay que pasar, pero que es considerado usualmente peligroso. ¿Por qué́? Porque es muy fácil perderse espiritualmente en esta área de la conciencia cuando no se ha trascendido el ego.
El ego se puede cargar tanto con la experiencia del siddhi que olvida que es a Dios a quien está regresando; puede llegar a pensar (el ego) que es Dios. Sin embargo sigue siendo imposible evadirlo o pasarlo por alto. En este nivel de conciencia se debe alcanzar la maestría.
Yogananda decía que los siddhis son un regalo que se recibe de Dios y se devuelve siempre a Dios. Cualquiera que adquiriese siddhis y los intentara usar egoístamente perdería los poderes adquiridos tras largo esfuerzo y descendería espiritualmente, perdiendo el trabajo de muchos años.
Un yogui, a medida que avanza espiritualmente y va adquiriendo conocimiento, es capaz de hacer cosas que, para una persona normal, serían milagros o magia. Sin embargo todos los maestros aconsejan vehementemente renunciar a los siddhis ya que es muy fácil dejarse llevar y hacer mal uso de ellos. Las personas que no hacen caso a estos consejos acaban perdiendo los siddhis y terminan en una condición lamentable. En definitiva: no se deben usar con fines egoístas porque nos atan a los objetos materiales y eso significa ir marcha atrás.
Los Shiddis Menores
Un yogui puede adquirir alguno o varios de los siguientes siddhis dependiendo de las prácticas que realice:
1. Liberación del hambre y la sed.
2. Liberación de los efectos del frío y del calor.
3. Liberación de todas las emociones (Raga-Dvesha).
4. Clarividencia (Doora Darshan).
5. Clariaudiencia (Doora Sravan).
6. Conquista de la mente (Mano-Jaya).
7. El yogui pueda adoptar la forma que desee (Kama Rupa).
8. Puede entrar en otro cuerpo, puede animar un cadáver y puede entrar en él transfiriendo su alma (Parakaya Pravesha).
9. Muerte propia a voluntad (Iccha-Mrityu).
10. Jugar con los dioses después de verles (Devanam Saha Kreeda and Darshana).
11. Puede obtener cualquier cosa que desee (Yatha Sankalpa).
12. Conocimiento del pasado, del presente y del futuro (Trikala-Jnana).
13. Está por encima de los pares de opuestos (Advandva).
Los siddhis como por ejemplo Yatha Sankalpa (obtener cualquier cosa que se desee) lo obtienen los yoguis una vez que erradican completamente el deseo de posesiones materiales. El siddhi de morir a voluntad lo obtienen los yoguis cuando llegan a un punto en el que la vida o la muerte tienen el mismo significado para ellos. Los siddhis son pruebas para un yogui. Si hace uso de ellos significa que no supera dichas pruebas.
14. Cualquier cosa que el yogui prediga ocurrirá (Vak-Siddhi).
15. El Yogui puede convertir cualquier metal en oro.
16. El Yogui puede tomar cuantos cuerpos desee para “quemar” todo su Karma en esta vida (Kaya-Vyuha).
17. El poder de saltar como una rana (Darduri-Siddhi).
18. El Yogui se convierte en el Señor del Deseo y puede destruir las desgracias y las enfermedades.
19. Obtiene conocimiento de sus vidas pasadas.
20. Obtiene conocimiento de la distribución de las estrellas y de los planetas.
21. Obtiene el poder de percibir a los seres perfectos y liberados (Siddhas).
22. Obtiene la maestría sobre los elementos (Bhuta Jaya) y sobre el Prana (Prana Jaya).
23. El Yogui puede moverse a cualquier lugar que desee (Karmachari).
24. Obtiene omnipotencia y omnisciencia.
25. El Yogui puede elevarse en el aire a voluntad (Vayu-Siddhi).
26. Puede localizar lugares con objetos y tesoros escondidos.
Un Yogui que obtenga estos siddhis lo que desea es liberarse de la rueda del karma y del sufrimiento y sabe que usarlos en público le acarreará más sufrimiento. Si tiene que usarlos para salvar a alguien los usará, pero no los usará para saciar la curiosidad de la gente.
Varios de estos siddhis se pueden obtener por distintas vías y por distintos métodos: un mismo siddhi se puede obtener por recitación de un mantra, por concentración en un objeto material o inmaterial determinado o por ejercicios físicos.
Algunos ejemplos de cómo se obtienen los siddhis: en algunos textos de Yoga se dice que si practicas la verdad absoluta en obra y pensamiento durante más de 12 años obtendrás el poder de que se cumpla cualquier cosa que predigas. El siddhi de dominar los elementos se obtiene mediante la práctica de samyama en un chakra concreto.
Si yoguis como Babaji están vivos desde hace más de 2000 años (Babaji es una excepción) es porque han “comprendido” qué significa envejecer y saben cómo contrarrestarlo. Babaji no permanece en la Tierra para su propio deleite sino para ayudar a las personas que lo deseen a alcanzar la iluminación.
Si yoguis como Baba Neem Karoli son capaces de desaparecer tras un camino es porque han “comprendido” lo que significa realmente la vista o el movimiento. No hacen eso para llamar la atención sino precisamente para que no les molesten y poder meditar con tranquilidad (y ayudar a la Humanidad con dicha meditación).
En el capítulo III de los Yoga Sutras, Patanyali hace referencia al desarrollo de los denominados poderes psíquicos, mediante el trance yoguico.
En el primer Sutra define que: “Dhárana es mantener la mente sobre algún objeto particular”. La concentración consiste por tanto en mantener la mente fija sobre algún objeto, todo el tiempo, sin variación.
Mientras, “un ininterrumpido fluir de conocimiento de ese objeto es dhyana”. La mente enfocada sobre el objeto y percibiendo a través de éste es dhárana, permaneciendo por largo tiempo en éste estado es dhyana o meditación.
“Cuando la meditación abandona todas las formas y refleja solamente el significado, esto es samadhi”.
“Estos tres (dhárana, dhyana y samadhi) cuando se practican con relación a un objeto es samyama”. Es la capacidad de focalizar la mente sobre cualquier objeto, despojarlo de la forma y quedar únicamente con el significado durante un lapso ininterrumpido. La forma de la cosa se desvanece y queda en la mente únicamente su significado.
Mediante el samyama llega el conocimiento de las cosas densas y sutiles, quedando todos los poderes bajo control del yogui. Al conocer los objetos en su verdadera naturaleza y operar con la mente todo puede ser dominado mediante la concentración del pensamiento.
Esta capacidad debe ser desarrollada por etapas, comenzando por las más densas y luego por las más sutiles.
Anteceden al Samyama el pratiahara, pranayama, asana, yama y niyama; son las partes externas de estos tres: dhárana, dhyana y samadhi. Cuando un yogui los ha alcanzado puede lograr la omnipotencia y la omnisciencia, pero todavía esto no es la liberación, el karma sigue actuando. El Samyama no hace a la mente incambiable, nirvikalpa, producen nuevas semillas de las que surgirán nuevos cuerpos en la rueda del renacimiento. Los poderes psíquicos por sí mismos no ponen fin a la rueda del karma.
Estos poderes y sus correspondientes estados de conciencia son externos al Samadhi sin simiente. En el Samadhi más elevado no existe Dualidad, el universo relativo ha sido trascendido ha quedado atrás. Los poderes psíquicos y la Naturaleza sólo son reales en un estado inferior de la existencia.
Por la supresión de las impresiones perturbadoras de la mente y la ascensión de impresiones de control, la mente, que persiste en los momentos de control, alcanza las modificaciones de control. En la primera etapa del Samadhi las modificaciones de la mente han sido suprimidas parcialmente. Si surge una modificación que impele hacia los sentidos y el yogui la controla, esa acción de control es ya una modificación en la mente. Por tanto no hay real Samadhi sin simiente, en el cual todo se desvanece, incluyendo el control. No obstante, este Samadhi inferior es superior a la mente en constante excitación.
El fluir del constante control se hace firme por el hábito. Al practicar día tras día, la facultad de concentrarse se convierte en un hábito común y en una tarea simple.
La sustancia mental logra la modificación llamada Samadhi, cuando pasa de prestar atención a toda clase de objetos y se concentra sobre un solo objeto, siendo estos dos poderes manifestados y destruidos a su tiempo. La mente en estado de excitación constante, atraída por múltiples objetos, expresa su nivel inferior. Cuando presta atención a un solo objeto y excluye a todos los demás, es un estado superior, de lo cual el Samadhi es su resultado.
La sustancia mental está concentrada cuando la impresión que ha pasado y la que está presente son similares. La mente está concentrada cuando la idea de tiempo se ha desvanecido. Cuando el pasado y el presente se establecen como una sola cosa, se dice que la mente está concentrada. El tiempo pasa sin ser sentido.
Por el triple cambio en la sustancia mental como forma, tiempo y estado son explicados los correspondientes cambios en la materia densa y sutil, y en los órganos.
Aquello que es influenciado por las transformaciones, ya sean pasadas, presentes o aún por manifestarse, es lo calificado. Lo calificado es la sustancia que es influenciada por el tiempo y las impresiones mentales, siempre sufriendo cambios y manifestándose.
La sucesión de cambios es la causa de la múltiple evolución.
Haciendo Samyama sobre las tres clases de cambios viene el conocimiento del pasado y el futuro. Al dominar la técnica del Samyama, dejando lo externo y extrayendo el significado, un yogui puede utilizar esta capacidad para analizar los cambios sobre las impresiones mentales o samskaras. Unos son presentes, otros pertenecen al pasado, y otros son semillas de acciones futuras. Por este medio es posible conocer el pasado y el futuro.
