Afirmaciones de Reprogramación

7La palabra humana es el Verbo del Dios vivo, manifestándose en el mundo, es el Espíritu de lo Alto entre los hijos de Dios. Mediante la palabra, el poder de vida se expresa en la Creación.

Para bien o para mal nuestras palabras abren o cierran todas las puertas de nuestro destino. Seamos dueños de nuestras palabras y lo seremos de nuestras vidas.

Las palabras, las vibraciones de sonidos de nuestras cuerdas vocales y mentales, son la vibración de nuestro cuerpo en el tiempo-espacio, son la manifestación externa de las reales vibraciones de nuestros pensamientos que están detrás.

Y, ¿qué son nuestros pensamientos?: son la omnipotente vibración de existencia, conciencia y vida que emiten nuestras Almas, conectándonos en cada libre elección con variadas experiencias, entre millones de posibilidades. Un poder latente en todos nosotros y que no sabemos sabiamente usar.

Para Occidente, el poder de la palabra se traduce en la Programación Neurolingüística (PNL). Podemos modificar la estructura de nuestro “yo” psicológico, mediante la concentración de nuestra voluntad consciente, en forma de sugestiones.

Nuestros estados de ánimo en la superficie y nuestras funciones vitales a nivel fisiológico más profundo, responden a la lógica, contenidos e intenciones de nuestras palabras, transformadas en órdenes.

Por esta razón, debemos tener sumo cuidado con las personas que frecuentamos y con las que nos rodeamos. Si no son bondadosas ni sabias, es común que emitan sugestiones negativas en general y en particular, pudiendo afectar nuestro nivel de respuesta subconsciente y condicionando nuestras reacciones futuras.

Mediante las palabras, podemos dar órdenes a nuestro cuerpo y mente. Las frases que utilicemos actuarán a modo de programaciones y una vez alcancen la mente subconsciente, se mantendrán allí activas por tiempo indefinido.

En función de esto, debemos prestar más atención a la calidad y precisión coherente del lenguaje que utilizamos, la forma en que nos expresamos y las órdenes directas o indirectas que nos damos, al expresar nuestras ideas y estados de ánimo. Sobre todo, al comunicarnos con otras personas. Tanto las podemos afectar, influir a ellas, como ellas a nosotros.

De no estar atentos, nuestro consciente no actuará de filtro o barrera y la sugestión ingresará fácilmente hacia la mente subconsciente o automática profunda, donde se alojará. Nuestro estado de salud y nuestro éxito sobre el mundo, puede ser modificado a partir de cómo sea usado el poder contenido en las palabras. La idea de que las palabras no matan, es falsa.

Para oprimir el gatillo de una pistola, antes la orden es emitida en el cerebro consciente mediante palabras. Los comandos de nuestros pensamientos y acciones, son ejecutados por palabras. Nuestra mente evolucionó en ese sentido y el lenguaje ejerce casi un control completo sobre nuestra conducta y funciones.

LO VERDADERO Y LO FALSO

Cuando los deseos se rebelan, la fuerza de vida que proviene de nuestras almas se desvía hacia el apego a las sensaciones, los sentidos y el disfrute de los placeres del mundo, lo que conduce al dolor, la ignorancia y la muerte de nuestra conciencia interna, de nuestra percepción íntima de Dios en nosotros, que aparece siempre mediante la unión de nuestros pensamientos-emociones, con nuestra alma y ser verdadero.9

La gran meta es realizar en nuestro interior que el Espíritu que flota en la conciencia de nuestro ser, es uno y el mismo con el Espíritu de nuestro Padre que está en lo Alto, en el templo íntimo de nuestra conciencia. Y no es mediante sufrimientos que esto se alcanza, sino mediante el consciente ejercicio del libre albedrío, permitiendo que nuestras almas se expresen en el mundo y reabsorban nuestros deseos y pensamientos en su infinitamente libre existencia. La meta que debemos alcanzar, ya no es dada, el camino es un acto de amor permitiéndonos abrir los ojos y el corazón, la mente, el cuerpo, al Alma todopoderosa que continuamente nos impregna de su soplo de vida y vitalidad.

La expresión que antecede, parece ser excesivamente espiritual. Se trata, simplemente, de no caer en el exceso de dar satisfacción adictiva a nuestros deseos y perder capacidad de autocontrol.

La sensación de felicidad, de percepción de lo bueno o malo, está vinculada con la mecánica de nuestros deseos y las reacciones subsecuentes a la satisfacción o no de los mismos. Un estímulo placentero causa apego hacia el mismo, deseo de repetición y otro doloroso, aversión o deseo de no repetición.

Estos circuitos de apego-aversión hacia el placer-dolor, ocasionan un desequilibrio en la percepción interna de uno mismo y una agitación constante de los pensamientos. El mecanismo, a su vez, intensifica los niveles de estrés y el organismo comienza a experimentar fallas de mal funcionamiento.

NOSOTROS NOS BENDECIMOS,
NOSOTROS NOS MALDECIMOS

Cada pensamiento, cada palabra, abren y cierran estados de conciencia que nos acercan o alejan a nuestro verdadero ser, que nos unen o separan de nuestra alma, de nuestro poder de vida ilimitada como Hijos de Dios en este mundo y sobre toda realidad física, mental y espiritual. Debemos aprender que somos los primeros beneficiarios y víctimas de nuestras palabras, pensamientos – emociones y deseos.

Si logramos entender esto, la mitad del camino ha sido recorrido. La otra mitad es aprender qué nos hace bien y qué nos hace mal, y con esta discriminación despertar la inteligencia de saber renunciar, desapegarnos del dolor, lo incorrecto y la maldad en nuestros pensamientos, actos y corazón. Porque mientras estas impurezas persistan y prevalezcan en nuestra conciencia-pensamientos, no podremos percibir la verdadera naturaleza de nuestro ser…

Aquí, se trata de hacer sobre nuestro interior lo mismo que el buen agricultor, seleccionar las mejores semillas para la próxima cosecha. En la medida que esto se realiza en forma constante, los granos cada vez son mayores y de mejor calidad. Sobre nuestros pensamientos podemos ejercer el mismo control y tarea, perfeccionando en el tiempo nuestros estados de ánimo y optimizando nuestras reacciones hacia nuestro entorno, fijando las acciones que podamos comprobar son más positivas y proveen de mejores beneficios. En definitiva, somos resultado de la sumatoria de todas y cada una de nuestras acciones. Y cada acción es importante, a la hora de considerar la balanza final.

Por diferentes medios y razonamientos, las personas suelen refugiarse en causas externas, para intentar controlar mejor sus vidas. Unos se entregan a la idea de Dios, otros al razonamiento científico. Lo esencial es no perder la perspectiva sobre que, nuestra condición de vida, es resultado directo de nuestras acciones. Y que nuestras acciones son decididas siempre por cada uno de nosotros. No existe ningún poder divino externo, a uno mismo, en esto.
Nuestras acciones se encuentran bajo nuestro control, en la medida que nos concentremos sobre ellas y deseemos perfeccionarlas, en la medida que no las transfiramos hacia afuera y dejemos de ocuparnos responsablemente por las mismas. Lo que nos sucede, es por causa de lo que hacemos y lo que hacen otros sobre nosotros, es resultado de las relaciones que entablamos con los otros, la forma en que nos relacionamos y condicionamos todo contacto entre los unos y los otros. Siempre debemos buscar el núcleo de acciones que podemos dirigir y controlar, en toda nueva circunstancia. Si lo hacemos, podremos controlar nuestras reacciones y así, los resultados que se obtengan.

CUANDO ABANDONAMOS LA MENTE,
LOS DESEOS NOS DESCONTROLAN

La mente es un instrumento del Alma, pero cuando los pensamientos-deseos la dominan, es como si se tratara de un vaso. Si los pensamientos-deseos bullen en el fondo, como si fueran polvo, bacterias o tinta china, cada vez que el agua limpia intente llenar el vaso, el agua estará sucia, impura. Y si nadie limpia el vaso, el vaso sólo no se limpiará, al contrario, rápida o lentamente estará cada vez más sucia.

Por eso, lo primero es limpiar el vaso, aprender a limpiar la mente con el detergente y la lavandina de la paz del Alma, de los buenos pensamientos e intenciones, de la oración, la verdadera fe, la esperanza, el ayuno controlado y las técnicas que enseñan cómo despertar las potentes vibraciones de nuestra energía vital, emitidas por la inmortal batería de nuestras Almas, que se recargan permanentemente en la existencia de Dios.

Aquí se hace referencia a la importancia de calmar la intranquilidad de la mente, agitada por los constantes deseos. Mientras la mente se encuentra agitada, no se podrá ver con claridad la realidad circundante externa ni al propio yo. Ambas percepciones se encontrarán distorsionadas, por la agitación de la mente.

Para reestablecer la calma y la tranquilidad, se puede utilizar la técnica de concentración y meditación. Al observar los pensamientos sin ningún deseo de acción, ni con proyección temporal de la imaginación, la mente lentamente se vacía de los pensamientos obsesivos y de las emociones deformantes. Todo retorna a la normalidad y se disfruta de un tiempo de ecuanimidad.

También podemos utilizar técnicas combinadas de respiración rítmica, que causan un cambio sobre nuestra realidad psicofísica, permitiendo una acumulación fisiológica natural inducida de bioenergía. Esta recarga adicional de nuestra batería orgánica, nos permite una mayor sensación de bienestar, que puede ser usada para concentrar la atención sobre la fuente de los pensamientos y ubicarnos por debajo del nivel de su burbujear, hacia la superficie de la existencia consciente.

Es decir, los pensamientos proceden de una sola fuente, de la que emergen, hasta convertirse en una ola sobre nuestra mente consciente. En lo profundo, de esta fuente constantemente agitada, existe una base de no pensamiento, donde la mente puede adherirse a un fondo sin cambio y aquietarse totalmente. Podemos interpretar el término alma como conciencia. Y vemos que la conciencia se modifica según el estado en que se encuentre la mente. Si podemos calmar la mente, podemos al mismo tiempo cambiar el estado de conciencia que percibimos y con el cual, por reflejo, nos percibimos a nosotros mismos.

CARGANDO PALABRAS
CON EL PODER DEL ALMA

Si somos capaces de sentir la fuerza del Espíritu en nosotros, y permitir que se exprese, nuestras palabras son expresión de la verdad única. Cada una estará cargada con el poder del Verbo, de la fuerza cósmica activa, del amor vivo y creativo que impregna la conciencia de cada átomo de la existencia.

Cuando se habla demasiado, se miente o se exageran los hechos, nuestra palabra pierde todo poder. Ya no es la expresión de nuestra verdad íntima y de nuestra experiencia con ella, sino de nuestra caída y camino hacia lo incorrecto y la práctica de la ignorancia…

Nuestras palabras están cargadas de nuestra percepción consciente de la realidad dada. Cuando nos encontramos identificados con las limitaciones de nuestro cuerpo físico, las palabras que expresamos significan diferentes aspectos de esta limitación y crean perspectivas de existencia también limitadas.

Pero, cuando logramos percibir la unidad detrás de toda diversidad, nuestras palabras se cargan de una potencialidad diferente y permiten que nuestro cuerpo y mente se integre con tal unidad. Bajo esta condición, las palabras crean vibraciones sobre nuestros estados conscientes, que podemos percibir claramente. Es decir, las palabras, bajo determinadas condiciones, pueden causar no sólo un cambio de conciencia, sino también un cambio físico en la vibración de percepción de nuestro cuerpo.

LA FUERZA DEL VERBO
EN LA PALABRA HUMANA

Saturemos nuestras palabras de amor, sinceridad, voluntad, fe e intuición. Mediante los pensamientos y emociones carguemos de energía vital, proveniente de nuestras Almas, cada una de nuestras palabras. Cada una será entonces, una potentísima bomba vibratoria, capaz de derribar obstáculos, enfermedades y cambiar la realidad de nuestros mundos, de nuestras familias y del planeta entero.

Si expresamos pesimismo y ocultas maldiciones en nuestras palabras, aunque se refieran a hechos reales, éste poder, como una nube de tragedia y pesar, rodeará invisiblemente nuestros cuerpos, anidará en nuestros pensamientos y tomará control de nuestros destinos.

Tenemos el poder, como directos Hijos de Dios que somos, de destruir cada una de nuestras dificultades, de desintegrar las rocas y acero de nuestros problemas, la única condición es que queramos usarlo y aprendamos a canalizarlo.

Ante las pruebas, por más difíciles que nos parezcan y que en verdad lo sean, repitamos afirmaciones mentales, como un susurro continuo que inunde nuestro subconsciente y llame a nuestro súper consciente (conciencia de Dios en nosotros, una con nuestra Alma individual), para que se conviertan en el irresistible pararrayos de la todopoderosa Fuerza Cósmica Vibratoria, que como radiación de fondo en el universo real, todo lo impregna e ínterpenetra.

Esta Fuerza ilimitada del Verbo de Dios, que es uno con el Padre y con cada Alma individual, está siempre a nuestra disposición. Si esto lo comprendemos, si nuestra conciencia se expande y establece alianza de vida con nuestra Alma, éste poder estará para ayudarnos siempre y protegernos siempre de todo mal y dificultad. Vendrá a nosotros, siempre que tengamos plena confianza, infinita fe en su presencia, sin ninguna duda en nuestra mente.

Cuando podemos hacer esto, nuestras palabras, cargadas con la vibración cósmica de Dios, como mísiles inteligentes darán en el blanco, produciendo los milagros de vida que nos sean necesarios, en la medida de nuestra fe.

Cuando mediante la palabra y el pensamiento, nuestras afirmaciones de vida, se manifiesten desde el Alma, debemos permitir que nuestras palabras y pensamientos luego se absorban y silencien en la Conciencia de nuestro Verdadero Ser. Y cuando emitimos las todopoderosas ondas de nuestras oraciones, cargadas con palabras de verdad y vida, no debemos perturbarlas luego con pensamientos repletos de dudas, porque impediremos que actúen y den frutos. Estas palabras, afirmaciones-oraciones, deben partir de la mente consciente, hacia la subconsciente, luego de impregnarla, consciente y subconsciente deben unirse y despertar al estado súper consciente, en que el Alma puede expresarse a través de la mente. Las palabras así cargadas, son semillas, que luego de plantadas en nuestro interior, no deben ser escarbadas; todo tiene un tiempo en la Creación, debemos darle siempre el tiempo de germinar y fructificar en nuestras vidas.

Bajo una visión practica, nuestros pensamientos pueden ser impregnados en forma positiva o negativa. Cuando permitimos el odio, en lugar del amor, alejamos de nuestras vidas las buenas experiencias y atraemos las malas. Nuestra suerte puede cambiar, en la medida que podamos aprender a impregnar nuestros pensamientos en forma positiva.

No sólo nuestra vida puede prolongarse más, también puede ser profundamente transformada si aplicamos sabiamente esta simple técnica. De acuerdo a la emoción con que se encuentren cargados nuestros pensamientos, será el significado que tendrán nuestras palabras y por tanto, el contenido de las órdenes que estemos emitiendo hacia nuestra mente subconsciente, que tiene capacidad de reordenar nuestro acontecer inmediato.

Las vinculaciones con otras personas, se tejen primero en nuestra esencia mental interna. Si no somos bondadosos y justos, si preferimos crucificar a los otros mediante la cruz del odio y no somos capaces de emitir comprensión, cortamos los finos hilos de relaciones con los otros en nuestro interior. Y lo que no sucede por dentro, tampoco tendrá lugar por fuera.

Podemos no expresar el odio que conservemos anidando en nuestra mente, pero éste actuará como fuerza que es, y alejará a las personas de nosotros. Éstas no se sentirán inclinadas a ayudarnos y a participar con nosotros de distintos proyectos y acciones. Nos rechazarán, porque antes en nuestra mente, los hemos rechazado. Y aunque podamos disimular esto, las personas tienen la capacidad intuitiva de captarlo y subconscientemente reaccionan en consecuencia.

Pero antes de poder hacer esto, debemos saber que tanto el odio como el amor no son emociones que vienen solas hacia nosotros. Somos nosotros los que nos movemos hacia ellas, quienes caminamos a través de ellas.

Si hay odio o amor en nosotros, esto no es resultado de la libre iniciativa de estas emociones, porque no hay tal fenómeno. Es el resultado directo de nuestras elecciones, decisiones y acciones.

Y la segunda lección de importancia es saber, que tanto odio como amor son en sí percepciones ilusorias, que nos permiten sentir y experimentar la realidad con un sabor diferente. Son como la sal y el azúcar añadidos a los alimentos.

Por lo que la tercera lección es saber experimentar las cosas tal cual son, sin sal ni azúcar que las modifiquen. Para esto es necesario aprender a mantenerse en la postura correcta, aprender a concentrar la mente en forma correcta y meditar o centrar la atención consciente en forma correcta.

El método científico permite ver las cosas tal cual son, pero la cuestión no es saber lo que un objeto es, sino las cosas que nos rodean personalmente a nosotros mismos y que se encuentran deformadas por nuestros deseos y emociones. El autoanálisis es útil y nos permite situarnos a suficiente distancia de nuestras experiencias, para poder observarlas más objetivamente. Sin embargo, la técnica de meditación es superior, porque nos permite observar y al mismo tiempo, deshacer, los condicionamientos y deformaciones sobre el flujo de nuestros pensamientos.

EL PODER QUE VIENE DE DIOS,
YA ESTÁ EN NOSOTROS

La conciencia, existencia y dicha ilimitadas de Dios, rompen todas las limitaciones humanas. Su esencia está infinitamente fuera de los alcances de la finita mente humana, más nos acercamos y más parece alejarse. Pero, nunca deja de estar unida a nuestras Almas, de la cual poco y nada sabemos, cuando nos hundimos en la persecución de deseos mundanos.

Nuestro Padre, es el Espíritu dador de vida, la fuerza todopoderosa que sostiene la Creación en su mismo Ser, libre de todo principio de causa-efecto. Sí esto sabemos, entonces busquemos su ayuda siempre, en forma directa, sin intermediarios, mediante la ejercitación de los dones también ilimitados que duermen en nuestras Almas. Seamos cristianos, musulmanes, budistas, hindúes, Dios es Uno y eso significa que nuestro ser es en Él y Él es en nuestro Ser. Realizar esto, es la meta, es la misión de cada Alma individual en éste mundo. Si esto es así, démosle la oportunidad a nuestras Almas de manifestarse, de enseñarnos el camino directo hacia la dicha ilimitada de la conciencia de Dios, brillando en nosotros.

Como Padre y Madre, Dios viene a nosotros, nunca nos abandona y respeta siempre nuestra intimidad. Permanentemente nos dice qué debemos evitar, pero a la vez nos regala la libertad de abandonarlo. Y cuando verdaderamente nos arrepentimos de extraviarnos en el dolor y el sufrimiento y quemamos las semillas del mal en nosotros, siempre volvemos a Él y sus bendiciones vuelven a cubrirnos en sonrisas de infinita alegría.

Porque somos Hijos de Dios, sólo ante El debemos inclinarnos, sólo su ayuda debemos buscar, porque nada bueno, nada del Espíritu y de la Verdad llega al mundo, sino es desde Él y hacia Él, en nosotros.

En el poder de nuestras mentes están los dones ocultos y dormidos de las bendiciones de Dios en nosotros. No debemos esperar que la ayuda divina venga por sí misma, no debemos ser inertes ante el Verbo de Vida, tampoco debemos menospreciar el ilimitado poder que está en nosotros y cuyo canal de proyección, está en nuestras mentes.
Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.

A diferencia de toda otra criatura sobre el mundo, el ser humano posee inteligencia, discriminación, voluntad, concentración, fe, razón y sentido común. Usando estos dones, podemos estimular el Verbo en nosotros y vencer sobre las pruebas físicas, mentales y espirituales.

La esencia de lo que uno mismo es, no es diferente a la esencia de existencia de lo que todo el universo y lo que hay en él, es. A esta esencia o sustrato de existencia podemos llamarlo de Dios, Absoluto o Súper Consciente.

En cualquier caso, lo importante es recordar y poner en práctica la unidad de base que se encuentra latente en nuestro interior, y que el alcance potencial de nuestra conciencia supera ilimitadamente el condicionamiento de la superficie de nuestra piel.

Que nuestra mente, sobre la que se refleja la conciencia, es capaz de contener al universo y toda realidad. Siendo siempre posible experimentar esto y realizarlo.

La idea del Verbo, es la del movimiento o vibración, de forma que todas las cosas mantienen su apariencia, mediante una vibración característica y específica. Mediante una determinada técnica de concentración, es posible para la inteligencia consciente humana, experimentar, fisiológicamente, esta vibración omnipresente.

En la medida que se concentra la atención sobre ella, se aprende a modificar su fluctuación y esto modula las ondas de realidad, de acuerdo con la voluntad del experimentador.

Según los escritos del Yoga, cuando la mente del experimentador se identifica con la vibración cósmica de fondo, adquiere poder para modificar externamente la realidad. Logra que la frecuencia u onda vibratoria física, oscile según su voluntad, afectando de distinta forma la ordenación de la materia. Coincidentemente, la teoría de las cuerdas, sostiene una relación semejante, donde las vibraciones o tonadas, son las frecuencias de excitación del espacio, que permite la creación de las subpartículas cuánticas o atómicas, sin las cuales, no habría ninguna posibilidad de existencia objetiva de la materia.

En esta relación, las palabras, a su vez, también son vibraciones de pensamientos, no solamente órdenes, que pueden causar efectos determinados sobre el organismo y mente humanos, si son repetidas durante un tiempo prolongado suficiente.

Técnicas de meditación como la MT del Maharishi y la Om, se basan en éste principio, para producir un efecto de resonancia en el cerebro, que permite el surgimiento de mayor coherencia entre las ondas cerebrales que emiten ambos hemisferios. Tal sincronización, causa una mayor armonía mental y física, con una mejor percepción externa y pensamientos más racionales y rápidos. Todo el efecto, está basado en la vibración de pensamientos, que producen determinadas palabras, repetidas mentalmente.

EL VERBO SOMOS

Cuando oremos o susurremos afirmaciones súper conscientes (mente consciente y subconsciente unificadas y concentradas en la autopercepción del Alma o Yo Superior), debemos hacerlo en la plena y total confianza que estamos aplicando los poderes que nos han sido dados como Hijos de Dios en el mundo, dones y poderes recibidos directamente de Dios, para sanarnos a nosotros mismos o a otros, que abran su interior a la fe.

Con concentración y humildad, toda nuestra conciencia humana debe pedir la ayuda de Dios Padre y Madre, como hijos que somos, y arrodillar nuestros egos finitos ante nuestro Creador.

Y al mismo tiempo, debemos tomar conciencia de nuestra Alma, una siempre con el Señor, fuente infinita desde donde se activan las fuerzas que nos llegan de lo Alto, a través de nuestra voluntad, emoción y razón, para resolver todos los desafíos y problemas de nuestras vidas, por más complejos que sean.

Es activando en nosotros, los poderes de Dios en nosotros, que Su Presencia nos inunda, colma y bendice.

No hay experiencia religiosa sin idea simultánea de existencia de Dios. Una sigue a la otra. Dios es el aspecto desconocido de nuestra propia conciencia. Cuando invocamos a Dios, mediante nuestra atención concentrada, nos ponemos en contacto con la fuerza total de nuestro consciente desconocido, que posee poderes superiores a los que se manifiestan como consecuencia de nuestra identificación causal con un cuerpo físico.

De esta forma, la idea de Dios, nos permite superar las limitaciones de nuestro “yo” psicológico conocido y permitir la acción de poderes, que parecen extraños a nuestra naturaleza inmediata.

En realidad, siempre son fuerzas contenidas en nuestro ser más profundo y esencial: el sustrato de existencia de la totalidad, del cual provenimos todos los seres. Cuando nos inclinamos ante Dios, lo que hacemos es permitir que nuestro yo psicológico limitado quede temporariamente bajo el control de nuestra conciencia o aspecto de nuestro ser, más profundo y más real.

Desde esta perspectiva más alta, amplia o superior, es mucho más fácil ver y modificar nuestras zonas erróneas de programación psicológica y deshacer la causa de muchas enfermedades psicosomáticas, en la fuente misma de nuestros propios pensamientos. Bajo esta visión, ser religioso no es un estado de nuestro ser, sino una técnica para poder usar los poderes latentes, que nuestro ser total interno, oculta y, desarrollarlos externamente.

CÓMO CARGAR LAS
AFIRMACIONES-ORACIONES

Cada palabra cargada de poder del Verbo, se proyecta mediante la voluntad, la emoción y la razón. Según la persona y las circunstancias, nos mostramos más inclinados hacia la acción, la imaginación, la emoción o la reflexión.

1) Afirmaciones que utilizan la voluntad, deben cargarse de inflexible determinación.
2) Afirmaciones que se proyectan mediante emociones, deben estar impregnadas de devoción.
3) Afirmaciones a través de la razón, deben saturarse de clara y correcta comprensión.

El método es la intensidad de la concentración de los pensamientos, durante el tiempo de las afirmaciones, la continuidad y la repetición diarias.

Muchos prueban estas técnicas un par de días o semanas, para remover obstáculos creados por sus mismas mentes, actuando incorrectamente durante años o décadas, creando hábitos de malos pensamientos y resultados (acciones, enfermedades, mala suerte). Por eso, las afirmaciones deben cargarse intensamente de nuestra energía de vida y fe, invocando la fuerza de Dios, para remover años de malos hábitos en nuestros pensamientos-acciones, de modo que las bendiciones puedan llegar. Debe practicarse constantemente hasta que el cambio positivo deseado tenga lugar y no claudicar.

Para autocurarnos, debemos concentrarnos en los infinitos poderes de nuestra Alma, llegando a nuestros cuerpos mediante nuestras mentes y no en la enfermedad, porque esto debilitará nuestra fe y su poder de sanación.

Para superar las enfermedades, debemos afirmar la conciencia de salud; para vencer el defecto de la ira, la conciencia de la paz; para destruir las debilidades, la conciencia de la fortaleza.

La atención debe fijarse en la cualidad opuesta, a la que se desea internamente vencer y reemplazar. Cada una de estas cualidades se expresan y mantienen activas en nuestras vidas, por el poder de nuestros pensamientos y hábitos.

Los médicos materialistas al ponerse en contacto con escritos semejantes a éste, reaccionan infantilmente con la burla. Se encuentran tan acostumbrados a las definiciones y soluciones complejas, que han perdido la percepción de las verdades simples y su aplicación.

Se han realizado múltiples experimentos científicos, respecto al poder curativo de la alegría y se ha comprobado que, las emociones positivas, son capaces de producir un efecto reparador en el cuerpo humano, haciendo retroceder incluso enfermedades terminales, como el cáncer.

Los médicos materialistas creen que todo el fenómeno de la vida, completo, responde a una relación de causa-efecto neuroquímica, y que la conciencia es resultado de reacciones de transacción entre las moléculas. Hasta el presente, no han logrado explicar quién regula los miles de millones de transformaciones químicas, que ocurren por segundo en el cuerpo humano, qué es y de dónde proviene esta inteligencia, ni cuál es su naturaleza y origen.

Porque las transformaciones químicas totales, se cumplen siguiendo un orden preestablecido, y basta la repetición de fallas, para que todo el organismo muera. Y esta inteligencia asombrosa de nuestro cuerpo, está íntimamente conectada con nuestra voluntad consciente, en la medida que la ejercitemos. Podemos estimular o hacer disminuir su actividad y eficiencia, según las interacciones con nuestra voluntad consciente. Una técnica para desarrollar esta capacidad, es la de repetición de afirmaciones o palabras, hasta que las mismas son metabolizadas por nuestro organismo y conciencia.

Al practicar las afirmaciones debe prestarse atención al enfoque psicológico concordante con la clase de afección que deseamos combatir. Las enfermeras en los hospitales respetan un código de conducta, dentro de su entrenamiento profesional y así tratan con dulzura, comprensión y alegría a pacientes que padecen cardiopatías o distintas formas de cáncer; mientras que pacientes que se han roto las piernas, son tratados con suma vehemencia, en forma de órdenes, para ayudarlos a superar sus impedimentos psicológicos que se fijan en patrones de pensamiento como “no puedo mover mis piernas”.

NUESTRA MENTE,
SANADORA Y DESTRUCTORA

Al quebrarse la salud, por nuestros errores presentes o pasados, caemos en la tentación de poner nuestra fe del lado de la enfermedad y su poder para matarnos, que en la posibilidad de sanarnos. De esta forma, permitimos que la enfermedad se convierta en un hábito mental, como físico.

Personas estresadas, hiperactivas y aprehensivas, son fácil víctima de esta tendencia.

Cada pensamiento de felicidad y dolor, deja un surco sutil en nuestras neuronas, nos hace más fuertes o débiles, abriendo las puertas de nuestras vidas hacia el bienestar o las enfermedades. Científicamente, los pensamientos y sensaciones repetidos, establecen conexiones físicas entre las neuronas, lo que permite la fijación ininterrumpida de los mismos, amplificando en el tiempo, los efectos acumulados.

Nuestras ideas-hábitos, de salud o enfermedad, influyen poderosamente sobre nuestras vidas. Más rebelde es la enfermedad, más hundida está su raíz en nuestro subconsciente.

Estas raíces, deben ser quemadas con intensas afirmaciones opuestas en la mente subconsciente, que actúa siempre en automático. Cuando se logra, se produce el cambio en el consciente. Y cuando la afirmación es aún más concentrada y poderosa, despiertan los poderes de la mente súper consciente que expresan la conciencia y poderes del Alma.

La atención no debe desviarse, cada vez que suceda, debe ser reconcentrada en su objetivo, una y otra vez, una y otra vez, hasta que la conciencia se sumerja por completo, en la palabra y significado de la afirmación.

Con concentración y fe, las afirmaciones son poderosísimas. Debe alcanzarse el estado, en que la afirmación se libera de toda duda e incertidumbre y absorbe a la mente por completo.

Paciencia y repetición son claves para el éxito en estas prácticas.

Afirmaciones contra enfermedades físicas o mentales crónicas, deben repetirse con continuidad, intensidad, frecuencia y profundidad, hasta convertirse en convicciones intuitivas de la conciencia.

El poder de nuestras Almas, es capaz de modificar “la hora señalada”, de la muerte del cuerpo físico, en cada uno de nosotros.

Estas experiencias parecen completamente extrañas para toda persona que no conoce técnicas de concentración y meditación. Si se las practica, se transforman en habituales y no ocasionan desconcierto, desconfianza o perplejidad. La experiencia directa fisiológica, al practicar técnicas psicofísicas, nos permiten verificar la verdad de la integración entre cuerpo y mente. Así, aprendemos fácilmente, que mediante la concentración mental, podemos modificar el estado de salud del cuerpo.

Algo que saben los atletas, aunque lo aplican de otra forma. Concentran la atención, en desarrollar sus músculos y así gozan de una mayor salud. No concentran directamente sus pensamientos, para armonizar sus órganos vitales y aliviarlos de la tensión constante del estrés. Son métodos diferentes de concentración, con resultados similares.

LA VOLUNTAD PUEDE, MÁS
QUE LAS CIRCUNSTANCIAS

Durante la segunda mitad del Siglo XX hubo un apego mental excesivo a conceptos científicos deterministas: su mayor expresión fue el lenguaje genético, la programación previa con la que nacemos, definida en el instante mismo de la concepción. De este modo, la idea que las circunstancias pueden más al hombre, que éste a las circunstancias, inundó muchísimas mentes, vidas y conductas. Se cedió a la tentación, de dejar la historia en piloto automático.

Desde hace poco, sabemos que en los primeros meses de vida, el número de conexiones neuronales o sinapsis, aumenta unas 20 veces. No hay suficientes genes en la especie humana para establecer tantas conexiones. Por lo tanto, las experiencias, el intercambio de señales y estimulaciones entre el cuerpo, sentidos y cerebro del bebé, fortalecen las sinapsis y su incremento. Las sinapsis son conexiones entre las neuronas que permiten el desarrollo, de las distintas regiones cerebrales, asociadas a pensamientos y a los potenciales de la mente consciente.

O sea, los genes de papá y mamá, determinaron las conexiones básicas y fundamentales de nuestros cerebros y lo harán en nuestros hijos. Y el verdadero timón del desarrollo lo tienen las primeras experiencias de la infancia, que inciden directamente en la forma en que se conectan, físicamente, los circuitos neuronales del cerebro.

Cada estado consciente, tiene un correlato con estos circuitos, tanto desde el pensamiento altamente abstracto como los variados aspectos de la inteligencia emocional.

La estimulación externa e interna, con la concentración del pensamiento y la emoción, refuerzan estos circuitos y abren nuevos, incluso reemplazan unos por otros.

Cada red sináptica tiene su correlato neurofisicoquímico. Es decir, su activación genera sustancias que facilitan la permanencia de actividad de esas redes y el sostenimiento de un particular estado de conciencia.

El flujo de información hacia y desde el cerebro (la relación entre la percepción de sí y el mundo externo) canalizada mediante un contexto emocional, estimula poderosamente el circuito neuronal afín, mientras que la simple información, apenas causa leves excitaciones en la estructura cerebral.

Toda información con contenido afectivo, se imprime profundamente en las sinapsis y crea huellas neuronales, senderos, por donde los pensamientos fluyen entre corrientes electroquímicas.

Las experiencias repetitivas, actúan cambiando la estructura del cerebro y van dominando su potencial arquitectura.

Siendo lo emocional el elemento de fijación de los estados mentales y la información, las experiencias continuadas de temor y estrés, pueden crear cerebros traumatizados desde la infancia a la adultez. Y también los adultos, bajo la presión de experiencias repetidas e intensas, pueden sufrir alteraciones leves, medias e intensas sobre sus sinapsis.

Una hormona como el cortisol, asociada al estado de estrés, liberada durante tiempo prolongado, causa el efecto de un baño de ácido en el cerebro. Sobre todo en la niñez. Así, los cerebros de estos pequeños que viven la experiencia del maltrato, quedan con zonas cerebrales relacionadas a las emociones, hasta un 30%, más pequeñas que en niños normales, es decir emocionalmente bien tratados. Esta reducción de zona activa, además padece de una menor red sináptica. Es decir, el cerebro se torna casi inválido, para recibir determinada gama de emociones-pensamientos-acciones. Pasarán esas personas por la vida, privados de poder alcanzar determinadas percepciones conscientes.

Ejemplo claro de esto, son recientes investigaciones sobre adultos maltratados en su infancia, con la región del hipocampo (ligado a la memoria), más pequeña. Supuestamente, los efectos tóxicos del baño de cortisol, causaron el problema.

Niveles altos de cortisol en la infancia, entre los años vulnerables de 0 a 3 años, aumentan las sinapsis cerebrales vinculadas con el estado de alerta máxima cerebral, al menor síntoma de estrés, se desencadenan nuevas producciones de cortisol. Esto hace, que el niño, se comporte hiperactivo, con gran ansiedad e impulsivo, con bajo nivel de inhibiciones.