Haciendo Samyama sobre la palabra, significado y conocimiento, viene al yogui el poder de comprender todos los sonidos de los animales. La palabra o sonido es la causa externa, el significado es la vibración interna que viaja hacia las redes sinápticas mediante los canales de los sentidos, conduciendo la impresión externa de la mente, el conocimiento es la reacción de la mente al estímulo, para que finalmente tenga lugar la percepción. Al escuchar una voz, primero se produce una vibración externa, luego una sensación interna conducida al cerebro por el sistema auditivo, más tarde se produce la reacción de la mente y yo distingo una palabra. En esta palabra existen tres elementos: vibración, sensación y reacción. Los tres se presentan combinados, pero mediante la intensa práctica el yogui aprende a separarlos. Logrado este objetivo, cuando un hombre así realiza samyama sobre cualquier sonido, comprende su significado, sea éste emitido por un ser humano o por un animal.
Percibiendo las impresiones latentes viene el conocimiento de las vidas pasadas. Toda experiencia crea un surco en la mente y queda registrada en forma sutil. Nunca se pierde por completo. Queda almacenada en la sustancia mental. Si logramos activarla y amplificarla se convierte en memoria. Debido a esto, el yogui puede hacer samyama sobre impresiones pasadas almacenadas en su mente subconsciente y explorar todas sus vidas pasadas.
Haciendo samyama sobre las señales características de otro cuerpo, llega el conocimiento de su mente.
Toda mente está asociada con su cuerpo, como una huella dactilar. Si el yogui realiza samyama sobre las características particulares de un cuerpo, alcanza el poder de penetrar la naturaleza de la mente de esa persona e influirla a la distancia. Para lograr penetrar en el contenido de otra mente, debe el yogui realizar doble samyama, primero en las señales del cuerpo y luego en la mente en sí. De este modo el telepate conocerá todas las cosas que hay en esa mente.
Haciendo samyama sobre la forma del cuerpo, siendo obstruida la perceptibilidad de la forma y separado el poder de manifestación en el ojo, se hace invisible el cuerpo del yogui.
El yogui puede estar parado en medio de la habitación, pero nadie podrá verlo. La forma y el cuerpo quedan separados en la percepción del ojo. Y esta concentración afecta a todas las personas por igual, por lo que el yogui virtualmente es invisible a todos los efectos. La forma y la cosa formada han quedado separadas en el órgano de percepción. El yogui hace samyama para obstruir el poder de percibir las formas, que viene de la unión de la forma y la cosa formada.
Por medio de este samyama de obstrucción u ocultamiento, pueden desaparecer palabras, recuerdos y otras cosas similares.
Haciendo samyama sobre el karma que fructifica pronto o el de postrer fruto, o por las señales, portentos, que indican lo que va a suceder, el yogui conoce el momento exacto de su muerte.
Al realizar samyama sobre su propio karma, sobre todas aquellas impresiones que en su mente todavía están actuando y las que están esperando para actuar, el yogui puede establecer el momento exacto en que dejará su cuerpo mortal. De acuerdo con la enseñanza del Bhagavad Guita los pensamientos concentrados del último momento, son de gran poder para determinar la próxima vida.
Haciendo samyama sobre la compasión, la amistad y demás virtudes, el yogui alcanza a realizarlas en sí mismo.
Haciendo samyama sobre la fuerza de un elefante, y otros animales, la fuerza respectiva pasa al yogui.
Existe un depósito infinito de energía. El yogui mediante la respiración y la concentración aprende a concentrar esta mayor energía en su cuerpo a su sola voluntad. Puede incrementar su fuerza varias veces.
Haciendo samyama sobre la luz efulgente, se tiene conocimiento de lo sutil, lo obstruido y lo remoto.
Al concentrarse el yogui sobre la luz que activa el corazón, logra desarrollar el poder de ver cosas lejanas y cosas muy sutiles. Su visión se torna omnisciente.
Haciendo samyama sobre el círculo umbilical viene el conocimiento de la constitución del cuerpo.
Sobre la cavidad de la garganta viene la cesación del hambre.
Sobre el nervio kurma viene la fijeza del cuerpo.
Haciendo samyama sobre la luz que emana de la coronilla, se ven los siddhas.
Estos siddhas son seres un poco por encima de los fantasmas. Cuando el yogui concentra su mente sobre la coronilla percibe el plano de existencia de estos seres. No debe distraerse. Intentarán tentarlo con los placeres celestiales.
O puede obtener todo conocimiento por el poder de pratibha.
Pratibha, espontánea iluminación proveniente de la pureza, no requiere de samyama alguno para desarrollar las percepciones superiores. Todo el proceso es natural, sin esfuerzo y sin concentración alguna.
Haciendo samyama en el corazón se obtiene el conocimiento de cualquier mente.
El estado de claridad mental, o sattva, cuando es confundido con el alma individual es causa de placer, siendo que ambos son esencialmente diferentes. El sattva que actúa como instrumento para otro objeto, está separado del concentrado en sí mismo. Haciendo samyama sobre éste último se obtiene el conocimiento sobre el alma individual.
El sattva libre del ego e iluminado con la inteligencia pura del alma, es concentrado en sí mismo, en tal estado es independiente de toda relación y refleja la pureza del propio Ser.
En tal estado surge el conocimiento del pratibha y se producen múltiples percepciones sobrenaturales con relación a los cinco sentidos.
Para el estado de mente mundano, todos éstos son poderes, pero son obstáculos en el camino directo que conduce al samadhi.
Si el yogui hace samyama sobre el conocimiento de que el alma y la naturaleza son dos cosas distintas, alcanza a conocer la verdadera esencia del alma. Este le permite desarrollar discernimiento. Y así logra el pratibha, la luz del supremo despertar. Todos estos poderes, son en realidad obstáculos para alcanzar la meta más elevada, que el conocimiento del Ser puro y la liberación en vida. Se encuentran en el camino. Si el yogui cae en la tentación de adquirirlos, se detiene su progreso espiritual y queda atrapado en el plano relativo.
El yogui que domina sus canales nerviosos y ha liberado a su sustancia mental de las causas de su esclavitud, puede entrar a voluntad en otro cuerpo.
Tanto puede ingresar en un cuerpo recientemente muerto, y hacerlo levantarse, latir el corazón y respirar, mientras tanto él se halle actuando en otro cuerpo, como entrar en un cuerpo con vida. Para hacer esto detiene la actividad de la mente y órganos de ese hombre, y durante el tiempo que desee actúa por medio de su cuerpo. Esto puede ser logrado por el yogui que ha comprendido la diferencia entre el alma y la naturaleza. Si quiere entrar en otro cuerpo, hace samyama sobre ese cuerpo y entra en él. No sólo su alma es omnipresente, sino también su mente lo es. Es una partícula de la mente universal. Mientras actúa sólo puede dirigir el cuerpo usurpado mediante las corrientes nerviosas del mismo. Si se separa de las mismas, puede actuar mediante otras ondas o canales de energía.
Controlando la corriente nerviosa que gobierna los pulmones y toda la parte superior del cuerpo, llamada udana, y que cuando el yogui logra manejarla aligera su peso, no se hunde en el agua o pantanos, puede caminar sobre espinas y hojas de sables y pararse en el fuego, y partir de esta vida en el momento que a él le plazca.
Controlando la corriente nerviosa llamada samana el yogui es rodeado de una brillante luz. Cuando lo desea emana de su cuerpo luminosidad.
Haciendo samyama sobre la relación entre el oído y el akasa (espacio) el yogui escucha cosas divinas. Puede llegar a escuchar cualquier cosa, incluso conversaciones a kilómetros de distancia.
Haciendo samyama sobre la relación entre el akasa y el cuerpo, y volviéndose liviano como hebra de algodón, por medio de la meditación en ello, el yogui viaja por los cielos. El cuerpo es sólo una concentración de espacio, cuando esto se comprende, puede volverse tan liviano como el aire y desplazarse a cualquier parte.
Haciendo samyama sobre las reales modificaciones de la mente, fuera del cuerpo, llega la eliminación de las capas de limitación. La mente es omnipresente, no hay razón para que deba actuar limitada a un sistema de nervios y a un único cerebro. Entonces puede actuar sin estar sujeto al ego, en estado incorpóreo. Desaparecen las obstrucciones a la iluminación y el yogui llega a conocer el fundamento de todas las cosas.
Haciendo samyama sobre las formas densas y sutiles de los elementos, sus rasgos esenciales, la inherencia de los gunas en ellos y sobre su contribución a la experiencia del alma individual, viene el dominio de los elementos.
Haciendo samyama sobre el discernimiento entre el sattva y el alma individual se logra omnipotencia y omnisciencia.
Abandonando estos poderes también viene la destrucción de la simiente misma del mal, lo cual conduce al aislamiento absoluto, la independencia y la libertad. Los poderes no son más que un estado mental, un sueño. La meta está más allá de la mente y de toda dualidad.
Haciendo samyama sobre una partícula de tiempo y su precesión y sucesión, viene el discernimiento entre lo real y lo irreal.