Esto es sólo un ejemplo, de nuestro funcionamiento neurosináptico, ya conocido por los yoguis , desde hace unos cinco mil años a la fecha.

Cuando empecé mis prácticas, ya a los 18 años comprendí estas relaciones, al experimentar con la parte electroquímica de mi cerebro. Fue entonces, cuando desarrollé técnicas para la estimulación de la inteligencia natural humana (inteligencia natural humana incrementada), que veremos más adelante. Mediante estas técnicas, cerebros maltratados pueden normalizarse y cerebros normales pueden expandirse. Conducir la capacidad mental de un coeficiente de 135 a 180, 200, 250 o más, rompiendo los límites de la conciencia humana ordinaria, es factible…

En esa época, 27 años atrás al tiempo en que esto escribo, comprendí que estas técnicas serían fundamentales para que la especie humana pueda sobrevivir a la competencia vital, que se originará con la activación de la inteligencia artificial en el presente Siglo XXI; sobre todo, por su interasociación con los softwares que, en esa época, intuí se desarrollarían para conectividad de la interfaz neuronal-binaria.

El desafío es que, no se obtienen resultados, en ambientes donde no reina el estado emocional del “amor de los unos por los otros”.

Toda esta explicación es para poder decir: tus pensamientos conscientes, repetidos, reforzados diariamente, se imprimen en tus sinapsis, al activarse éstas, producen sustancias químicas en tu cerebro, hormonas y neurotransmisores. Si el pensamiento-emoción es suficientemente intenso, se imprime en tu subconsciente, que al igual que la respiración y los latidos de tu corazón, siguen manteniendo en automático el estímulo. Si te autosugestionas que estás enfermo, aunque seas sano, llegará el momento que caerás enfermo.

Una fuerza de voluntad, de una imaginación y fe, pulverizadas por pensamientos-emociones equivocados, demoran cierto tiempo en ser revivificados. Los pacientes crónicos, tienen la enfermedad grabada en sus predominantes redes sinápticas, afectando la conciencia y memoria de las células neuronales.

Si el hábito de enfermedad demoró en establecerse, el hábito mental de la conciencia de la salud, necesita también de su tiempo para reponerse.

No bastará decir “estoy sano”, porque el pensamiento subconsciente de enfermedad estará por debajo. Hay que concentrar hasta la última gota de energía y conciencia, para ir por debajo del pensamiento consciente y quemar las semillas de la enfermedad en la región subconsciente de la mente. Nuestras afirmaciones de salud, deben estar cargadas de un máximo de energía, capaz de disolver todo pensamiento contrario. Nos ha enfermado nuestra fe, actuando en contra, nos sanará cambiar a favor nuestra misma fe y reforzarla al máximo, con la concentración de nuestra energía y deseo de vida, para vencer.

Para imprimir de energía vital, de vida, nuestra fe, debemos intensificar nuestra reflexión sobre el significado de nuestras afirmaciones y realizar su verdad en nuestro ser. Es decir, que palabra, idea, pensamiento, emoción, mente y conciencia, se hagan una sola percepción con nuestro yo. En ese momento, la afirmación ingresa al subconsciente y puede modificar la programación de enfermedad que afecta nuestros cerebros, mente, y cuerpos.

La concentración en la salud deber ser tal, que no puedan ingresar pensamientos contrarios. La atención debe permanecer enfocada en la salud y resistir todo asalto.

La mente concentrada, tranquila y positiva, emite pensamientos y ondas cerebrales características, que refuerzan las condiciones internas de salud psicofísica, el sistema endocrino, el inmunológico y los niveles de inteligencia analítica, sintética, emocional y espiritual.

En cambio, la frecuencia de enfermedad está asociada con desconcentración, intranquilidad y pensamientos negativos, que se densifican en distintos niveles de dolor y padecimiento psicofísico, conduciendo a la autodestrucción del equilibrio vital y colocando en riesgo de vida al sujeto.

Porque la sustancia de todo es mente, poner a la propia mente bajo autocontrol, es la clave para producir un cambio de calidad en nuestras vidas.

Al practicar la técnica de las afirmaciones conscientes, los pensamientos deben concentrarse a tal punto, que perdamos la conciencia del cuerpo físico y experimentar como nuestro yo se inunda con la energía vital conducida por la fuerza de voluntad y fe de nuestra concentración. Cuando alcanzamos este estado, las semillas y raíces de la enfermedad pueden ser quemadas por el fuego de la fe. Y cuando regresemos desde la práctica a la mente consciente, sentiremos ondas de paz fluyendo desde el interior. Al suceder esto, estamos alcanzando los resultados esperados. Desde la visión de nuestra intuición, sabremos cuando la enfermedad empieza a ser vencida y expulsada de nuestro interior celular físico, fuera de nuestra mente-cuerpo… Sentiremos y experimentáremos, los avances de la salud y la energía vital en nosotros, como un chorro de agua limpia y electrizada, que arrastra el agua estancada de nuestras zonas enfermas.

La técnica requiere algo más de explicación. Nuestro cuerpo es como una computadora activa, por cuyos tejidos fluye no sólo bioenergía, sino información constante. Todas nuestras células intercambian entre sí información y esto permite la coordinación de las funciones vitales.

Al producirse la enfermedad, en realidad primero se interrumpe el flujo por algunos circuitos y esto crea un desperfecto en el flujo total de información, como efecto se pierde coherencia y coordinación entre todo el conjunto celular.

Empiezan a fallar los suministros químicos, en regularidad y en cantidad, la cantidad de oxígeno no se distribuye en forma perfectamente homogénea, el sistema endocrino comienza a fallar y el sistema inmune a reducir su eficacia.

A esto, se añade la rápida multiplicación de virus y bacterias nocivas, en las zonas del cuerpo menor irrigadas. Luego la enfermedad se localiza en algún órgano más debilitado. Pero la disfunción, además, como programación o memoria, se hunde en el organismo y contamina las células.

Por eso, la técnica no consiste en un ruego a un poder superior, sino en una orden expresa, en una comunicación entre el consciente del sujeto y la inteligencia de la célula individual, con el objetivo de reactivar su memoria natural, momentáneamente bloqueada por una programación disfuncional o maligna, accidental o colateral, con fuente en algún mal hábito, que no hemos sabido suprimir a tiempo.

Puede resultarnos extraño, pero es la verdad, cada célula que forma nuestro cuerpo y la estructura viva de nuestros tejidos, posee inteligencia propia, memoria y se encuentran todas interconectadas y se comunican con nuestro nivel consciente central. Si no fuera así, el sistema completo del cuerpo humano sería imposible.

Cuatrocientos mil millones de células individualmente inteligentes, se ponen de acuerdo entre sí y logran la complejidad superior del organismo humano, con una inteligencia común, que surge en respuesta a la sumatoria estructural de todas las inteligencias individuales. En realidad, somos la resultante de una asociación colectiva y dependemos para existir, que las bases vitales de esta asociación, se mantengan y funcionen correctamente.

A su vez, la dinámica química que se produce constantemente en el interior de nuestros cuerpos, genera energía y reacciones neuronales específicas, que nos permiten realizar trabajos y sostener pensamientos diferentes. Todo basado en la inteligencia, bajo alguna forma de organización de la memoria. Si las reacciones químicas, son el hardware de nuestro organismo, la memoria es el software y lo que permite la integración molecular física de todas las células. Por eso, al interrumpirse o dañarse el contenido de algún paquete de memoria, inmediatamente todo el conjunto se deteriora. Y los procesos, además, tienden a ser acumulativos con la repetición, por lo que los efectos nocivos se intensifican.

Para la recuperación de la salud, se prescriben tratamientos que van desde la ingesta de medicamentos y drogas, a terapias como alternancias de calor y frío, masajes, ejercitaciones y dietas. La técnica de las afirmaciones, no debe ser adoptada como una panacea, sino como una herramienta más, en el camino hacia la recuperación de la salud integral. En meditadores avanzados, puede producir efectos inmediatos, pero esto es producto de un largo entrenamiento de la mente y el cuerpo, ejercido durante muchos años.

La técnica, consiste en la afirmación mental intensificada. Para lograr esto, en forma simple y eficaz, un método es repetir oralmente la afirmación, a viva voz, ir reduciendo poco a poco el sonido, hasta hacerlo prácticamente inaudible y luego pasar a la repetición mental constante, durante el máximo de minutos que nos sea posible. Hasta, literalmente, sentir vibrar todo nuestro cuerpo, con las palabras contenidas en la afirmación y percibir, físicamente, la respuesta en nuestro ser orgánico. De forma que, la afirmación se transfiera de la realidad mental interna a la realidad física de nuestro cuerpo y sea directamente metabolizada por éste, como una orden o nueva programación a ser inmediatamente ejecutada.

Afirmar “¡Soy sano!” despierta en nuestra mente la memoria de estados anteriores, en que disfrutábamos de mayor salud o salud perfecta. La información celular y química de tal estado, se encuentra conservada y almacenada en nuestra memoria mental e intracelular. La repetición de la orden, estimula y activa esta memoria latente y obliga a que nuestras células recuerden el orden químico relacionado con tal estado de salud y, lo reproduzcan nuevamente.

Nuestra memoria celular está acostumbrada a múltiples órdenes contradictorias e incoherentes, nacidas de nuestro consciente, por lo que no responde de inmediato a las afirmaciones o sugestiones. Por eso, el sujeto debe concentrar toda su energía y fuerza de voluntad, alcanzar un momento de máxima concentración, para emitir la orden mental y conectarse profundamente con sus tejidos celulares. De esta forma, la orden se imprime en la memoria de cada célula y el programa inteligente asociado se ejecuta.

4Como dijimos, muchos médicos materialistas, no creen en el poder mental de la voluntad concentrada y prefieren los recursos químicos. Pero, los enfermos, cuando todos los recursos de esta clase fallan, pueden dedicar algunos minutos al día para practicar esta técnica. No tienen nada que perder, no enfermarán más por hacerlo. Lo único que puede sucederles es recuperar su salud. La afirmación provee al organismo de un medicamento intangible, el de su propia inteligencia integradora y estabilizadora, equilibrante. Esta es la verdadera fuerza de vida, de la que todos dependemos para continuar sobre el mundo.

Cuando la afirmación pasa de fase audible a susurro y luego a repetición mental, el sujeto debe concentrarse en relajarse profundamente, y permitir que junto con el flujo de la respiración, en forma espontánea y automática, la afirmación se sincronice.

La respiración controla la tensión y relajación de todo el organismo, y es mediante la diferencia de tensiones que la energía y las nutrientes fluyen hacia todos los rincones celulares. Al empalmarse y sincronizarse con la respiración en relajación profunda, la afirmación actúa como un bombeador de energía vital hacia las zonas enfermas. Mediante la concentración de la atención y la focalización de la voluntad, el sujeto operador puede hacer coincidir la inspiración respiratoria con una leve tensión sobre la zona enferma y luego, durante la expiración, profundizar la relajación consciente sobre esa misma zona. De esta simple forma, se obtiene el desalojo de acumulaciones de toxinas, producidas por la localización previa de tensiones debidas al estrés nervioso y muscular. Al ir desapareciendo, lentamente, las perturbaciones químicas, las células recuperan su metabolismo anterior y pueden volver a funcionar perfectamente. Al lograrse esto, la salud se recupera.

Si usted fue sano una vez, ese poder se encuentra todavía latente en usted, en forma de memoria celular inactiva. Si usted logra estimular esta memoria, su salud se restablecerá. Es el principio fundamental en que se basa la técnica. Incluso la cronicidad, puede revertirse si se logra dominar la técnica.

Las células hacen según lo que sus memorias inteligentes les indican. Si la memoria correcta es restaurada, la célula, naturalmente, volverá a su trabajo anterior y el proceso de enfermedad tenderá a revertirse.

La técnica de las afirmaciones, es un procedimiento mental para aplicar cirugía sobre los archivos de la memoria celular. De esta forma, los programas o memorias erróneas, que causan el mal funcionamiento o enfermedad, son bloqueados, y se recupera la normalidad.
No es fácil ni es imposible. Es una técnica y sólo su práctica permite y garantiza resultados. Pero, al contrario de una píldora, no consiste en un solo segundo de intención o deseo de salud, sino de un mínimo de 20 minutos a una hora por día, de concentrada voluntad de salud. Como técnica puede ser interpretada como una terapia. Y en este punto, es necesario reiterar conceptos anteriores: el efecto de los placebos está científicamente comprobado, igualmente está comprobado que los estados mentales repercuten sobre los estados físicos y los desequilibrios emocionales pueden ser causa de enfermedad.

La voluntad y el pensamiento concentrado, pueden cambiar cualquier condición física dada. Usted no es prisionero dentro de una jaula de carne, la cual funciona en forma automática todo el tiempo. Usted es el conductor de la máquina y puede regular su marcha y funcionamiento, mejorando su rendimiento.

La máquina biológica que usted es, responde a las indicaciones de su voluntad, en la medida y en proporción a su fuerza de voluntad concentrada. Ahora bien, si usted no cree en esta relación, no obtendrá resultados. Debido a que su propio fondo mental anulará las órdenes o afirmaciones que usted se pueda dar. Por eso, una de las condiciones es que no existan dudas en su mente. Su cuerpo responde a las creencias que usted sostiene en su mente, en su fondo mental. De acuerdo con el Yoga, usted es lo que usted cree ser, no en la superficie de su consciente, sino en el nivel más profundo de su subconsciente. Y también, afirma esta disciplina, que la concentración constante sobre un objeto, permite el conocimiento total del objeto y su posterior control por parte del observador. Por lo que en la medida que usted aprende a concentrarse sobre su cuerpo, acaba controlándolo y facilitando condiciones para conservar una salud perfecta.

Analicemos un simple ejemplo de afirmación: “Yo estoy sano”, “Soy sano”, “Estoy sanando”, “Yo sanaré”, “Soy todo salud”. ¿Cuál afirmación elegiría usted y por qué? Hay tres elementos que interactúan en toda afirmación: sujeto y predicado. El sujeto puede ser directo o tácito. Ser modificado por un objeto directo o indirecto. Lo importante y esencial es cómo y con qué identifica usted su propio Yo.

De acuerdo con esta identificación, será la zona de interacción en que se producirá el efecto de la afirmación. Luego, el predicado, se encuentra compuesto por el verbo, sus tiempos de acción, sustantivos, proposiciones y adjetivos.

Toda la oración conforma una proposición lógica, que puede ser verdadera o falsa. En segundo lugar, luego de la identificación del Yo, se encuentra el tiempo verbal, que define cuándo y en qué momento se produce la acción. Si usamos un tiempo verbal futuro, esto permite que el presente pueda no ser coincidente. “Yo sanaré”, es una afirmación del tipo “Estoy enfermo” en tiempo presente. En tanto, la afirmación “Yo estoy sano”, hace referencia a una condición relativa que acontece en el tiempo, permitiendo la posibilidad que en el futuro pueda uno dejar de estar sano. En cambio, la afirmación “Soy sano”, es una cualidad directa del propio ser, que se mantiene en tiempo constante. Y esto, es lo que buscamos, una afirmación que no permita su contradicción y sea permanente en el tiempo. El verbo ser, significa permanencia y el estar, transitoriedad. De modo, que no sólo importa lo que significan las palabras, sino también en qué tiempo se desarrolla la acción implicada y en qué lugar o espacio ocurre.

Más clara y precisa sea la afirmación, más posibilidades habrá que produzca el resultado deseado. Y el otro elemento que debe existir es la coherencia lógica y su correlación con la realidad que experimentamos. Si la afirmación es, sobre algo que contradice nuestras experiencias, no funcionará.

No puede ser contraria a la naturaleza de nuestra fe, de nuestra razón y el sentido común basado en nuestra historia personal. La imaginación ayuda, si visualizamos la afirmación en movimiento, convirtiéndola en dinámica. Si la afirmación la asociamos con lo estático, dejará de ser una fuerza activa, para convertirse en una posibilidad potencial. No tendrá fuerza propia para transformar la realidad, requerirá de circunstancias apropiadas ocasionales. O sea, puede que nunca la semilla de esa afirmación germine.

También la emoción debe acompañar a la afirmación, y la mejor emoción es el amor. Debe ir acompañada por un intenso deseo de beneficiar a todos los seres y no responder a un interés individual egoísta. También debe ser corta al extremo, cuanto menos palabras tanto mejor. Así, puede ser fácilmente repetida en forma mental y no causar cansancio o aburrimiento. Afirmaciones de una a tres palabras es lo ideal. Mediante la repetición mental, las palabras de la afirmación se cargan del poder de nuestra voluntad positiva. Si este poder es enfocado sobre el cuerpo, se facilita la curación o recuperación de la salud. Todo el organismo intentará reaccionar para responder a la orden. Más se practique, más se aprenderá cómo usar y aplicar el poder de la voluntad, cargándolo sobre la acción que dinamizan las palabras adecuadas.

Usando el poder de identificación del sujeto, usted puede accionar sobre varias personas o conjunto de personas, usando el “nosotros”. Sobre otro, usando el “tú”, lo que implica que intentará curar a esa persona desde afuera, como poder exterior al cuerpo que el otro utiliza.

También puede visualizar y sentir el cuerpo del otro y usar el “Yo”, permitiéndole esto operar directa e internamente sobre las energías físicas del otro. El concepto que se aplica aquí, es que, “usted es, con lo que usted se identifica”. No debe razonarlo, sólo experimentarlo y sentirlo.

Mediante el poder de identificación, usted puede operar no sólo su propio cuerpo directamente, también puede hacerlo sobre cualquier otro y sobre los objetos. Para hacerlo, requiere de una total capacidad de concentración y haber desarrollado la desconexión voluntaria consciente de su sistema nervioso, suspendiendo toda percepción de su propio cuerpo. Esto, unido a la concentración perceptiva sobre las ondulaciones vibratorias de toda materia, le permitirá armar nuevos circuitos de flujos de información y energía, para interactuar.

Mientras usted no practique las técnicas y no medite, estas indicaciones le parecerán extrañas, absurdas, casi imposibles. El axioma es que la mente puede afectar a la materia, pero antes debe poder interrumpirse la sensación de contacto con el cuerpo físico, la corriente nerviosa de percepciones que limitan a una condición individual del ser. Y lograrlo, demanda total atención y constante entrenamiento. Nadie dijo que fuera fácil. Sí que funciona, y eso es suficiente. Es lo que justifica el esfuerzo.

OPCIONES, SIEMPRE OPCIONES

Toda experiencia que te llega es rechazada o aceptada primero en tu interior, en forma consciente o subconsciente. Cuando es subconsciente, son los buenos y malos hábitos de tus pensamientos los que actúan y toman el control de tu vida… Despierta, une tu atención con tu conciencia y recupera la conducción consciente de tu vida. Siempre puedes hacerlo, ¿quién más que tú…?

Renuncia a las lágrimas de desolación y espanto, al odio, al rencor, a la venganza, que te conducen al dolor y a la muerte.

Permite que el amor lata contigo en cada palabra, pensamiento, respiración y sentimiento, satura de amor cada átomo y célula de tu cuerpo.

Une tu voluntad a la energía vital y a la inmensa vibración del amor en todo.

Renuncia al apego a las cosas del pasado, a lo que pudiste y no pudiste hacer, a lo que recibiste y no recibiste de otros y con otros. Libérate de tus ataduras…. Abrázate al continuo del presente. Siente la inmortal dicha del Alma soplando desde la Creación toda, hacia tu ser y desde tu ser irradiando hacia todo lo que existe… Estamos vivos, formamos parte del Todo y en ése Todo estamos presentes, nuestra conciencia presiona y penetra todos los cuerpos, mentes y Almas, sin ser afectados por los rayos personales de cada individualidad… Libremente, nuestra conciencia flota en la inmensidad del Ser, somos la fuente de expansión del ilimitado amor.

Vive esta realidad, es la más fácil, ya te es dada, porque estás en la vida, Dios sabe de ti y está contigo.

Esto no es religión, es realidad, es la profundidad de existir, es el don de vivir.

Evita los fanatismos, las prácticas mecánicas, los rituales vacíos.

Nadie puede darte más de lo que ya eres, y lo que recibes no es más que el despertar de la conciencia de lo que ya eres y tienes.

Tu existencia no depende de otra voluntad que no sea la tuya, ¿por qué habrías de atar tu vida y pensamientos a otra voluntad? Comparte tu pan de vida, mientras vives tu vida.

Y un consejo, no me hagas demasiado caso, escribe tu propia filosofía, aprende de ti. El verdadero maestro está en ti. La meta eres tú mismo, el mundo y los demás, somos una excusa en tu viaje hacia la verdad.

TÉCNICA DEL VERBO

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios… Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por El fueron hechas, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho… En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres… La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella… a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” (evangelio, según Juan).

Lo que entendemos por ahora como Creación, es una manifestación del Verbo de Dios o Conciencia Crística, en continuo movimiento o vibración. Esta energía primordial, esencia de todo lo que deviene en la existencia, interpenetra el cosmos material, mental y espiritual, interno y externo, como la radiación de fondo se extiende por el universo como eco de la gran expansión inicial que siguió al Big-Bang.

En la medida que el Alma despierta en la conciencia humana, el sonido del Verbo es percibido desde el suave silbido, hasta la potencia del trueno, conduciendo a la mente al silencio y a la realización del Espíritu en la conciencia.

Aquí se hace referencia a una simple técnica yogui, consistente en la concentración sobre los sonidos o vibraciones internas. Al principio, cuando la atención se absorbe hacia el interior, los meditadores suelen percibir una suerte de zumbido en uno de sus oídos.

Al concentrarse sobre esta vibración, durante la meditación profunda, el sonido se va incrementando y la vibración ya no se percibe como un sonido lejano sino en todo el cuerpo. Se experimenta a todo el cuerpo físico no como materia densa sensible, sino como una oscilación vibratoria, como una frecuencia creada por un diapasón. Si la concentración se mantiene lo suficiente, luego se pierde la diferenciación entre lo que es interno y lo que es externo.

Se percibe la realidad como olas agitadas de vibraciones sobre un océano de oscilaciones. Los yoguis identifican esta sensación de contacto con el Om o Aum: la vibración cósmica, el zumbido del motor de lo Absoluto por dentro de toda la Creación.

Absorber la mente en el sonido de Om, es identificarse con la presencia viva de Dios en el cosmos. En ese momento, uno no pregunta nada, mantiene la mente alerta pero relajada y sumerge toda su atención en el estruendo creciente de la vibración sonora.

Se dice que primero se perciben los sonidos del corazón, los pulmones y el torrente sanguíneo, luego el zumbido de abeja de la fuerza vital recorriendo y embebiendo el cuerpo. Por debajo de este nivel, se llega a percibir el zumbido del planeta, la frecuencia de energía que crea su desplazamiento por el espacio y las corrientes de interacción con el sol y la luna. Nuevamente, por detrás de esta octava vibratoria, se puede percibir el movimiento de los planetas y las estrellas, y, finalmente de todo el cosmos, como un poderosísimo trueno dominante de fondo.

Combinar la técnica de las afirmaciones, con la del Verbo u Om, permite amplificar la escala de sus efectos, hasta niveles ilimitados. Toda la realidad se verá igualmente implicada y afectada, si usted logra hacer esto y sostenerlo durante un tiempo prolongado.
Poner en sintonía nuestro cuerpo, mente y Alma para permitir el libre fluir del Verbo en nosotros, es permitir que el Espíritu Santo descienda y nos colme de bendiciones. Mientras la conciencia humana permanece en éste estado, gradualmente alcanza el nivel de la Conciencia Crística y se expande al Cosmos. Durante el tiempo de esta unión, la condición del Alma individual es la de Hijo de Dios consciente de sí; es cuando los cielos se abren y los ángeles de Dios suben y descienden sobre el Hijo del Hombre, rodeándole de una nube de gloria, que es la presencia de Dios vivo en el mundo.

Muchos ponen a Dios fuera del mundo, por lo que automáticamente se ponen ellos mismos fuera de Dios. Para todos éstos resulta imposible comprender que sus Almas son una y la misma con el Santo Espíritu del Padre. Para no perder lo que internamente rechazan, crearon la idea de las grandes religiones monoteístas, los templos, los cultos y las tradiciones, para poner su fe en un dios externo, en un poder que está afuera, pero a la vez separado del mundo. Y para alcanzarlo, concedieron el poder de las bendiciones que están en sus Almas a terceros, que llaman sacerdotes y religiosos.

Están además los más atrapados por las percepciones de los sentidos materiales; éstos niegan directamente la conciencia de Dios y su existencia, ponen su fe únicamente en el átomo, en el mundo objetivo material y en sus leyes físicas de causa-efecto, tiempo-espacio, o en el dinero. Su meta es la posesión de cosas y personas.

Toda experiencia nace y muere en la mente, por eso quienes ponen toda su fe en el mundo material, no pueden unirse conscientemente al Verbo y sentir el rugir de su presencia en sí mismos. Viven sujetos a las leyes de causa-efecto, y obtienen resultados según sus actos, ajustados a esta particular forma de fe. Pasan por el mundo muertos para Dios y sujetan su fe a las fugaces promesas materiales. Obtienen el fruto de sus actos en esta vida y existen dormidos o muertos, para sus mismas Almas. Son lo opuesto de los Hijos de Dios y quienes se oponen a su tarea.

¿Hay algún punto corporal o región, por dónde la palabra, la vibración omnipresente del Verbo penetra en el cuerpo humano, alimentándolo con la fuerza del Espíritu? Algo nos indicó JesuCristo, dijo que “no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

El Verbo, la palabra, es la omnipresente fuerza cósmica vibratoria, el agente esencial de la Conciencia Crística en el universo físico y espiritual. Es la energía vital que desciende de Dios que está en lo Alto y por la que toda la Creación, fue, es y será… En el cuerpo humano, el enchufe con la energía vital cósmica, es el bulbo raquídeo, ubicado en la parte posterior del cerebro, conocido por cerebro primitivo: el bulbo se adelgaza progresivamente, hasta prolongarse con la médula espinal. Esta es la zona vital del cuerpo humano, es la real “boca de Dios” o portal, a través del cual ingresa el Verbo en nosotros, la energía vital que sostiene nuestros cuerpos y mente. Mediante esta conexión, los estados de conciencia de Dios se realizan en nuestras vidas.

Todos estamos interconectados con la fuente de vida de Dios, a través del Verbo o Conciencia Crística. Esta fuerza cósmica vibratoria, cuando se vuelve desde nosotros hacia el Padre y nos conduce a Él, es lo que llamamos el descenso del Espíritu Santo de Dios en nosotros. O el ascenso del Alma hasta los pies del Señor.

Todos formamos parte de una internet e intranet planetaria y cósmica, que va más allá de los bucles de espacio-tiempo.

El Verbo, la esencia de la Conciencia Crística, o palabra sagrada, es conocida por Amén y Om, en las religiones monoteístas.

Este poder perfecto, creador y dador de vida, que se manifiesta a sí mismo como el universo visible e invisible, anterior a todas las cosas que existen, es la fuente de toda bendición, del poder para restablecer nuestra salud. Todos los métodos antiguos y modernos, de estimulación externa, obtienen resultados en la medida que cooperan para activar y dirigir la energía vital hacia las zonas enfermas del cuerpo, la mente y el Alma. Y son obsoletos todos estos métodos, cuando la energía vital no llega al cuerpo. Los remedios, los métodos químicos, son formas de estimulación de esta energía secreta, aún invisible para la comprensión de la ciencia occidental.

Deben tenerse en cuenta que estas prácticas de autocuración son efectivas, en la medida de perfeccionarnos en su práctica y de un fuerte deseo-voluntad de recuperación, así como fe indubitable en sus resultados…Mientras esta experiencia llega, es aconsejable no abandonar los remedios y las terapias, que aconsejan los métodos tradicionales.

Durante el tiempo de la práctica, deben respetarse las siguientes condiciones:

1) Siéntate mirando hacia el norte o el este. Los que dominan las posturas yogui de concentración y meditación, pueden usarlas (padmasana, siddhasana, vajrasana o sukhasana), procurando colocar un almohadón pequeño por debajo del cóccix para una postura relajada, según enseñan las practicas Zen… Para los novatos, será más sencillo elegir una silla de respaldo recto, sin soportes para los brazos. Durante la práctica debes cubrirla con una manta de lana, especialmente para los pies, para que estos no tomen contacto con el piso. Si tienes puestos los zapatos, quítatelos, si tienes medias también, igual con objetos metálicos especialmente en el cuello y muñecas (esto es porque abren o cierran débiles circuitos y campos electromagnéticos en tu cuerpo). Busca para las prácticas una ropa cómoda y liviana, blanca preferentemente. Y si no te molesta la garganta, enciende un sahumerio de incienso, sándalo, preferentemente. Una vez reunido todo, tienes tu equipo de concentración y meditación. Ahora debes buscar un rincón en tu cuarto o casa, cómodo, con buena ventilación y lo más alejado posible de las perturbaciones domésticas, dentro de lo que puedas… Te explico parte de lo anterior, la manta de lana aislará tu cuerpo de las corrientes electromagnéticas de la tierra, que tiran de tu mente hacia las percepciones físicas.

2) Es esencial para los resultados de la práctica la repetición, respetando tiempos, lugar y forma. O sea, con tu silla, con la misma manta, con la misma ropa, en el mismo horario. Esto ayuda para que la fuerza de tu concentración se acumule y puedas entrar y salir cada vez con mayor facilidad de estados profundos de conciencia y meditación (llamo meditación al estado mental y físico en que dirigimos nuestra mente y todo pensamiento a la unión entre nuestra conciencia y el sustrato de existencia Absoluto).

3) Debes evitar iniciar la práctica con el estómago lleno, ingiere alimentos una hora antes o una hora después, y nunca demasiados. Todo se basa en ir serenando tu interior y ayudarte por tu mismo esfuerzo en encontrar tu equilibrio, la fuente de tu misma paz, que no te preocupes está ahí, siempre, tal vez un poco dormida. Pero si llegaste hasta aquí, la empezarás a despertar y te acostumbrarás a tomar refugio de vida en tu ser. ¡Ah!, evita también ducharte antes de la práctica y espera un mínimo 20 minutos después de la concentración para tomar una ducha.

4) Ahora, siéntate… Cierra tus ojos, focaliza tu atención en la parte posterior del cuello, donde está la región de tu bulbo raquídeo (busca un libro de anatomía cerebral, si lo necesitas). La atención siempre debe estar concentrada aquí, durante las prácticas, salvo indicaciones contrarias. (También puede ser el entrecejo el punto focal).

5) Mantén tu espalda recta, el pecho erguido, el mentón derecho, la cabeza alineada mirando al frente, los hombros flojos, el abdomen retraído y relajado. Busca encontrarte en la postura y mantenla, aunque durante prácticas prolongadas te duela algo la espalda, no le prestes atención, concentra la mente en la práctica y las incomodidades desaparecerán con los días de ejercitación.

6) Con la postura anterior, con los pies juntos sobre la manta, las manos con las palmas hacia abajo pueden descansar sobre ambas rodillas (sentado sobre una silla)… Ahora, debes inhalar profunda y lentamente, mientras tensas los músculos desde los dedos de los pies hasta los de tu cabeza, con una tensión primero leve, media y alta. Sostén la respiración cuanto puedas y sin forzarte, al igual la tensión de todo tu cuerpo, ahora exhala lenta y profundamente, mientras pasas de la tensión muscular intensa a la media, a la leve y te relajas por completo. Descansa entre exhalación e inhalación… Repite esto tres veces.

7) Serena tu respiración, déjala fluir lentamente, mientras relajas cada zona de tu cuerpo. Te mantienes inmóvil en la postura y sigues relajándote, e imagina que estás casi flotando. Ahora pasa a tu mente, barre todos los pensamientos inquietos, concéntrate en el libre fluir de la respiración para lograrlo, retira tu atención de todas las sensaciones corporales de tus sentidos, vista, oído, tacto, olfato, sensaciones térmicas de la piel.

8) Junto con el cuerpo, abandona toda conciencia de enfermedad.

9) Limpia de ti la ansiedad, la duda, el miedo, las preocupaciones. Sumérgete en tu paz, únete en forma serena y confiada a la vibración de tu Alma. Abre tu corazón a tu interior. Ten confianza y paciencia, para que el Verbo comience a inundarte. Percibe su omnipresencia en tu Alma. Desecha e impide, con la concentración de tus potentes pensamientos, que la duda se adueñe de tu mente, combate los pensamientos que se rebelan contra tu firme voluntad y fe, con los pensamientos opuestos. Defiende la fuente de tu fe y concentración, permite que la luz te inunde y aleje tus sombras. Por esta fe y concentración la Ley de Autocuración actúa y opera sobre tu vida y cuerpo, desde tu Alma y mente, hacia tu cuerpo físico, hasta que tu ser es una sola vibración de luz y vida con el Verbo… En este estado dile a tu mente, con toda tu fuerza, que todos los estados del cuerpo son variables y son curables. Que la idea de enfermedad es una ilusión, que tu mente creó e imprimió sobre tu cuerpo.

10) Comienza ahora la repetición de la afirmación-oración adecuada a tu necesidad y estado. Asegúrate que la mente esté serena, limpia de inquietudes. Comienza a repetir la afirmación en voz alta y empieza a bajar en cada repetición, mientras la misma se va haciendo más y más lenta, hasta reducirse a un susurro entre los labios. Desde ese punto, pasa a repetir la afirmación en forma mental, si mover labios y lengua, sin excitarse ni un solo músculo en tu postura. Siente que te unes al significado de la afirmación, en cuerpo, mente y Alma. Ahora tu concentración es ininterrumpida. No te duermas, evita el sueño mental. Concentra toda tu energía consciente y subconsciente, todo tu ser, hasta sentir que el pensamiento unido al significado de la afirmación, fluye en tu ser sin obstáculos, en un continuo oleaje.

Profundiza más y más tu concentración. Haciéndolo, el manantial de tu paz profunda se te abrirá y fluirá en tu conciencia y la bienaventuranza te rodeará durante el tiempo de la concentración. Mediante esta concentración profunda, tu mente y voluntad consciente ingresaron a tu mente subconsciente y abrieron nuevos surcos. Al regresar de este estado, tus afirmaciones mentales estarán impregnadas del poder de modificar tu mente consciente, mediante las leyes del hábito.

Si persistes en la experiencia de tu profunda paz, que brota libre del manantial de tu Alma, tus afirmaciones mentales alcanzarán tu estado súper consciente. Al regresar, tus palabras estarán cargadas con el poder del Verbo, para cambiar la mente consciente y tu realidad inmediata, poco a poco y progresivamente.