Mediante el entrenamiento intensivo, llegando a las 8 horas diarias, reemplazando al sueño por la meditación, vienen al yogui los poderes psíquicos o Siddhis, que se desarrollan al dominar la técnica de concentración del Samyama.
El sistema de Sinergia Cerebral del Programa Sophia consiste en la combinación de técnicas. En etapas avanzadas comienza con 15´de Sudarshan Kriya, 30´de Meditación Sináptica, 7 horas de Kriya Yoga, 30´ de Vipassana. Se complementa con 18 posturas principales de Hatha Yoga para finalizar.
Este entrenamiento intensivo modifica la química del cerebro, multiplica sus neuronas y sinapsis. Abre los sentidos hacia la percepción extrasensorial y la intuición trascendental. La mente se convierte en apta para comprender y dialogar con Dios, lo Absoluto y el Ser, alcanzando los planos más elevados de la existencia.
¿Quiénes pueden seguir este entrenamiento? Potencialmente todos están calificados. Se lo alcanza gradualmente. Se comienza con 30´, dos veces por día, practicando la MS, que es la técnica básica. Se avanza paso a paso. Mes a mes, año a año. Fortaleciendo al cuerpo y a la mente en forma progresiva y constante.
La iluminación es un proceso acumulativo y gradual, no es un chispazo y no es accidental, es producto de un paciente esfuerzo concentrado a lo largo de varios años. La mente se va aclarando poco a poco.