11) Si conoces las técnicas de autocontrol bioenergético úsalas.

12) Para mejorar la concentración durante la meditación, aplica la técnica Vipassana, que se encuentra ampliamente explicada en otro e-book de esta misma colección del NeuroYoga.

NO DUDAR: Si luego de cada práctica te impacientas por los resultados y dudas de sus efectos, es como si tomaras potentes drogas y sus antídotos. Anularás todo tu esfuerzo y te desanimarás. Debes concentrar tu fe y confiar en su poder, con total entrega. Haz el trabajo que te toca, sin pensar en los resultados y esperar recompensas. Permite a tus poderes de vida, sanarte…

EL MOMENTO: Practica luego de despertar, en la mañana, o durante el período previo al sueño, por la noche. Respeta siempre los mismos horarios.

EL SITIO: De ser posible dispón de un lugar silencioso y tranquilo. Si no lo tienes, aumenta tu concentración y desconecta la percepción de tu mente de todo ruido y distracción.

CONTINUIDAD: Igual que los medicamentos deben ingerirse durante cierto período y hora, para reforzar sus resultados y acumular sus beneficios contra la insistente enfermedad, acontece con estas prácticas. Al romperse la continuidad, los resultados se debilitan.

PUNTOS DE CONCENTRACION: Durante el momento de la práctica la atención debe fijarse en el entrecejo, cuando la afirmación-oración está asociada a la voluntad; en el bulbo raquídeo cuando se apela a lo racional y, en el corazón, cuando se recurre a la devoción. Estos sitios del cuerpo, son centros fisiológicos de la voluntad, el pensamiento y el sentimiento… Debe recordarse que la fe absoluta en Dios es el supremo método de curación instantánea, nuestras prácticas son conducentes a despertar esta fe en nuestro interior.

ACTITUD: Vivimos inmersos en la energía omnipresente del Espíritu Santo de Dios, enfermamos cuando nos desconectamos de ella. Debemos permitirnos sentir una absoluta fe en su presencia, en la verdad de su unión con nuestro cuerpo, mente y Alma, y permitir que la energía vital, que es vida, fluya libremente a través nuestro, de cada célula, emoción y pensamiento, calmando nuestra respiración, mente y ritmo cardíacos… Progresivamente, debemos ser más y más receptivos a la fuerza todopoderosa de vida que nos rodea e ilumina. Siendo receptivos, las descargas de salud serán atraídas hacia nuestro cuerpo y la enfermedad retrocederá hasta perder la batalla y ganar la vida en nosotros. La fe del enfermo es imprescindible para alcanzar toda sanación, si tu fe pones en la enfermedad, nada te curará y de cierto, morirás… Toda cura proviene directamente de la energía vital conectada a nuestro cuerpo, pero sin receptividad, esta maravillosa fuente de vida no puede ingresar. Si el enchufe no se conecta a la toma de energía, la batería no se recargará. Los pensamientos, la imaginación, las emociones, la voluntad, la razón y la intuición son el enchufe, la fe es el cable que transmite el soplo vital del Verbo, desde lo que nos rodea, hacia la interior batería de nuestras células descargadas. Lo primero entonces, es una fe receptiva y positiva, reforzada por prácticas repetitivas, basadas en las simples leyes físicas, mentales y espirituales. Ilimitada energía vibratoria de diferente intensidad saturan cada micrón del espacio-tiempo, sosteniendo la cohesión de cada átomo en el universo. Y es el sistema nervioso humano, el único entre las criaturas vivientes del planeta Tierra, capaz de atraer y beber de esta fuerza de vida, en forma consciente y progresivamente ilimitada… Jesús siempre decía a quienes curaba “tu fe te ha sanado”. O sea, en estos casos la fe del enfermo operando receptivamente, frente a la potente fe emisora de Jesús, dirigiendo desde sí mismo la fuerza curativa hacia los enfermos… Más intensa y potente es la fe, la enfermedad es deshecha instantáneamente, y aparece lo que llamamos milagro de curación… Mientras alcanzamos esta fe, la práctica constante, la repetición y el progresivo aprendizaje de cómo recibir, acumular y proyectar la energía vital hacia distintas zonas de nuestro cuerpo, permitirán que erradiquemos cada enfermedad y aprendamos a preservar el mayor don: la salud… Ahora ya sabes, son tus libres elecciones las que te conducen al estado de salud o al de enfermedad. Eres tú y sólo tú quien elige siempre. Aún podrán venirte sugestiones de otras personas para que enfermes, por celos, odio o envidia; pero tú las aceptas o tú las rechazas. Ninguna fuerza externa te alcanza, a menos que cedas, que te hagas receptivo y le abras la puerta a tu interior. Por eso, si nos mantenemos cerrados a la energía vital, sin permitirle entrar y renovarnos, de cierto al estar enfermos, moriremos. Nada entra o sale de tu cuerpo, mente y Alma, sin tu consentimiento previo. Ni siquiera las horas inmediatas que vivirás, te llegan sin tu aceptación.

AFIRMACIONES BREVES

Estas afirmaciones-oraciones, son programaciones para tu mente subconsciente y canales para que la energía vital se active en tus zonas enfermas. Debes impregnarlas de toda tu fuerza de voluntad y poder emocional, para obtener resultados. Y de la paciencia necesaria y la firme convicción de practicar y practicar, hasta que los resultados aparezcan, sin claudicar jamás.

Las menciones de partes del cuerpo enfermas, debes reemplazarlas, por los nombres y visualizaciones de tus regiones enfermas. Evita siempre todo pensamiento de enfermedad en tus prácticas y al mismo tiempo dirige la energía vital hacia la zona enferma, rechazando y expulsando toda enfermedad, con la simple afirmación de salud concentrada invadiendo tu cuerpo y haciendo centro en la zona que aloja la enfermedad.

No esperes resultados inmediatos, no te desanimes. Insiste, insiste, insiste, como hiciste con tus actos, pensamientos, emociones y palabras, para enfermarte. Usa de todo tu poder en sentido positivo y cúrate. El puente entre la salud y la enfermedad es tu fuerza de voluntad, despierta todo su poder. Este puente es el mismo que existe entre tu alma y tu cuerpo, entre tu alma y el universo. ¡Despiértalo!

Estas afirmaciones son comandos para tu mente subconsciente. Si alcanzas una correcta concentración, podrás activarlas desde tu estado súper consciente, que es cuando tu conciencia se hace una con el alma y Dios. Esto carga tu fuerza de voluntad individual con la Superfuerza todopoderosa del Espíritu o Dios.

La combinación de estas técnicas positivas, basadas en microprogramaciones para tu mente automática, con la dinámica de las técnicas, acelera el proceso de autocuración.

Jesús, el Cristo, enunció la Ley de las Afirmaciones hace 20 siglos atrás. En el evangelio según Marcos, él dice (11, 23-26): “Tengan fe en Dios. Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: “retírate de ahí y arrójate al mar”, sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas”.

Es así como Jesús expone el funcionamiento práctico del Poder de la Palabra:

1. Primero la fe centralizada en Dios, fuente de todo Poder y Autorrealización.

2. Segundo debe ser emitida una orden, enfocada hacia un objeto-sujeto y una circunstancia dada, con un propósito de acción claro y coherente.

3. La idea de tiempo no debe contaminar la orden, que actúa dentro de un presente extendido.

4. Tercero, no caben dudas ni contradicciones, no pueden coexistir un tal vez, por favor, sí tal cosa, ni la idea opuesta sobre que la orden no se materializará

5. El Poder de la Palabra desciende de la todopoderosa Fe Interna, en comunión con el Espíritu Santo de Dios. Entre éste y el mundo material, el medio de transmisión es la voluntad humana recargada de Dios, por eso al pedir algo, al mismo tiempo hay que recibirlo internamente, luego esto mismo será inevitablemente recibido externamente. Porque lo que es recibido y creado internamente, obligadamente será creado y recibido externamente. Esta es la Ley de Creación que responde a la Ley de las Afirmaciones o Ley del Verbo, en todos nosotros.

6. El corazón cargado con el lastre del odio no puede ascender hacia la conciencia de comunión con Dios. Por eso la Ley de las Afirmaciones conduce a la Ley de las Compensaciones, sin dar no se puede recibir. Antes de poder ser merecedores de nuevas bendiciones, debemos cesar de maldecir, arrepentirnos de maldecir a otros, perdonarlos, para que tengan oportunidad de arrepentirse y así ser a un tiempo nosotros perdonados. Mientras los nudos del odio no sean desatados de nuestro interior, no podemos estar en comunión con Dios y usar la Ley de las Afirmaciones.

PUEDO!!!

Durante la guerra y todo trance crítico, hay una palabra cuyo significado nos permite hacer un esfuerzo más, continuar la pelea. Esta es: ¡Puedo! El poder contenido en esta simple palabra, es directamente fenomenal. Repetir esta palabra en nuestro fondo mental, es la diferencia entre el fracaso y el éxito.

Cuando nuestra voluntad cesa de repetir “¡Puedo!” en su interior, inmediatamente aparece en su reemplazo, automáticamente por defecto, la afirmación: “¡No puedo!”, y rápidamente todo empeora, nuestra moral y resistencia se desmoronan y nos sentimos sumergidos en el infierno, en forma de arenas movedizas que nos succionan, hacia toda clase de debilidades y nos rozan con el filo de la muerte.

¡Puedo! es una orden que penetra hondo la estructura neurobiológica de nuestra conciencia y se relaciona con la programación básica vital “¡Quiero vivir!”. La afirmación “¡Puedo!”, parece reforzar nuestra conexión biológica y extrae hacia la superficie, nuestras fuerzas de reserva, para que podamos superar las dificultades. Toda nuestra potencia, se concentra en esta sola palabra, que si la sabemos mantener latiendo sobre nuestro subconsciente, se comporta como una ola que golpea como puño contra el exterior, para permitirnos ganar, y lograr alcanzar nuestros sueños.

Cuando un corredor maratonista se encuentra agotado, y cerca de la meta, nota que sus fuerzas le abandonan y los competidores lo alcanzan para superarlo, dice con toda concentración mental en su interior “¡Puedo!” y así logra extraer una energía adicional para ganar la carrera. Esta es una palabra o afirmación con total poder, que debemos acostumbrarnos a usar en todos los aspectos de nuestra vida. Más la usemos, más se desarrollará y nos facilitará alcanzar una a una, todas nuestras metas principales, esenciales y prioritarias. No debemos usarla para los deseos triviales, porque perderá potencia. Es nuestra energía de reserva. Pero, al mismo tiempo, debemos mantenerla constantemente sobre nuestro subconsciente. No debemos permitir que su contraria germine en nuestra mente y se apodere de nuestras vidas. Nunca, debemos dejar de repetir en nuestro interior más profundo, en la fuente misma de nuestra conciencia “¡Puedo!”. Es la diferencia que nos mantiene vivos y alertas, que nos da el poder para la victoria.

SOY SANO!!!
Obviamente para ser saludable, para estar sanos, debemos respetar una serie de hábitos complementarios, que integren la unidad básica de cuerpo y mente. Esto va desde los ejercicios físicos, las dietas y las ejercitaciones mentales, como el desarrollo de la memoria y la activación de la inteligencia.

Sin embargo, todos los esfuerzos serán inútiles, si en nuestro fondo mental no se repite la afirmación constante “¡Soy sano!”. Cuando eso no se ejecuta automáticamente, por distintos mecanismos psicológicos erróneos, por ejemplo culpa-castigo, aceptamos la enfermedad en nuestra condición física y mental. Y, como hemos visto, el cuerpo que usamos, no es totalmente automático, es flexible a los comandos de la voluntad. Si la programación vital del deseo de vivir, no es reforzada por nuestro subconsciente, mediante afirmaciones semejantes a “¡Soy sano!”, se abre una grieta en el equilibrio y en el balance del sistema de defensa.

De esta forma, la enfermedad tiene oportunidad de hacer su ingreso y posterior estrago, en el interior de nuestro organismo. Como prevención, recordar repetir mentalmente la frase “¡Soy sano!”, durante varios minutos por día, fortalecerá toda nuestra unidad orgánica y evitará que se produzcan contradicciones entre nuestra voluntad consciente y nuestro deseo vital subconsciente de vivir.

Somos resultado de un orden inteligente, coherente y en equilibrio dinámico constante. Conservarlo, depende de que nuestra mente y voluntad consciente mantengan armonía y coherencia, con nuestros automatismos subconscientes. De otro modo, forzamos la maquinaria biológica, la desgastamos y la rompemos, causando la aparición de múltiples enfermedades. Y cada vez que repita la frase “¡Soy sano!” concéntrese sobre una imagen de usted mismo, en todo el esplendor y juventud de su cuerpo, rebosante de salud y vitalidad. Despierte en usted, la memoria vivida de su mejor estado de salud. Esto cooperará, para que la programación de tal estado, se mantenga en forma continua en usted, durante un máximo de tiempo.

SOY FELIZ!!!
Esta es la tercera afirmación básica y esencial. Si usted pierde la sensación psicológica de felicidad, se creará un cuadro de insatisfacción permanente en usted, que degenerará en sufrimiento crónico y luego en depresión. Si usted aprendió que la causa de acumular satisfacción es permitir el crecimiento incesante de nuevos deseos, y ha optado por reducirlos, puede sacar provecho de la afirmación “¡Soy feliz!”.

Al igual que en el caso anterior, usted debe asociar la repetición mental de la frase, con momentos intensamente felices de su vida. Cuanto más abstractos sean, más fácil le será retener el estado de mente asociado. Por ejemplo, si recordamos un momento de amor con otra persona y ésta ya no se encuentra presente y a nuestro lado, experimentaremos pérdida y dolor. Pero, si el estado de felicidad se encuentra asociado con una experiencia interna de naturaleza espiritual, por ejemplo el éxtasis de contemplación de la simple belleza de la naturaleza del mundo o de una percepción hondamente sentida de la presencia de Dios, la sensación de felicidad que la acompañó, en su momento, es más fácil de recordar y fijar sobre nuestro patrón emocional subconsciente.

Mediante el poder de asociación del pensamiento, al repetir conscientemente la frase “¡Soy feliz!”, recordamos un momento de nuestra vida, donde pudimos experimentar vivamente esa sensación y así lo fijamos sobre nuestro fondo mental y lo convertimos en una sensación de bienestar presente. La técnica es muy simple. Sólo se requiere constancia y practica. Eso es todo. Además, comprobar que cuando no aplicamos una técnica semejante, nuestro interior mental rápidamente decae y se convierte en un territorio gris, frío y amargo; esto nos servirá de estímulo suficiente para no abandonar la práctica.

SOY EXITOSO!!!
Mientras no creamos en nosotros mismos, nadie creará en nosotros. La afirmación “¡Soy exitoso!”, colabora para el desarrollo de una personalidad magnética, capaz de atraer personas y hechos por fuerza de la simpatía y empatía. La suerte o destino, guarda estrecha relación con esta afirmación. Dado que en su ausencia, por defecto, crece automáticamente su contraria “¡Soy fracasado!” y esta genera un poder interno desde nuestro subconsciente, que luego opera invisiblemente hacia el exterior, condicionando todos los aspectos de nuestras vidas.

Cuando meditemos, antes de salir completamente del trance de la concentración, es conveniente que recordemos repetir con toda la energía de nuestra voluntad, estas cuatro afirmaciones fundamentales: “¡Puedo!”, “¡Soy sano!”, “¡Soy feliz!”, “¡Soy exitoso!”. Esto creará un circuito de retroalimentación positiva, sobre nuestra mente consciente y, a su vez, nuestra fuerza de voluntad aumentará y se desarrollará, porque depende de los cuatro factores involucrados en cada afirmación de referencia.

¿Demasiado simple y obvio? Si usted piensa así y busca algo más complicado, haga precisamente eso, busque otro método. Acuda a un psicoanalista, a un psiquiatra, o a un psíquico. Ninguno de éstos, puede hacer algo directo por usted. Le cobrarán por la consulta. Y lo que le indicarán, en esencia, no es diferente de lo aquí reseñado. O usted aprende a caminar o gatea y se arrastra, durante el resto de su vida. La elección es sólo suya.

DIOS!!!
Es la palabra más poderosa de nuestro léxico. Se encuentra asociada con la idea de Totalidad, infinito, perfección, bondad, inmortalidad, sabiduría. Su repetición mental, nos permite deshacer todo nudo de odio, de adicción y de sentimientos insanos. Las perturbaciones mentales desaparecen, cuando repetimos en nuestro fondo mental la palabra “Dios!!!” y a este acto lo unimos con un sentimiento creciente de amor.

Los materialistas niegan a Dios. Al hacerlo, afirman la idea de individualidad, de egoísmo en sí mismos y prefieren así reemplazar la compasión y comprensión hacia todos los seres en su interior. Dios, nos permite experimentar que una fuerza superior nos une a todos y que entre todos, formamos parte de algo más, de una unidad fundamental subyacente en todo el fenómeno de la vida y la conciencia.

No se entiende con claridad qué quieren decir los materialistas al negar a Dios. Todos reconocemos que el universo existe, desde la subpartícula cuántica, a la estructura mayor y más compleja de una galaxia. Todo lo que existe forma parte de la estructuración creciente del cosmos, donde nuestro cuerpo, se encuentra físicamente, materialmente. Podemos negar la existencia de Dios como un Ser inteligente, de conciencia superior y separada de la individualidad humana. Pero no podemos negar la existencia del cosmos, de su estructura compleja creciente, de que todos los seres, átomos y objetos, nos encontramos unidos por una fuerza integradora, que regula todas nuestras acciones y posibilidades.