AFORISMOS Yoga de Patanjali
CAPÍTULO III – PODERES

Ahora hemos llegado al capítulo en el que se describen los poderes del yoga.

1. Dharana es la celebración de la mente a un objeto en particular.

Dharana (concentración) es cuando la mente se aferra a algún objeto, ya sea en el cuerpo o fuera del cuerpo, y mantiene a sí mismo en ese estado.

2. Un flujo ininterrumpido de conocimiento en ese objeto es Dhyâna.

La mente trata de pensar en un objeto, para agarrarse a un lugar concreto, como la parte superior de la cabeza, el corazón, etc., y si la mente tiene éxito en la recepción de las sensaciones sólo a través de la parte del cuerpo, y no por por otra parte, que sería Dharana, y cuando la mente logra manteniéndose en ese estado durante algún tiempo, se llama Dhyana (la mediación).

3. Cuando eso, renunciar a todas las formas, refleja sólo el significado, es Samadhi.

Eso viene cuando en la meditación de la forma o la parte externa se da para arriba. Supongamos que yo estuviera meditando en un libro, y que he logrado poco a poco en la concentración de la mente en ella, y percibir sólo las sensaciones internas, el significado, no expresadas en cualquier forma – ese estado de Dhyana se llama Samadhi.

4. (Estos) tres (cuando se practica) en lo que se refiere a un objeto es samyama.

Cuando un hombre puede dirigir su mente a cualquier objeto en particular y arreglarlo allí, y luego mantenerlo allí durante mucho tiempo, que separa el objeto desde la parte interna, esto es samyama; o Dharana, Dhyana y Samadhi, uno tras otro, y hacer una. La forma de la cosa se ha desvanecido, y sólo su significado permanece en la mente.

5. Por la conquista de eso viene la luz del conocimiento.

Cuando uno ha tenido éxito en hacer esto samyama, todos los poderes están bajo su control. Este es el gran instrumento del Yogui. Los objetos de conocimiento son infinitas, y están divididas en lo grosero, grosera, grosera y la multa, más fino, más fino y así sucesivamente. Este samyama debe aplicarse primero a las cosas brutos, y cuando se empieza a obtener el conocimiento de este bruto, poco a poco, por etapas, debe ser llevado a más fino.

6. Que se debe emplear en etapas.

Esta es una nota de advertencia de no tratar de ir demasiado rápido.

7. Estos tres son más interna que aquellos que preceden.

Antes de éstos tuvimos el pratyahara, el Pranayama, el asana, el Yama y Niyama; que son las partes externas de los tres – Dharana, Dhyana y Samadhi. Cuando un hombre ha llegado a ellos, se puede alcanzar a la omnisciencia y omnipotencia, pero eso no sería la salvación. Estos tres haría; no hacer que la mente Nirvikalpa, inmutable, pero dejaría a las semillas para conseguir cuerpos de nuevo. Sólo cuando las semillas son, como dice el Yogui, “frito”, ¿se pierden la posibilidad de producir nuevas plantas. Estos poderes no pueden freír la semilla.

8. Pero incluso ellos son externos a la sin semilla (Samadhi).

En comparación con los que seedless Samadhi, por lo tanto, incluso éstos son externos. Todavía no hemos llegado a la verdadera Samadhi, la más alta, sino una etapa más baja, en la que todavía existe este universo como lo vemos, y en la que se encuentran todos estos poderes.

9. Por la supresión de las impresiones perturbadas de la mente, y por el aumento de las impresiones de control, la mente, que persiste en ese momento del control, se dice que para lograr las modificaciones de control.

Es decir, en este primer estado de Samadhi se han controlado las modificaciones de la mente, pero no perfectamente, porque si lo fueran, no habría modificaciones. Si hay una modificación que impulsa la mente para salir corriendo a través de los sentidos, y el yogui intenta controlarlo, que muy controlan sí habrá una modificación. Una onda será controlada por otro de onda, por lo que no será real Samadhi en el que todas las ondas desaparecen, como el control en sí será una onda. Sin embargo, este Samadhi inferior es mucho más cerca de la Samadhi más alto que cuando la mente viene burbujeando hacia fuera.

10. Su flujo se vuelve constante por el hábito.

El flujo de este control continuo de la mente se vuelve estable cuando se practica día a día, y la mente obtiene la facultad de concentración constante.

11. Tomando en todo tipo de objetos, y concentrarse en un objeto, estas dos potencias siendo destruidos y manifiestan respectivamente, Chitta consigue la modificación llamado Samadhi.

La mente ocupa varios objetos, se encuentra con todo tipo de cosas. Ese es el estado más bajo. Hay un estado superior de la mente, cuando se toma un objeto y excluye a todos los demás, de los cuales Samadhi es el resultado.

12. La unidireccionalidad del Chitta es cuando la impresión de que es pasado y lo que está presente son similares.

¿Cómo vamos a saber que la mente se ha concentrado? Porque la idea del tiempo se desvanecerá. Cuanto más tiempo pasa desapercibido el más concentrado que somos. En la vida común que vemos que cuando estamos interesados en un libro que no tenga en cuenta el tiempo en absoluto, y cuando dejamos el libro, a menudo nos sorprendemos de encontrar cuántas horas han pasado. Todo el tiempo tendrá la tendencia de ir y estar en el presente. Así que la definición se da: Cuando el pasado y el presente vienen y se paran en una, se dice que la mente a concentrarse. 1

13. Por esto se explica la transformación triple de la forma, el tiempo y el estado, en materia fina o gruesa y en los órganos.

Por los cambios de tres veces en la sustancia mental como a la forma, el tiempo y el estado se explican los cambios correspondientes en la materia densa y sutil, y en los órganos. Supongamos que hay un trozo de oro. Se transforma en un brazalete y otra vez en un pendiente. Estos son los cambios en cuanto a la forma. El mismo fenómeno visto desde el punto de vista del tiempo nos dan cambios en la medida en cuando. Una vez más, la pulsera o el anillo de oído puede ser brillante o mate, gruesas o delgadas, y así sucesivamente. Este es el cambio que a estado. Con referencia ahora a los aforismos 9, L1 y 12, la sustancia mental está cambiando en Vrittis – esto es el cambio de forma. Eso pasa a través del pasado, momentos presentes y futuras de tiempo es el cambio en cuanto a tiempo. Que las impresiones varían en cuanto a la intensidad dentro de un período determinado, por ejemplo, está presente, es el cambio en cuanto a estado. Las concentraciones que se enseñan en los aforismos anteriores eran para dar el Yogui un control voluntario sobre las transformaciones de la materia mental, que por sí sola le permitirán hacer el samyama nombrado en III. 4.

14. Lo que se actúa sobre las transformaciones, ya sea pasado, presente, o aún no se ha manifestado es el calificado.

Es decir, el cualificado es la sustancia que está siendo accionado por el tiempo y por el saṁskāras, y conseguir cambió y se manifiesta siempre.

15. La sucesión de cambios es la causa de colector de la evolución.

16. Haciendo samyama sobre los tres tipos de cambios es el conocimiento del pasado y el futuro.

No debemos perder de vista la primera definición de samyama. Cuando la mente ha llegado a ese estado cuando se identifica con la impresión interna del objeto, dejando a la externa, y cuando, por una larga práctica, que es retenido por la mente y la mente puede entrar en ese estado en un momento, que es samyama. Si un hombre en ese estado quiere conocer el pasado y el futuro, tiene que hacer una samyama sobre los cambios en el Samskaras (. III 13). Algunos están trabajando ahora en la actualidad, algunos han funcionado, y algunos están esperando para trabajar. Así que haciendo una samyama sobre estos conoce el pasado y el futuro.

l7. Haciendo samyama en la palabra, el significado y el conocimiento, que se confunde habitualmente, es el conocimiento de todos los sonidos de los animales.

La palabra representa la causa externa, el significado representa la vibración interna que viaja al cerebro a través de los canales de los Indriyas, dando la impresión externo a la mente, y el conocimiento representa la reacción de la mente, con la que viene la percepción. Estos tres, confundir, hacer que nuestros objetos de los sentidos. Supongamos que yo escucho una palabra; hay primero la vibración externa, al lado de la sensación interna llevada a la mente por el órgano de la audición, entonces la mente reacciona, y sé que la palabra. La palabra que conozco es una mezcla de los tres – la vibración, la sensación, y la reacción. Normalmente estos tres son inseparables; sino por la práctica el yogui puede separarlos. Cuando un hombre ha llegado a esto, si él hace una samyama sobre cualquier sonido, que entiende el significado que ese sonido se pretende expresar, ya sea que se hizo por el hombre o ser cualquier otro animal.

18. Por percibir las impresiones, (viene) el conocimiento de la vida pasada.

Cada experiencia que tenemos, viene en la forma de una ola en el Chitta, y esto se calma y se vuelve más fino y más fino, pero nunca se pierde. Permanece allí en forma de minutos, y si podemos traer esta ola de nuevo, se convierte en la memoria. Por lo tanto, si el yogui puede hacer una samyama sobre estas impresiones del pasado en la mente, él comenzará a recordar todas sus vidas pasadas.

19. Haciendo samyama sobre las señales en otro cuerpo, el conocimiento de su mente viene.

Cada hombre tiene signos particulares en su cuerpo, lo que lo distingue de los demás; cuando el yogui hace samyama sobre estos signos se conoce la naturaleza de la mente de esa persona.

20. Pero no su contenido, que no es el objeto de la samyama.

No iba a conocer el contenido de la mente haciendo una samyama sobre el cuerpo. No se necesitaría una doble samyama, primero en las señales en el cuerpo, y luego en la mente misma. El yogui entonces saber todo lo que está en esa mente.

21. Haciendo samyama sobre la forma del cuerpo, la perceptibilidad de la forma de ser obstruido y el poder de la manifestación en el ojo están separados, el cuerpo del Yogui se vuelve invisible.