Incluso la idea o concepto de lo Absoluto, se encuentra incorporada en nuestra forma de percepción, en nuestra mente. El cambio que vemos a nuestro alrededor y en nuestro interior, intuimos que existe, porque hay algo que no cambia y permanece idéntico a sí mismo todo el tiempo. Podemos recordar a Parménides en esto. O sea, podemos negar la existencia de una Inteligencia Cósmica Única, pero no podemos negar la existencia de la realidad, ni los materialistas pueden, y están forzados a admitir que sí existe una Fuerza Cósmica que todo lo regula. Sí posee inteligencia y voluntad propia, es secundario. Nadie puede negar la existencia de esta realidad. Nadie puede negar que el cuerpo humano se encuentra adentro de un espacio y una estructura superior.

Tampoco, ningún materialista puede negar el hecho de la inteligencia y conciencia humana y su capacidad ilimitada de expansión. La mente humana explora el cosmos y lo abarca en una omnicomprensión inteligible. Entonces, sea el sujeto creyente o ateo, nada le impide usar la afirmación “Diiiiioooooooooooooos”, como un poderoso vector psicológico, para impulsar su propia mente en una experiencia de expansión hacia el cosmos.

Podemos transferir nuestra identificación con el cuerpo, a la Totalidad del Cosmos. Esto se encuentra dentro de las potencialidades de nuestra mente consciente, al introducirla en las técnicas de concentración y meditación. Aquí, ya no interesa sí Dios existe separadamente de la conciencia humana, sino que esta misma conciencia individual, posee la peculiar capacidad de expandirse hacia todo el universo, transformarse en Conciencia Cósmica en sí misma.

Entonces, la realidad de Dios, se convierte en la potencialidad de la mente humana para expandirse, a partir de la verdad y realidad, que todo se encuentra conectado entre sí. Y que no importa la escala y dimensión de la estructura de la realidad, dado que nos encontramos adentro de ella, y por tanto, formamos parte y estamos integrados a la Totalidad. Por lo tanto, si usted es ateo y materialista, considere que no puede negar totalmente la idea o concepto de Dios, porque usted no puede negar la realidad de que usted se encuentra adentro del cosmos, del cual forma parte, y una Fuerza superior a usted, todo el tiempo, está regulando y controlando todo lo que existe. ¿Es inteligente esta Fuerza, responde a una voluntad consciente de sí? Ése es el límite de su duda y negación, pero lo anterior usted no lo puede negar, si lo hace, estará concluyendo que usted mismo no es real. Y si usted, en esencia, es irreal, ninguna pregunta, afirmación ni negación tiene sentido. Empiece entonces por ahí: ¿usted es real? Sí lo es, ¿por qué lo es? ¿Puede contestarlo?

Recuerde: la clave para que el proceso funcione es su voluntad, fe, intuición, imaginación, comprensión, perseverancia.

Puede usar el e-book “Autocuración Psicotrónica” del cual éste texto es un extracto. El momento más oportuno, para ejecutar la técnica, es al finalizar una sesión de Vipassana u otra técnica de meditación similar

AFIRMACIONES RELIGIOSAS

Si creemos en la existencia de Dios y en la posibilidad de un contacto íntimo y personal con Él, podemos usar y aplicar la Conciencia de Dios, en nosotros mismos, como un potente medicamento mental para remover las causas psicológicas de toda enfermedad de raíz psicosomática. Debemos recordar, que estas enfermedades constituyen casi el 80% de los males que afectan la salud de nuestros cuerpos.

Si nuestra concentración de fe, de voluntad sin duda alguna, es suficientemente poderosa, logrará deshacer enfermedades más agresivas y disfuncionales, como el cáncer. Para éste tipo de enfermedades, el método más apropiado es el control de la bioenergía y la recarga de la batería del cuerpo, para neutralizar el avance de la enfermedad y hacerla desaparecer.

Pero, si usted es capaz de concentrar toda su fe en su unión interna con la idea de Dios, generará una fuerza tan poderosa que será capaz por sí misma de reactivar altos niveles de bioenergía o fuerza vital, en su debilitado organismo físico. Si usted no se da por vencido, la enfermedad no la ha doblegado, usted puede doblegar a la enfermedad y destruirla. Crea en usted mismo y en Dios, más que en la enfermedad, esta es la diferencia para que el poder concentrado de la fe pueda operar en su ayuda. No trabaje a favor de la enfermedad, enfréntela y destrúyala. ¿Tiene otra alternativa mejor? Aunque usted no crea en éste método mental y crea sólo en el poder químico de los medicamentos, si usted pierde la voluntad de vivir y abandona la lucha, la enfermedad lo vencerá y acabará con usted. Piense, usted sabe esto. Tome conciencia de la importancia fundamental de concentrar su deseo de vivir y sanarse. Si usted no fortalece éste deseo, cede y se somete al daño que la enfermedad le causa, el mal crecerá en usted y finalmente lo matará.

Reemplace las zonas del cuerpo que se mencionan en las siguientes afirmaciones, por sus zonas enfermas. Cuando usted emite una orden mental, en forma de la técnica de Afirmaciones, usted debe concentrarse en el blanco, para que la bala pueda destruir a la amenaza. El método es que usted debe reestablecer el contacto inteligente, consciente y voluntario con las células de su cuerpo atacadas por la enfermedad. Cooperar de esta forma, en la total concentración de recursos de su organismo, para acudir en ayuda solidaria de la parte de su cuerpo más afectada por el mal. Esto lo hace en forma subconsciente y automática su cuerpo inteligente. Pero, si usted participa en forma consciente y voluntaria, usted logrará concentrar el 100% de sus recursos vitales y reducirá al mínimo la dispersión. Aumentará las posibilidades de éxito. Su voluntad consciente, es la diferencia, en la lucha interna de su organismo, contra la resistencia de toda enfermedad.

1. Dios,¡ Tú estás en mí; soy sana! Tu luz me recorre por dentro. Mi cuerpo está sano, Tú estás en mí. Mi estómago y vagina están sanos, ¡Tú estás aquí!

2. Tu luz de vida baña todas las células de mi cuerpo. ¡Soy sano!

3. ¡Tu aliento fluye en mi vida, me renuevas y fortaleces, Dios!

4. Tú eres divino fuego en mi estómago, en mi vagina, en mi matriz…, están sanos, ¡están sanos!, ¡soy sana!

5. Estoy enferma porque así lo creo yo; y cuando así lo creo, sana soy.

6. La vital energía cósmica entra en mi cuerpo, atraviesa mis tejidos, impregna mis células, de toda vida mi cuerpo se recarga, la energía pura fluye libre en mí, como un torrente, limpia toda impureza y la expulsa fuera de mi cuerpo.

7. ¡Infinita y cósmica energía, entra en mí!, a través de mis poros, mi aliento, mi piel, mis corrientes y circuitos de carne, vibra y sacude mi cuerpo entero, despierta todas mis neuronas. ¡Dame hoy mi pan de vida, poder y energía, revitalízame, repara todas mis células!

8. Mis pechos están sanos, Tu Energía de vida los recorre, ¡están sanos, sana soy, estoy sana! ¡Soy sana!

9. Invoco a Aquel Gran Ser creador del universo, ¡Señor! estás en todo, en todo estás, eres todo inteligencia en mis genes, en mi ADN. Tú todo lo puedes, borra toda imperfección de mis genes, toda imperfección de mi ADN. Tú me hiciste perfecto, perfecto soy, Tu divina voluntad se ha convertido en mi humana voluntad. ¡Desde Tu voluntad en mí, yo te ordeno ADN ser perfecto, perfecto, lenguaje del Verbo vivo es mi ADN, lenguaje del Todopoderoso revestido en carne!

10. Dios eres toda perfección, soy Tu hijo, perfecto soy, soy perfecto, mi ADN perfecto es, a imagen y semejanza de Tu esencia soy. Padre, tu poder sanador fluye a través de mí, tu energía de vida atraviesa mi ADN, día y noche lo repara y reconstruye, con Tu ayuda día y noche mi ADN se repara y los errores no se acumulan. Día y noche mi ADN se perfecciona más y más, para ser espejo fiel, a imagen y semejanza de Tu esencia.

11. Santa María, Madre de Dios, soy Tu hijo, por Tu amor, desenreda la madeja de mi vida, desata los nudos de mi dispersión, inquietud y desánimo.

12. ¡Amada Madre!, Te veo y siento en mi interior… En tus manos Madre estoy, en Ti mi Santa Madre confío, desata los nudos de mis músculos y nervios que me atan a toda enfermedad, desata los ocultos nudos de mis deseos que me atan al pecado y al fracaso, ¡Madre, desata los nudos de mis pensamientos dispersos e inquietos, que me impiden recibir la paz y la gracia de nuestro Santo Padre! Madre, desata todos los nudos que impiden a mi Alma unirse a mi Señor y verlo en todas las cosas, ofrendarle todo mi corazón y servirle en todos mis hermanos.

13. ¡Madre, en Ti confío!, en Tus divinas manos pongo mi Alma, desata por mí los nudos que entorpecen mi vida y me apartan de Dios, impide con tu celo que tu hijo caiga en los enredos y confusiones de los incorrectos deseos, los incorrectos pensamientos y los incorrectos actos.

14. ¡Madre en Ti confío!, sé que Tú velas por mí, mientras yo duermo. Sea tu paz mi misma paz, Madre mía.

15. Mi Divina Madre, toda potestad te doy sobre mí, para que cuando tus santos ojos vean que mi corazón se aleja del Señor, con toda dulzura y poder me devuelvas a Él. ¡Oh Madre, yo sé que Tú y mi Padre Uno Son…, abrazados a ustedes por siempre quiero estar!

16. Madre, eres mi divino consuelo. Cuando siento Tus alas agitarse en mi Alma, con solo acariciarme tus manos benditas, una a una se cierran y sanan mis abiertas llagas para siempre.

17. Madre, a tu lado, a la dulce sombra de tus alas siempre he de estar.

18. Tú eres mío siempre, así soy yo Tuyo. Tú eres perfecto; Tú eres mi ser, eres mi ser; eres mi cuerpo resplandeciente de luz y ¡sano, sano…, sano, sano!

19. Tengo Tu fuerza para vencer todos los obstáculos. Tu fuerza soy, Tu fuerza soy, Tu fuerza soy, fuerza soy, fuerza soy…, ¡fueeeerza soy!

20. Padre, Tú eres luz, soy tu hijo, luz soy, luz soy, todas las células de mi cuerpo arden en luz… La luz soy Padre, Tu luz soy, infinito océano de Luz… ¡en Ti soy Padre!

21. La perfecta salud divina penetra todos y cada uno de los oscuros puntos de mi enfermedad física. Tu luz brilla y arde en salud en todas las células de mi cuerpo. Mis células están completamente sanas, uno soy con la perfección divina que en ellas habita.

22. Inspiro, y mi interior se llena de Tu Paz y Vitalidad, retengo el aliento y la electricidad de Tu energética presencia hormiguea por todas mis células y las alimenta. Tu Vida, mi Santo Padre, inunda mi sangre, recorre mi cuerpo, lo penetra en salud. Mi cuerpo, mente y Alma sanos están, están sanos, sanos están. ¡Soy sano! ¡Tu Vida me recorre, sano soy, sano estoy, estoy sano, sano soy!

23. Mi amado Padre, mi amada Madre, oh mi Señor Dios, tuyo es mi corazón, todo luz eres. Manifiéstate ya en mí, toda luz eres , soy tu hijo, toda luz soy, toda luz soy, la luz soy Padre, la luz soy Madre…

24. Por quebrar las leyes de la salud, en mente, cuerpo y espíritu, mi salud he quebrado. Mediante el sentimiento correcto, el pensamiento correcto, la dieta correcta, el ejercicio diario y los buenos hábitos reemplazando los viejos y malos, recuperaré la salud y repararé el mal que me he hecho.

25. Mi amado Dios, ¡Padre!, no hay átomo, vacío entre estrellas o moléculas, donde no estés… Tu Ser calmo y siempre dulce, está detrás de cada uno de mis pensamientos y emociones, me cuidas y proteges detrás de cada experiencia que mi voluntad crea. Todo lo Eres, todo lo infundes, estás en mí, cada célula de mi cuerpo, son tus células y laten con Tu Nombre. Tu sagrado fuego habita en mi cuerpo… Padre, Tú eres mi cuerpo, cada una de mis células está hecha de Ti y bebe de Ti la vida… Tu cuerpo en mí, perfecto es, toda salud vibra en mí, con tu misma Divinidad me envuelves, bendices y me haces Tuyo. De mis malos hábitos nace toda enfermedad, de alejarme de Ti nace toda enfermedad, de mi egoísmo hacia otros nace toda enfermedad… Padre, perdona mis pecados diariamente y diariamente bendíceme para con buenos hábitos reemplazar todos mi malos hábitos, para poder susurrar mentalmente y en mi Alma, noche y día, noche y día, Tu Santo Nombre y así no alejarme de la despierta conciencia de Tu Presencia en mi ser, de Tu Ser en mi ser, de mi ser en Tu Ser, ¡bendíceme siempre!, para que yo pueda perdonar siempre antes que juzgar, pueda amar siempre a todos, antes que odiar… Padre, Tú siempre estás en mí y así como Tú, pueda yo siempre estar en Ti, Uno Somos, Somos Uno, Uno Somos, Salud Divina soy, Divina Salud soy, soy Salud Divina, soy Divina Salud, yo y mi Padre Uno Somos, Padre y yo Uno Somos. ¡Salud, entra en mí, toma mi cuerpo y no salgas!

26. Toda perfección Eres mi Santo Padre, ninguna impureza Te resiste ni ante Ti sobrevive, Tú estás siempre en mí, toda salud soy, Estás en mí, toda salud soy, soy toda salud, soy toda salud, pues Estás en mí, eres mi cuerpo y de Ti están hechas todas mis células. Mi cuerpo Te recibe y toda salud brilla en mí.

27. Toda realidad Eres Tú, mi Santo Dios, de tu sustancia todas las cosas están hechas…, mi cuerpo de Ti está hecho, mis células son Tú mismo, hecho carne. Eres cada una de mis células, tu energía de Vida y Dicha fluye por mis células y mis tejidos, por mis huesos y médula, por mis neuronas y sangre. Respira mi cuerpo y se llena de Ti, penetras mi sangre y me haces todo Tuyo en el corazón. Todo mi cuerpo Eres Tú en mí, mi cuerpo Eres, Eres mi cuerpo, ¡salud inmortal soy, salud inmortal soy!

28. En el cuerpo de mi Dios Vivo estoy, Padre, estás en mí como estoy en Ti, bendíceme eternamente para que pueda y quiera siempre manifestarme yo en Ti, a tu entera imagen y semejanza, pues de Tu misma esencia soy, Tu esencia soy Padre, Tu esencia soy, soy Tu esencia… ¡Manifiesto soy en Ti, Tu Verbo Soy, Verbo Soy, en todos Tus cuerpos Estoy…, Vida, Salud y Dicha Soy, vibro en todos los cuerpos, estoy en todos los cuerpos, el universo vibra en Mí, todo lo soy, todo lo soy!

29. Todos los cuerpos y mentes soy Padre, mi Alma despierta Te atraviesa y Tú con tu Espíritu me divinizas… Te siento ilimitado en mí, Padre, mi Alma se revela siendo toda Tú mismo. Estoy en todos los cuerpos y mentes, en todos los corazones, en todos los seres que fueron, son y serán, estoy… ¡Soy! Como están y son en Ti, están y son en mí, cada vez que vienes y tomas mi Alma para despertarla por entero hacia Ti… Tú entras en mí y a tus pies mi Santo, en menos de un instante, Tu Gloria me reviste de la Creación entera. Tu Verbo soy Padre, todos los que hacia Ti van, pasan también por mi Alma, que Eres Tú, cuando bendita por Ti, plena de Ti es… Uno Somos Contigo Padre.

30. Tú eres el Buen Pastor que cuida de las saltarinas ovejas de mis pensamientos dispersos, Padre reúne el rebaño a tus pies. Tú eres toda Bondad que persigue mis emociones extraviadas para devolverlas al hogar del corazón. Mi Santo, aunque esté confuso, disperso, inquieto y sofocado por la depresión que acompañan las cosas del mundo, sé que Tú estás de mi lado, sé que Tú cuidas de mí. Porque estás, estoy bien. Porque me amas, ¡soy feliz!

31. Comulgo como cristiano, ayuno como musulmán, rezo como judío, adoro como hindú, medito como budista, profetizo como maya y trasciendo como yogui.

32. Amo mi cuerpo, todo mi cuerpo, amo cada uno de mis tejidos, neuronas, glóbulos, fibras y células. Gracias mis buenas amantes, todas ustedes, mis células, trabajan noche y día para darme y mantenerme inmerso en un cuerpo viviente. Las amo a todas, por ustedes y mediante ustedes, conozco esta vida, disfruto esta vida. Soy más que la sumatoria de todas, pero sin ustedes nada soy en esta vida… Gracias mis amadas, por permitirme estar con ustedes. Sepa yo bendecirlas, como ustedes me bendicen, sepa yo contagiarlas de divina alegría, como me contagian todas ustedes, de toda vida.

33. Uno a uno aparecen mis errores y caigo y caigo, porque Dios me está enseñando a caminar junto a El.

VOLUNTAD METAFISICA

1. ¡Cuerpo: sánate, levántate y anda!

2. ¡Mente: cúrate, concéntrate, ilumínate de paz, sé toda fe!