Un parado de Yogi en medio de este ambiente aparentemente puede desaparecer. En realidad no desaparecen, pero no va a ser visto por nadie. La forma y el cuerpo son, por así decirlo, separados. Usted debe recordar que esto sólo se puede hacer cuando el yogui ha alcanzado a ese poder de concentración cuando la forma y el vaso de barro se han separado. Luego se hace un samyama en eso, y el poder de percibir formas está obstruido, porque el poder de las formas que perciben proviene de la unión de la forma y el vaso de barro.

22. Por esto la desaparición o la ocultación de las palabras que se hablan y tales otras cosas también se explican.

23. El karma es de dos clases – que pronto será fructificó y tarde para ser fructificado. Al hacer Samyana en éstos, o por los signos llamados Arishta, presagios, los yoguis conocen la hora exacta de la separación de sus cuerpos.

Cuando un yogui hace samyama en su propio Karma, a esas impresiones en su mente que ahora están trabajando, y las que están a la espera de trabajar, él sabe exactamente por aquellos que están esperando cuando su cuerpo va a caer. Él sabe cuándo va a morir, a qué hora, incluso en lo minutos. Los hindúes creen mucho de ese conocimiento o conciencia de la cercanía de la muerte, ya que se enseña en el Gita que los pensamientos en el momento de la salida son grandes potencias en la determinación de la próxima vida.

24. Haciendo samyama sobre la amistad, la misericordia, etc. (I. 33), el Yogui sobresale en las cualidades respectivas.

25. Haciendo samyama sobre la fuerza del elefante y otros, su respectiva fuerza llega al yogui.

Cuando un yogui ha alcanzado a esta samyama y quiere fuerza, él hace una samyama sobre la fuerza del elefante y lo consigue. Energía infinita está a disposición de todo el mundo si sólo sabe cómo conseguirlo. El yogui ha descubierto la ciencia de hacerse él.

26. Haciendo samyama sobre la refulgente luz (I. 36), viene el conocimiento de la multa, la obstrucción y el mando a distancia.

Cuando el yogui hace samyama sobre él la luz refulgente en el corazón, que ve cosas que son muy remotas, las cosas, por ejemplo, que están sucediendo en un lugar distante, y que están obstruidos por barreras montañosas, y también cosas que son muy bien.

27. Haciendo samyama sobre el sol, (viene) el conocimiento del mundo.

28. En la luna, (viene) el conocimiento del cúmulo de estrellas.

29. En la estrella polar, (viene) el conocimiento de los movimientos de las estrellas.

30. En el círculo del ombligo, (viene) el conocimiento de la constitución del cuerpo.

31. En el hueco de la garganta, (viene) el cese de hambre.

Cuando un hombre tiene mucha hambre, si puede hacer samyama en el hueco de la garganta, el hambre cesa.

32. En el nervio llamado Kurma, (viene) fijeza del cuerpo.

Cuando él está practicando, el cuerpo no se altera.

33. En la luz que emana de la parte superior de la cabeza, la vista de los Siddhas.

Siddhas son seres que están un poco por encima de los fantasmas Cuando el Yogui concentra su mente en la parte superior de la cabeza, se verán estos Siddhas. La palabra Siddha no se refiere a esos hombres que han llegado a ser libre – un sentido en el que se utiliza a menudo.

34. O por el poder de Pratibha, todo el conocimiento.

Todos estos pueden venir sin ningún samyama para el hombre que tiene el poder de Pratibha (iluminación espontánea de la pureza). Cuando un hombre se ha elevado a un alto estado de Pratibha, él tiene esa gran luz. Todas las cosas son evidentes para él. Todo viene a él de forma natural sin hacer samyama.

35. En el corazón, el conocimiento de las mentes.

36. Placer proviene de la no discriminación del alma y Sattva que son totalmente diferentes porque las acciones de esta última son para otro. Samyama por un egocéntrico da conocimiento del Purusha.

Toda acción de Sattva, una modificación de Prakriti que se caracteriza por la luz y la felicidad, es para el alma. Cuando Sattva está libre de egoísmo e iluminado con la inteligencia pura de Purusha, se llama el egocéntrico, porque en ese estado en el que se hace independiente de todas las relaciones.

37. De ahí surge el conocimiento perteneciente a Pratibha y el oído (sobrenatural), tocar, ver, saborear y oler.

38. Estos son los obstáculos a Samadhi; pero son poderes en el estado mundano.

Para el conocimiento Yogui de los goces del mundo viene por la unión del Purusha y la mente. Si quiere hacer samyama en el conocimiento de que son dos cosas diferentes, la naturaleza y el alma, obtiene conocimiento del Purusha. Desde que surge la discriminación. Cuando él tiene que la discriminación, se pone el Pratibha, la luz del genio supremo. Estos poderes, sin embargo, son obstáculos para el logro de la meta más alta, el conocimiento del Ser puro, y la libertad. Estos son, por así decirlo, que deben cumplirse en el camino; y si el yogui los rechaza, alcanza el más alto. Si él se siente tentado a adquirir estos, se le cerró el mayor progreso.

39. Cuando la causa de la esclavitud de la Chitta ha convertido aflojado, el yogui, por su conocimiento de sus canales de actividad (los nervios), entra en el cuerpo de otro.

El yogui puede entrar en un cuerpo muerto y hacerla levantarse y moverse, incluso cuando él mismo está trabajando en otro cuerpo. O puede entrar en un cuerpo vivo y mantener la mente y los órganos del hombre bajo control, y por el momento, acto a través del cuerpo de ese hombre. Esto se hace por el Yogi venir a esta discriminación de Purusha y la naturaleza. Si quiere entrar en otro cuerpo, hace un samyama sobre ese cuerpo y entra en ella, ya que, no sólo es su alma omnipresente, pero su mente también, como enseña el Yogi. Es un bit de la mente universal. Ahora, sin embargo, sólo puede trabajar; a través de las corrientes nerviosas en este cuerpo, pero cuando el Yogui ha aflojado a sí mismo de estas corrientes nerviosas, puede trabajar a través de otras cosas.

40. Por la conquista de la corriente llamada Udana el yogui no se hunde en el agua o en los pantanos, se puede caminar sobre espinas, etc., y puede, morir a voluntad.

Udana es el nombre de la corriente nerviosa que rige los pulmones y todas las partes superiores del cuerpo, y cuando se es dueño de ella, se convierte en luz en peso. Él no se hunde en el agua; se puede caminar sobre espinas y hojas de espada, y ponte en el fuego, y se puede salir de esta vida cuando quiera.

41. Por la conquista de la corriente Samâna que está rodeado por un resplandor de luz.

Cada vez que le gustan, destellos de luz de su cuerpo.

42. Haciendo samyama sobre la relación entre el oído y el Akasha viene audiencia divina.

No es el Akasha, el éter, y el instrumento, la oreja. Haciendo samyama sobre ellos el yogui consigue audiencia sobrenatural; oye todo. Todo lo hablado o sonaba millas de distancia que puede oír.

43. Haciendo samyama una la relación entre el Akasha y el cuerpo y convertirse en la luz como de algodón, etc., a través de la meditación sobre ellos, el yogui va por los cielos.

Este Akasha es el material de este cuerpo; es sólo Akasha en una cierta forma que se ha convertido el cuerpo. Si el yogui hace un sanyama sobre este material Akasha de su cuerpo, adquiere la ligereza de Akasha, y él puede ir a cualquier lugar a través del aire. Así que en el otro caso también.

44. Haciendo samyama sobre las “modificaciones reales” de la mente, fuera del cuerpo, llamado gran disembodiedness, viene la desaparición de la cubierta a la luz.

La mente en su locura piensa que está trabajando en este cuerpo. ¿Por qué debería estar obligado por un sistema de nervios, y puse el Ego en un solo cuerpo, si la mente es omnipresente? No hay ninguna razón por la que debería. El yogui quiere sentir el Ego donde a él le gusta. Las ondas mentales que surgen en la ausencia de egoísmo en el cuerpo se llaman “modificaciones reales” o “gran disembodiedness”. Cuando se ha logrado hacer samyama sobre estas modificaciones, toda cubriendo a la luz se va, y toda la oscuridad y la ignorancia desaparece. Todo se le aparece a estar lleno de conocimiento.

45. Haciendo samyama sobre las formas gruesas y finas de los elementos, sus rasgos esenciales, la inherencia de los gunas en ellos y en su contribución a la experiencia del alma, viene dominio de los elementos.

El yogui hace samyama sobre los elementos, primero en el bruto y, a continuación, en los estados más finos. Este samyama es absorbido más por una secta de los budistas. Ellos toman un trozo de arcilla y hacer samyama sobre eso, y poco a poco comienzan a ver los materiales nobles de los que la componen, y cuando han conocido todos los materiales finos en ella, reciben el poder sobre ese elemento. Así, con todos los elementos. El yogui puede conquistar a todos.

46. Desde que viene minuciosidad y el resto de los poderes, “glorificación del cuerpo”, y indestructibilidad de las cualidades corporales.

Esto significa que el yogui ha alcanzado los ocho poderes. Él puede hacer a sí mismo como minutos como una partícula, o tan grande como una montaña, tan pesada como la tierra, o tan ligero como el aire; que puede llegar a nada de lo que le gusta, puede descartar todo lo que quiere, él puede conquistar todo lo que quiere, y así sucesivamente. Un león se sentará a sus pies como un cordero, y todos sus deseos se cumplirán a su antojo.

47. El “glorificación del cuerpo” es la belleza, la complexión, fuerza, dureza diamantina.

El cuerpo se convierte en indestructible. Nada puede lesionarlo. Nada puede destruir hasta el yogui desea. “Romper la barra de tiempo que vive en este universo con su cuerpo.” En los Vedas está escrito que para que el hombre no hay más enfermedad, la muerte o el dolor.

48. Haciendo samyama sobre la objetividad y la potencia de la iluminación de los órganos, el egoísmo, la inherencia de los gunas en ellos y en su contribuye a la experiencia del alma, viene de la conquista de los órganos.

En la percepción de los objetos externos de los órganos dejan su lugar en la mente y van hacia el objeto; esto es seguido por el conocimiento. El egoísmo está también presente en el acto. Cuando el yogui hace samyama sobre estos y los otros dos por la gradación, que conquista los órganos. Toma todo lo que se ve o se siente, un libro, por ejemplo; primero concentrar la mente en ella, a continuación, en el conocimiento que tiene la forma de un libro, y luego en el ego que ve el libro, y así sucesivamente. Por esa práctica serán conquistados todos los órganos.

49. A partir de ese trata del cuerpo el poder de movimiento rápido como la mente, el poder de los órganos independientemente del cuerpo, y la conquista de la naturaleza.

Así como por la conquista de los elementos viene cuerpo glorificado, por lo que desde la conquista de los órganos vendrá los poderes antes mencionados.

50. Haciendo samyama sobre la discriminación entre el Sattva y Purusha vienen omnipotencia y omnisciencia.

Cuando la naturaleza se ha conquistado, y la diferencia entre el Purusha y la naturaleza dado cuenta – que el Purusha es indestructible, pura y perfecta – entonces ven omnipotencia y omnisciencia.

51. Al renunciar incluso estos poderes viene la destrucción de la propia semilla del mal, lo que conduce a Kaivalya.

Se alcanza la soledad, la independencia, y se convierte en gratuita. Cuando uno abandona incluso las ideas de omnipotencia y omnisciencia, llega toda rechazo de disfrute, de las tentaciones de los seres celestiales. Cuando el yogui ha visto todos estos maravillosos poderes, y los rechazados, se llega a la meta. ¿Qué son todos estos poderes? Simplemente manifestaciones. Ellos no son mejores que los sueños. Incluso omnipotencia es un sueño. Depende de la mente. En tanto que hay una mente que se puede entender, pero la meta es más allá incluso de la mente.