3. ¡Enfermedad: sal de mi cuerpo, sal de mi mente, en el nombre de Jesús, María y José te lo ordeno: Vete y no vuelvas!

4. ¡Pecado: sal de mi cuerpo, sal de mi mente, sal de mi Alma, en el nombre de Jehová mi Santo Padre, te lo ordeno. Sal y no vuelvas. En el nombre del Espíritu Santo de Dios y todos Sus Ejércitos y huestes celestiales, de todos los santos y justos, te ordeno retroceder raíz de todo mal y oscuridad, sal de mí y del mundo, en el nombre de mi Santo Padre te lo ordeno, sal y no vuelvas. El lago eterno de azufre y sal te reciban, ahora, y para siempre. Amén, Amín, Aum, Om, ¡Así Sea!, por Siempre Jamás, en el nombre de la Santa Luz que en mí mora, ¡te lo ordeno!, espíritu de toda maldad y perversidad, sal de mí y del mundo, sal y no vuelvas. Prevalezca la luz sobre la oscuridad, el bien sobre el mal, la justicia sobre la inequidad. ¡Así Sea!

5. ¡Dios estás en mí, bendito soy siempre!

6. ¡Dios estás en mi cuerpo, en mi mente, Uno Eres con mi Alma…! , Espíritu de Oscuridad, fuente de toda maldad, apártate de todos mis caminos, vete y no vuelvas. No tentarás al Señor, tu Dios. Yo y mi Santo Padre Uno somos, apártate de mí.

7. Apártense de mí, tentaciones mundanas, nada verdadero hay en ustedes, nada duradero hay en ustedes… A mi Señor, mi Santo Padre adoro y sólo Suyo es mi corazón.

8. Confío en mi Padre, Dios cuida de mí y de nosotros, para que alimento, ropa y abrigo no nos falten. En mi Santo Padre confío, nuestro Padre de las rocas hace brotar agua, de los cielos hace llover su maná… En nuestro Santo Padre confío, nada nos faltará, porque Dios siempre cuida de nosotros, sus hijos.

9. Dios Tú eres toda Bondad, fuente de infinito Amor y de inmortal Dicha, úngeme con Tu Santo Afecto, bendíceme noche y día, noche y día, para que en cada nuevo día, más y más tu Santa Bondad se manifieste en mí. Nada quiero del mundo, sólo a Ti quiero… Noche y día, noche y día, pueda morir yo en mí y nacer Tú en mí.

10. Dios, Tú eres mi Santo y Maestro de toda Eternidad, manifiéstate en mí. Noche y día, noche y día concédeme poder verte, poder escucharte, poder sentirte, poder tocarte, en mis pensamientos y sentimientos, en mi voluntad e inteligencia, en la todopoderosa intuición omnisciente, que el tacto de Tu Espíritu sobre mi frente, despierta siempre en mí.

11. Mi Santo Padre, Tu Amor hacia mí derritió todo temor hacia Ti, sólo en Ti, mi Santo Padre, mi cabeza encuentra reposo, mi Alma se colma con tu Paz… Padre, te amo por encima de todo nombre y forma, de toda dualidad… Padre ¿cuánto más me harás estar en el mundo? Extraño mi esencia, quiero volver a ser lo que soy, toda luz reposando sobre la llamarada ardiente de tu Espíritu de Vida, Existencia y Conciencia.

12. Dios, manifiéstate en mí, ven mi Señor, envuelto en los corazones y almas de todos tu hijos. Padre, revélate en tu puro y santo amor, mediante todos los que se acercan a mí. Reúne Tu rebaño Padre y haz en nosotros Tu voluntad.

13. Dios, bendíceme para que no me resista nunca más a Tu Gloria, descienda a través de mi cuerpo, de mi mente, de mi Alma, que Eres Tú mismo, Todo Santo Poder y Divina Gloria, sea manifiesto tu poder en mí, para quienes Tú llames puedan ser salvos. Cúmplase en mí tu Santa Voluntad y pueda siempre dar mi cuerpo, mente y Alma en salvación de otros.

14. Mi Señor, porque Tú estás en mí y Eres más que todo para mí, todos Tus ejércitos me siguen y tus arcángeles más queridos me cuidan y protegen.

15. Padre tu hijo soy, soy tu hijo, perfecto soy, Tu vida late en mi cuerpo, Tu aliento Vital me baña en salud. De Ti estoy hecho, toda salud soy.

16. ¡Muerte, apártate de mí, vete y no vuelvas!

17. No tentaré mi salud comiendo de más o de menos, durmiendo de más o de menos, trabajando de más o de menos, deseando de más o de menos. Caminaré junto a mi salud y no me apartaré de ella, buscando siempre y en todo, el equilibrio vital.

18. ¡Éxito ven a mí, manifiéstate ya, actúa por mí, acompáñame en esta vida y no te alejes nunca de mí, te lo ordeno!

19. Buscaré satisfacer el interés de las otras partes en cada uno de mis negocios, distribuiré los beneficios y luego tomaré mi parte.

20. Mi éxito no depende de otros, está en mi habilidad para tratar con otros, por eso corrigiéndome yo, mi éxito se perfecciona y aumenta.

21. Disminuyo mi orgullo día y noche, sin él mis errores se agigantan y al verlos con claridad puedo corregirlos, quitando obstáculos a mis éxitos.

22. Los pensamientos exitosos fluyen a través de mi ser, todo éxito soy.

23. Dinero fuiste creado para servirme, sírveme ya, ahora, multiplícate más y más.

24. Con mis generosas sonrisas, cargadas de afecto, amor y simpatía desaparecen todos los enemigos y en amigos por millones los convierto.

25. Toda mi atención concentro en cada trabajo mío y con transpiración bendigo cada fruto de mis manos.

26. Nada hay que no pueda hacer, soy capaz de hacerlo todo, cargado de fe y voluntad, valor y poder, todo lo puedo.

27. Venceré toda pereza con la actividad y trabajaré por cada uno de mis sueños, hasta convertirlos en realidad.

28. Amando a todos, siento Tu amor venir a mí. Tu divino amor es la poderosa gravedad que atrae hacia mí todo bien y bendición.

29. Mantengo claros mis objetivos, firmes mis medios para alcanzarlos, con paciencia y energía disuelvo uno a uno, uno a uno, todos los obstáculos en la medida que se van presentando… Hoy me falta un escalón menos que ayer para alcanzar mi meta, mañana será uno menos que hoy, el tiempo, las circunstancias, mi voluntad, trabajo y paciencia son mis inquebrantables aliados, mía es la victoria, la victoria es mía.

30. En todos mis asuntos, en todos mis negocios, en todas mis acciones, sólo ganadores hay. Todos son mis socios en el éxito, ellos ganan y yo gano, yo gano y ellos ganan.

31. Para el éxito preparo el tiempo preciso, el lugar apropiado, la propuesta justa, el contrato fiel, el intercambio equilibrado, el reparto equitativo… Todos me buscan, porque en mis negocios creo oportunidades para que todos ganen, así unidos por el interés común, todos ponen lo mejor de sí, para que todo salga bien.

32. Busco el dato preciso, la fuente exacta, la información oportuna, el análisis perfecto, la imagen completa de la realidad dada, la necesidad insatisfecha, el mensaje más tentador, las acciones prudentes y los riesgos adecuados, todo lo que hago, todo lo que toco, todo lo que emprendo, en éxito convierto. Todo lo contagio con éxito, éxito, éxito.

33. Todo lo que otros hacen puedo imitar y mejorar, con partes de cosas e ideas viejas puedo crear los objetos de un masivo consumo futuro.

34. Viajo siempre en el avión de los cambios, me adapto a todo, en todo encuentro oportunidad y potencial de nuevos negocios. En un instante mi fortuna puede crecer y multiplicarse, así lo quiero yo, así lo ordeno yo, éxito, riqueza y buena fortuna, vengan y multiplíquense más y más, sin cesar quiero yo que mi éxito se expanda y los ceros de mi fortuna tenga tantos ceros como estrellas en el firmamento hay.

35. En compañía de personas de gran éxito y poderosa personalidad, recargo mi éxito y mi poderosa personalidad.

36. Día a día, en pequeñas cuotas, según mis posibilidades circunstanciales, voy pagando el precio para alcanzar mi meta.

37. Concentro mi éxito en objetivos pequeños y alcanzables, uno por uno los alcanzo y de a uno por vez. Así, de a poco, mi éxito se afirma y crece y crece, sin cesar crece.

38. Noche y día concentro mi mente en mis objetivos concretos, planifico mis energías para alcanzarlos y en ellos concentro mis energías. De a poco voy avanzando, de a poco todos los obstáculos van cediendo.

39. Con mis manos modelo la acción, con mi cerebro la dirección, con la moderación evito los excesos, vivo así a pleno y disfruto mi éxito de cada día, mientras avanzo hacia mis mayores éxitos.

40. Mediante la actividad sin pausa, pongo en marcha mis esfuerzos en procura de más dinero en el futuro y más conocimientos sobre mí.

41. En medio de una empresa de alto riesgo escucho todo consejo, sopeso cada idea, luego tomo una dirección, una decisión y me aferro a ella. Aún con el rumbo equivocado, el barco de mi éxito, con el timón afirmado, llegará siempre a buen puerto.

42. Si mis medios no alcanzan para mis fines, ajusto mis objetivos a mis fines; así en todo, siempre tengo éxito.

43. En los grandes negocios, donde otros arriesgan, tomo un 1% y nada más; así siempre gano más.

44. Cuando la meta es grande, empiezo por lo más pequeño y fácil.

45. Antes que criticar lo malo, alabo lo bueno en cada uno, reconforto y gano así sus corazones, estímulo lo mejor de cada uno para que den lo mejor de sí y puedan superar sus peores defectos. Los convierto en mis abiertos y declarados aliados, ellos siempre ganan y yo nunca dejo de ganar junto a ellos, cosechó así verdaderos amigos de a millones… Como pescador de Dios entre los hombres, echo las redes del buen amor, sobre las aguas de las humanas relaciones, y siempre mi pesca es abundante en bendiciones y nuevas dichas por montones.

46. Vacío mi mente de mí y Tú entras. Tu sabiduría brilla ahora en mí, mora en mí, y sobre las alas de tu santa luz remonto vuelo y burlo a la muerte, vuelo alto y más alto, vuelo hacia Ti… Disolverme quiero en tu divina luz… No yo, no yo, sino Tú en mí, por siempre.

47. Soy Tu hijo, el Verbo soy Padre, el Verbo soy, Tu infinito océano de luz soy, luz soy Padre, soy luz, Tu luz soy Padre, ¡Tu luz soy!

48. En la salud como en la enfermedad, tu alegría no me abandona, Espíritu soy Padre, Espíritu Soy, en la riqueza como en la pobreza Tu alegría no me abandona, Tu Paz soy Padre, ¡la paz soy!

49. Padre, hoy nada me faltará, porque Tú me das el pan que necesito cada día.

50. Soy afortunado, me merezco toda riqueza y buen destino, hijo de Dios soy y todo es mi herencia, todo lo poseo, todo éxito viene a mí, todo lo que emprendo está condenado al éxito porque nada dejo al azar. Dios cuida de mí y de mis correctas metas, para que pueda siempre alcanzarlas. Nada me es imposible cuando multiplico el bien y evito el mal. Ninguna duda, ninguna idea de fracaso ocultan mis pensamientos, la divina providencia guía todos mis pasos, el éxito seguro es, seguro es.

51. Invierto mi tiempo en ser mejor cada día, por eso el paso del tiempo me da y no me quita, pasa el tiempo y más sabio soy, pasa el tiempo y más gozo tengo en mi interior, pasa el tiempo y más éxito tengo, pasa el tiempo y más cerca de mi Señor estoy, pasa el tiempo y más tiempo al lado de mi amado Dios estoy.

52. Cada paso que doy duplica mis bendiciones, cada nueva empresa que empiezo multiplica mis bienes. A todo lo que tengo, más le es añadido.

53. Nada falta hoy en mi mesa, nada faltará en mi mesa. ¡Bendito seas mi Señor!, que llenas mi estómago y rebosas mi corazón en Tu dulzura y mi cuerpo en toda salud.

54. En la bondad encuentro Tu Bondad, en la paz Tu Paz, en el amor Tu Amor, en la verdad Tu Luz. Estás en lo más puro que hay en mí, desde ahí Te Siento guiar una a una mis actividades. Padre, en tu Santa Paz, apacienta a mis ovejas inquietas por pensamientos dispersos, a Tus pies reúne a tu rebaño y concédeme Tu Paz, mi Santo Padre.

55. Trabajando sobre lo que hoy tengo, alcanzaré mañana lo que hoy no tengo.

56. Benditas sean mis manos, que Dios me ha dado para poder trabajar, bendito sea el fruto de estas manos, mediante el cual mi pan siempre está presente sobre la mesa.

57. Me aparto de todo mal y practico el bien que Dios pone en mí, busco la paz y Te sigo a Ti, mi Señor.

58. Mi Padre, cuidas de cada uno de mis huesos y cabellos, en las pruebas me sostienes y proteges. Nunca me abandonas, aunque de Ti, Padre, yo me aleje, siempre Tú estás de mi lado y a mi lado, cuidándome hasta de mí mismo. Por favor, mi Señor, pueda sólo una vez amarte como Tú, siempre me amas a mí.

59. Tú me bendices noche y día, día y noche Tú me bendices… Día y noche bendeciré con mi amor y voluntad, todas tus bendiciones en mí, noche y día cuidaré de tus semillas hasta que se conviertan en cuerpo y sangre en mí, cuidaré de Ti en mí, para que tu obra se convierta en fruto y haga carne en mí… Seas toda palabra en mi boca y todo pensamiento en mi mente. Siempre cuidaré cada una de tus bendiciones, hasta que Tu Santo Espíritu se haga todo carne en mí y Seas Tú, por entero, manifiesto en mí. Nada quede de lo que soy, sólo mi dulce adoración por Ti.

60. Mi corazón se complace sólo en Tu Palabra, mi Señor…

61. Padre, te amo por encima de todo y todas las cosas, Tú eres mi paz y consuelo…Ven mi Santo, entra en mí y cúbreme de Ti, sólo cuando Tú desciendes y Te haces manifiesto en mí, todo hambre se sacia, toda sed desaparece… Ven Espíritu Santo, ven, desciende ya sobre mí.

62. Sí Tú Estás en mí, todo lo que haga saldrá bien… Ven a mí Padre y que yo, nunca Te abandone.

63. Aunque las más duras pruebas me abracen, triunfaré sobre todas, porque Tú mi Dios estás conmigo y cuidas de mí.

64. Bendito y toda felicidad soy, porque Tú mi Señor, eres mi Santo Refugio por siempre.

65. Puedan todos los pueblos y naciones unirse, y sumarse todos los poderes del mundo en mi contra, aún así no temblaré… Mi Señor ha dicho: “¡Tú eres mi hijo, pide y toda potestad te vendrá, ordena en Mi Nombre y todos los pueblos y naciones, serán destruidos y esparcidos, quemadas todas sus semillas y echados a perder para siempre todos sus frutos!”.

66. ¡Sálvame Padre de toda maldad y pecado, de todos los malvados y pecadores, apártalos de mí, como paja suelta movida por Tu aliento ardiente y quemante!

67. Padre, apenas Te nombro y vienes a mí, ¿quién como Tú?

68. Nada hay en el mundo que llene mi corazón…, Sólo Tú mi Señor, sólo Tú, ven ya, ven ya, escuchar Tus pasos en mi corazón quiero, absorber toda mi Alma en Tu querida voz quiero, escucharte venir desde mi corazón quiero, ven ya, ven ya mi Señor, tenme piedad y acude a mí, nada soy sin Ti, mi Santo Padre.

69. Sólo Tú Eres mi salvación, ven a mí Señor, Te extraño tanto que mi cuerpo tiembla de dolor y mi mente de fatiga, ven a mí, manifiéstate ya, porque la entera Creación he revisado. No huyas más de mí, porque estás adentro y lo sé, manifiéstate y déjame celebrarte en puro goce… ¡Oh mi Santo Padre!, nada hay más dulce que Tú en mí. Te quiero por encima de todo y todas las cosas, te amo con todo mi corazón y alma, perdido está mi yo en Ti…, mi Señor, ¿lo sabías?

70. Tú me escuchas siempre que Te invoco, quieras Tú que pueda escucharte siempre, como lo haces conmigo… Porque por no querer escucharte, los necios y malvados se alejan de Ti y por sus malas obras, al final siempre son destruidos.

71. Toda mi confianza está puesta en Ti, mi Santo Padre…, Tú nunca me abandonarás, aunque yo te abandone, y porque sabes cuánto Te amo en verdad y soy Tu hijo, me apartarás del mal y me volverás a Tu lado.

72. Mis sueños son dulces…, antes de dormirme, Tu Nombre invoco y así en Tu paz duermo todas mis noches.

73. ¡Apártense de mi camino piedras, fuera de mí obstáculos!

74. Dios está en mí, nada temeré, Tu Santo Poder cuida de mí, me envuelves cuidas y proteges por arriba y abajo, al frente y por detrás, a izquierda y derecha. En todas mis puertas y ventanas, tus ángeles centinelas están presentes y sus espadas de divino fuego zizagueante, rechazan todo mal.

75. Padre, Tu Palabra en mi boca, es espada de fuego que atraviesa el corazón de los impíos, destruye todo mal y de un solo golpe mortal corta la cabeza de toda abominación emergida, a partir de los primeros días, desde el pozo del Abismo, secando para siempre las aguas de la fuente de toda oscuridad… Ante Ti, todo poder y luz, la rebelión ha caído y deja de ser.