52. El Yogui no debe sentirse atraído o halagado por las oberturas de seres celestiales, por temor del mal de nuevo.

Hay otros peligros también; dioses y otros seres vienen a tentar al Yogi. Ellos no quieren que cualquiera pueda ser perfectamente libre. Son celos, tal y como somos, y peor que nosotros a veces. Son mucho miedo de perder sus puestos. Esos yoguis que no alcanzan la perfección mueren y se convierten en dioses; dejando el camino directo que entra en una de las calles laterales, y obtener estos poderes. Entonces, de nuevo, tienen que nacer. Pero el que es lo suficientemente fuerte como para resistir estas tentaciones e ir directamente a la meta, se hace libre.

53. Haciendo samyama sobre una partícula de tiempo y su precesión y la sucesión viene discriminación.

¿Cómo vamos a evitar todas estas cosas, estos Devas y cielo, y los poderes? Por discriminación, conociendo el bien del mal. Por lo tanto un samyama está dada por el cual el poder de discriminación puede ser fortalecida. Esta haciendo una samyama sobre una partícula de tiempo, y el tiempo preceden y le siguen.

54. Esas cosas que no pueden ser diferenciados por especies, signo y lugar, incluso van a ser discriminados por el anterior samyama.

La miseria que padecemos viene de la ignorancia, de la no discriminación entre lo real y lo irreal. Todos tomamos el mal por el bien, el sueño de la realidad. El alma es la única realidad, y hemos olvidado. El cuerpo es un sueño irreal, y creemos que somos todos los cuerpos. Esto no discriminación es la causa de la miseria. Es causada por la ignorancia. Cuando llega la discriminación, que aporta fuerza y sólo entonces podemos evitar todas estas diversas ideas de cuerpo, cielos, y los dioses. Esta ignorancia surge a través de la diferenciación de las especies, signo y lugar. Por ejemplo, tomar una vaca. La vaca se diferencia del perro por especie. Incluso con las vacas solo ¿cómo hacemos la distinción entre una vaca y otra? Por signos. Si dos objetos son exactamente similares, se pueden distinguir si se encuentran en diferentes lugares. Cuando los objetos están tan mezclados que incluso éstos diferencial no nos va a ayudar, el poder de la discriminación adquirida por la práctica mencionada nos dará la capacidad de distinguirlos. La filosofía más alto del yogui se basa en este hecho, que el Purusha es puro y perfecto, y es el único “simple” que existe en este universo. El cuerpo y la mente son compuestos, y sin embargo, estamos siempre nos identificamos con ellos esta es la gran error que la distinción se ha perdido. Cuando se ha alcanzado este poder de la discriminación, el hombre ve que todo en este mundo, mental y físico, es un compuesto, y, como tal, no puede ser el Purusha.

55. El conocimiento de ahorro es que el conocimiento de la discriminación que abarca simultáneamente todos los objetos, en todas sus variantes.

El ahorro, porque el conocimiento toma el yogui a través del océano de nacimiento y muerte. El conjunto de Prakriti en todos sus estados, sutiles y brutos, está al alcance de este conocimiento. No hay sucesión en la percepción por este conocimiento; que se necesita en todas las cosas al mismo tiempo, de un vistazo.

56. Por la similitud de pureza entre el Sattva y Purusha viene Kaivalya.

Cuando el alma se da cuenta de que no depende de nada en el universo, de los dioses al átomo más baja, que se llama Kaivalya (aislamiento) y la perfección. Se alcanza cuando esta mezcla de pureza y la impureza llamada Sattva (intelecto) se ha hecho tan puro como el propio Purusha; entonces el Sattva sólo refleja la esencia incondicional de pureza, que es el Purusha.

1 La distinción entre los tres tipos de concentración mencionados en aforismos 9, 11 y 12 es el siguiente: En el primero, las impresiones perturbadas son meramente frenados, pero no del todo borrados por las impresiones de control que acaba de entrar; en el segundo, los primeros están completamente suprimidos por este último que se destacan en relieve, mientras que en el tercero, que es el más alto, no hay duda de suprimir, pero sólo impresiones similares suceden unas a otras en un arroyo.

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“Desde el sueño profundo al estado de vigilia, ¿qué es ello? Es el estado «yo soy» sin ninguna palabra, más tarde las palabras comienzan a fluir y usted deviene implicado en el significado de las palabras y lleva a cabo su vida en el mundo con el significado de esas palabras ¾eso es la mente. Pero antes de este «yo soy» y del estado de vigilia, en esa frontera, ahí tiene usted que ser.

Solo un raro es el que comprende lo que quiero decir. A una persona espiritual normal nosotros tenemos que decirle: «Haga usted esto o aquello y usted tendrá este beneficio». Entonces, por el momento, él se siente feliz y aliviado, pero esto no es final; y vuelve de nuevo al mismo ciclo. Pero nosotros no podemos ayudar debido a que él no tiene ninguna capacidad de comprender el aspecto más sutil de esta espiritualidad.

Todo lo más, yo diría: «Usted sabe que usted es; adore usted a ese principio “yo soy”. Adore usted a eso, sea uno con eso solo, y esa “yo soidad” le descubrirá todo el conocimiento». Eso es todo lo que diré, pero la parte más sutil es esto, desde el sueño profundo al estado de vigilia. Para morar en eso usted debe tener un estado intensamente apacible. En ese estado, la presenciación del estado de vigilia acontece. Usted debe ir hasta ese límite, pero ello es muy difícil. Para una persona normal, con la llegada del «yo soy» y el flujo de las palabras, se dejará ir con el flujo de las palabras. Al que tiene discriminación, que es inteligente, e intensamente espiritual, debemos llevarle aquí antes de esa «yo soidad».

Si usted tiene consideración por mí, recuerde mis palabras. El conocimiento «yo soy» es el dios más grande, el Gurú; sea uno con eso, sea íntimo con ello. Eso mismo le bendecirá con todo el conocimiento significativo para usted y, en la proliferación de ese conocimiento, le conducirá al estado que es eterno.

Usted devendrá suficientemente maduro para ser en la provincia de ese estado nirguna (sin atributos). Usted no puede convertir un mango verde en un mango maduro, pleno de jugo, de la noche a la mañana. Debe pasar el curso del tiempo hasta la madurez. ¿Está esto claro para usted o no?”

SRI NISARGADATTA MAHARAJ

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