76. “Madre, estás en Todo, ¡manifiéstate ya!, eres toda salud en mí, Madre”.

77. Madre, bajo tu manto tomo refugio, mi alma descansa y en Ti reposa mi paz.

Si aceptamos la idea de Dios en nuestra vida, podemos trascender todas las limitaciones del mundo. Y negarnos a aceptar que el poder de las circunstancias es superior a nuestra voluntad unida a Dios.

Las fuerzas del mundo conspiran y presionan, constantemente, para que asumamos la derrota y aceptemos pensar que no podemos superar nuestras circunstancias negativas, que el destino nos colocó en una situación de desventaja y no lo podemos vencer.

La fe en Dios y la perseverancia, pueden derrotar al mundo y operar un cambio positivo en nosotros. Todo puede salirnos mal, las personas que nos rodean dejar de creer en nosotros, podemos caer en las peores circunstancias posibles. Pero, si no abandonamos la fe en Dios, Dios no permitirá que perdamos la fe en nosotros mismos y esto, nos dará fuerzas para volver a levantarnos e insistir cuantas veces sea necesario, para que podamos vencer y salir del pozo de nuestras dificultades. Lo importante es no claudicar jamás, así estemos muriendo, no debemos perder la fe en la existencia de un Poder Superior. Hemos nacido con la misión de vencer al mundo. No cedamos ni aceptemos la derrota.

Concentrada toda nuestra fe en la existencia de Dios, en nuestro interior se despierta Conciencia de Dios. Podemos sentir, percibir y vivir que la Fuerza de Dios nos impregna por entero. Uniendo nuestra voluntad a la Suya, podemos experimentar que todo es posible y todo puede cambiar bajo el pulso constante de nuestra voluntad concentrada.

Las afirmaciones sobre un aspecto de Dios, despiertan en nuestro interior esa misma Fuerza y Poder. Si nos concentramos e identificamos completamente, somos capaces de percibir la vibración de la Totalidad en nuestro cuerpo. Así es, debemos concentrar toda nuestra voluntad y energías, hasta que la respuesta de la presencia de Dios, vibre en nuestro cuerpo físico y nos libere de toda enfermedad. Dios todo lo puede, está por encima de toda enfermedad. Dios es un poder latente en nuestra mente, que puede revertir toda enfermedad. Debemos poseer semejante convicción y fe, sostenerla prolongadamente, hasta que produzca los efectos buscados. No claudicar. Creer firmemente que somos hijos de Dios, que Dios se encuentra en la esencia de nuestra propia naturaleza, y siempre podemos despertar ese poder que todo lo puede, en nuestro interior más profundo.

Si insistimos lo suficiente nuestra mente se impregnará con la Conciencia de Dios y la Inteligencia Superior, que es siempre parte de nuestra misma esencia, nos responderá. Dios atiende a quienes tienen la insistencia suficiente. No responde al perezoso, al intranquilo ni al disperso.

Los que tienen la concentración suficiente, pueden hacer que Dios responda a sus afirmaciones. No debemos aflojar en el esfuerzo, hasta que la respuesta correcta y deseada tenga lugar en nuestro cuerpo físico y se exprese mediante éste. Nuestro cuerpo es pura memoria concentrada. Cuando la Fuerza de Dios nos impregna desde nuestra voluntad interna asociada con la Conciencia de Dios, se produce un cambio de estado en nuestro cuerpo, sobre nuestra realidad material y el equilibrio natural es restaurado. De esta forma la enfermedad es derrotada.

La vitalidad, así como la Fuerza de Dios, son potencias que físicamente pueden ser percibidas por nuestro cuerpo físico y nosotros mismos, percibir el cambio y la diferencia. Puede manifestarse como un hormigueo eléctrico, como una intensa sensación de paz y bienestar, como una embriagante vibración. Siempre que hacemos contacto con la Fuerza de Dios, nuestro cuerpo responde de alguna forma y éste poder se materializa y manifiesta mediante la realidad palpable de nuestro cuerpo. De modo que el síntoma, para saber si nuestras afirmaciones obtendrán resultados, son las sensaciones físicas corporales. Toda nuestra percepción, está concentrada en forma de memoria en nuestro cuerpo físico. Cuando éste responde y reacciona, es porque un cambio positivo se ha producido. La sensación de contacto con nuestro cuerpo, es lo que nos mantiene unidos con la realidad externa del mundo y es el medio, mediante el cual detectamos los cambios, cuando canalizamos correctamente la Fuerza de Dios, que existe latente en nuestro interior, mediante la técnica de las Afirmaciones.

Malos hábitos y pensamientos negativos, sostenidos durante tiempo prolongado, se han convertido en causa de múltiples enfermedades. A menos que tengamos un poder de voluntad muy desarrollado, no debemos esperar que el Poder de las Afirmaciones produzca resultados inmediatos. La enfermedad demoró en acumularse y en evolucionar, la cura mediante el poder de la mente, también demorará. Debemos ser pacientes, perseverantes e insistir, hasta que la autocuración tenga lugar.

Si usted se enfermó, usted también puede curarse. Crea en esto, para hacerlo posible. Si usted cree, usted quiere y puede. Medite en que lo que lo mantiene a usted con vida, es su voluntad de vivir. Esta voluntad depende sólo de usted y no puede ser reemplazada con ningún remedio, ni química.

Las afirmaciones que desarrollan una idea, como las del tipo anterior, permiten una comprensión racional del concepto central. Luego, usted debe concentrarse en repetir la orden con el mínimo de palabras posibles. Si se reduce a un monosílabo, tanto mejor. Adopte la postura de meditación, realice varias respiraciones profundas completas. Inhale, retenga el aire, exhale lentamente. Tense y haga vibrar todo su cuerpo, intensifique su percepción de contacto con su realidad física. Luego relaje y mantenga la mente en calma y serenidad.

Concéntrese en la palabra a repetir, permita que esta aparezca espontáneamente desde su fondo mental, vibre en usted y luego se sumerja nuevamente en la fuente de donde salió.

Concentre su atención en la repetición, deje libre la respiración y ésta, en forma automática, se acoplará al ritmo de la afirmación que su mente repite. Cuando usted hace esto, la idea de la afirmación se le presenta como un objeto a su percepción.

Suprima la idea y siéntase usted mismo en la afirmación, convierta todo su ser en la idea sobre la que su mente se concentra. No permita la división. Experimente que usted es uno con la idea central de la afirmación, penetre todos los poros de su ser con ella.

En la medida que surja la afirmación, sienta vibrar todo su cuerpo, y cuando la afirmación vuelva a convertirse en silencio, sumérjase usted mismo en silencio, deshaga la conciencia de contacto con su cuerpo.

Únase con la fuente de donde proviene su realidad. Sincronice su mente con la fuente de toda realidad, con el origen de su propio Ser. Ahí está todo poder, toda Conciencia de Dios en usted. Extraiga la energía o fuerza de vida que necesita e impregne todo su cuerpo físico con ella. Percíbala, siéntala, vibre con ella.

Relájese y mantenga su cuerpo en estado pasivo, para que la Fuerza opere sobre él y lo recargue. Aprenda a fluir, desde su fuente interior de existencia, hacia la realidad superficial de su cuerpo físico. Conéctese a su propia fuente de Energía Ilimitada. Siéntala, acumúlela, permítale recorrer todos sus canales nerviosos y revitalizarlo. Usted siempre puede hacer esto.

Todos vivimos sumergidos en un océano de Fuerza Vital, todo depende que seamos capaces de percibirla y guiarla, mediante nuestra voluntad, por nuestros canales nerviosos, recargando así nuestro cuerpo y electrocutando toda enfermedad. Si usted tiene baja carga de Fuerza, se sentirá triste y deprimido, si es alta, alegre y feliz. Su mente reacciona de inmediato, ante la presencia de la Fuerza en usted, o su falta crónica.

La técnica de las Afirmaciones le enseña a usted a concentrarse, desarrollar el poder de su atención, focalizar su fuerza de voluntad, percibir y sentir el flujo de la Fuerza Vital, a través de los canales de su cuerpo físico. Relajarse y permitir fluir a su cuerpo y mente en forma de Energía Pura. Esto es físicamente posible.

Nuestro cuerpo o realidad física, se encuentra sumergido en un océano surcado por oleajes de energía, por mareas de energía, todo el tiempo. Sólo que usted no ha aprendido a ser lo suficientemente sensible, a las cargas que atraviesan constantemente todo su cuerpo y no sabe cómo dirigirlas y acumularlas.

La materia no es inmóvil, está sujeta a oscilación o vibración constante. Esta Fuerza o vibración, es parte constitutiva de su naturaleza física. No es algo nuevo ni extraño, forma parte de su propia esencia de realidad. Y usted puede aprovechar éste fenómeno, aprender a conducir la Fuerza a través de su cuerpo, dirigirla, controlarla.

Es fundamental que usted quiera y aprenda a sentir todo lo que sucede en su cuerpo, para convertir en voluntariamente consciente su unión física con el cosmos, con la Fuerza que todo lo une, lo regula y lo controla, con el Poder central que mantiene todo en orden.

Nuestro cuerpo es un transmisor y acumulador natural de energía. No es algo sobrenatural, es simplemente natural. Si usted puede hacer consciente esta conexión con el flujo de la Fuerza, que constantemente atraviesa su cuerpo físico, usted podrá intensificar esta cantidad útil de energía. Aprender a acumularla y proyectarla. De esta forma, pasará a depender más directamente de la energía o Fuerza, y menos de la materia.

La verdadera espiritualización de nuestro ser físico y mental consiste en esto, no en una actividad devocional psicológica. Lo que activa todas sus facultades mentales superiores, es la mayor carga de Fuerza que usted disponga en su organismo en todo momento.

Si la batería que es su cuerpo, se encuentra con bajo nivel de Fuerza, su voluntad consciente se encontrará disminuida y más confinada a la materialidad de su cuerpo físico, con todas sus limitaciones.

Y si su carga de Fuerza es demasiado baja, las funciones vitales de su organismo no se ejecutarán eficazmente, creándose las condiciones necesarias para que usted enferme. La principal causa de toda enfermedad, es el bloqueo de nuestros canales internos de energía o Fuerza, que coinciden con los canales del sistema nervioso.

Cuando éste flujo vital se desequilibra o debilita, caemos en la enfermedad, porque las células carecen de la energía necesaria para funcionar correctamente y corregir los desgastes que empiezan a acumularse rápidamente.

Incluso el cáncer, está relacionado con bajas en nuestro sistema de energía, porque cuando las células no están correctamente recargadas, pierden también la capacidad de comunicarse entre sí y se aíslan, alterándose la programación genética que contienen. Si lo pensamos, todas las enfermedades tienen un denominador común: producen el efecto de cansancio en todo el organismo. Cuando atravesamos esta situación, decimos intuitivamente “estoy sin energía”. Y esta es la realidad literal. Nuestras reservas de Fuerza, disminuyeron por debajo del punto de equilibrio y la inteligencia biológica de nuestro organismo, no puede ya reparar los errores, porque le falta potencia o energía, la Fuerza que extraemos de nuestro alrededor y acumulamos internamente en las baterías individuales de nuestras células.

El ejercicio físico, la vida al aire libre, la buena alimentación, contribuyen al libre y constante flujo de Fuerza por nuestro organismo y a su acumulación. La respiración rítmica, es un método especial que permite absorber y acumular grandes cantidades de Fuerza. Si la hacemos circular correctamente por nuestro cuerpo, la intensidad de la Fuerza aumenta y adquirimos potencia suficiente, para que nuestra voluntad y mente concentrada pueda ejecutar acciones, que de otra forma no serían posibles.

No se trata sólo de aprender a concentrar la mente, usted también debe aprender a controlar el flujo de Fuerza, a través de su propio cuerpo. La unión entre estas dos formas de control, es lo que le permitirá avanzar en meditación. La unión entre concentración y fuerza, es lo que hace posible que la voluntad trascienda toda limitación.

INVOCACIONES SUPERPODEROSAS

El verdadero poder detrás de toda afirmación es: Dios.

Mikha´El. ¿Quién más que El, quién como El?
Rapha´El. ¿Quién más que EL puede sanarnos?
Uri´El. ¡Fuego y Luz de Dios!
Gheber´El ¡Hombre de Dios!

La tradición cristiana llama arcángeles a los atributos de la manifestación de Dios Uno. Sus nombres permiten invocar la presencia de nuestro Padre en nosotros, mediante sus diferentes atributos y potencialidades.

En la oración, concentrados en un único sentimiento, como verdaderos hijos de Dios, de nuestro Padre que está en lo Alto, en el interno y sagrado trono de nuestras mismas almas, siempre podemos llamarlo e invocarlo.

El Señor se sentirá irresistiblemente atraído y obligado a manifestarse en nosotros, debido a la familiaridad de nuestro ascendente amor.

Toda la ley y los profetas, las enseñanzas de Jesús, su vida y obra, son un canto al amor de Dios hacia nosotros, sus hijos. El, reiteradamente sólo nos pide nuestro sincero y completo amor hacia El, y a cambio se ofrece El a sí mismo eternamente.

Dios es todo amor, verdad, justicia y vida, no puede contradecirse a Sí mismo nunca. Por eso, cuando lo invocamos con entera sinceridad, humildad y amor de corazón, como sus hijos, El siempre nos escuchará y responderá, dándonos todo según lo vayamos necesitando.

Nuestro Padre Eterno nunca nos abandonará, por eso pongamos siempre en El nuestra fe y nada nos faltará.

1. Aunque con injusticia me juzguen y me ofendan, pueda yo nunca juzgar ni ofender a otros y siempre seguir en paz mi camino. Padre en Ti confío, sólo Tu justicia es perfecta. En tus manos pongo todo juicio por las malas obras de otros hacia mí, sea en todo según tu ley y no según mi corazón herido. Reciba cada uno, según la medida de lo que dio y pidió.

2. Padre, bendito por Ti, pueda siempre arrepentirme de abandonarte y respondiendo al amor de Tu llamado, pueda siempre volver a Ti, amado Dios.

3. En la alegría como en el dolor, en la vida como en la muerte, pueda siempre ver Tu amorosa luz cuidándome, iluminándome desde mi interior y rodeándome en protección desde el exterior siempre.

4. Adentro o afuera, amado Dios, siempre estás en mi corazón.

5. Puedan mis ojos recibir Tu luz, luz que todo lo sana, en menos de un instante.

6. Te recibo en mí, amado Dios y toda libertad soy. Te conozco en mí, libre soy, Tú me revistes de todo Espíritu en mí, Espíritu Soy, Soy Espíritu, Tú Espíritu Soy Padre, mi Señor estás en mí, Tú Eres yo, Yo soy Tú, Espíritu ¡Soy! Padre…

7. A imagen y semejanza de Tu misma esencia soy Padre, Tú eres perfecto, soy perfecto, enséñame a manifestar Tu gloria en mi ser, a borrar toda huella de ignorancia con el fuego vivo de tu divina esencia en mí… Manifiéstate ya Padre, prueba en mi carne y sangre que Tú y yo somos Uno, Uno Somos.

8. Tú estás en mí, universo, mundo y cielos se desvanecen… Estás en mí, estoy en Ti, nada más hay, despierto en Ti todo lo demás desaparece, sucumbe la ilusión de lo que nunca fue, el falso cosmos se apaga y Tu infinita luz en mí se enciende.

9. Santo Espíritu, creador del universo, permite que Tu reino interior se haga en la carne manifiesto y se materialice en el mundo. Enséñame, Santo Espíritu, a curar mi cuerpo con la energía de Tu Presencia, presente en todo, a curar mi mente dispersa e intranquila mediante la concentración, a curar mi alma de todo desánimo y pena mediante la divina intuición, encendida por la meditación. Espíritu, manifiéstate en mí y nunca me abandones, bendíceme siempre, para que yo nunca Te abandone.

La conexión psicológica interna con la unidad del cosmos, es fácil de alcanzar mediante la afirmación “¡Dios!” vibrando y penetrando profundamente todo pensamiento que surge en nuestra mente. Esto activa, crea y desarrolla Conciencia Cósmica en nuestro interior.

La capacidad de percibir directamente, nuestra conexión con la totalidad del universo y todas sus potencias. No se trata de un efecto psicológico, sino de la amplificación de nuestra percepción, trascendiendo nuestras limitaciones físicas corpóreas.

Nuestro cuerpo es sensible, y por que lo es, poseemos potencialmente la capacidad de expandir esta misma sensibilidad hacia todo el cosmos. Debido a que físicamente, nada se encuentra completamente aislado, todo está interconectado, todo interacciona. Si nos sensibilizamos lo suficiente, podremos sentir la velocidad de desplazamiento de nuestro sistema solar por la galaxia, la de la galaxia misma y la expansión en aceleración de todo el universo.

Nuestro cuerpo se encuentra conectado a una realidad mayor: la totalidad del cosmos y en forma constante. Nada impide que podamos ampliar nuestra sensibilidad de contacto físico, y pasar a percibir las fluctuaciones de fuerzas que hacen danzar al universo. Nuestra conciencia no está confinada a un cuerpo, puede potencialmente contener al universo íntegro. La técnica que abre la puerta para este desarrollo es la meditación.

INVOCACIONES BREVES

1. Padre Eterno que yo no piense lo malo, no haga lo malo, no pronuncie lo malo.

2. Espíritu de Toda Verdad, pueda siempre pensar lo correcto, actuar correctamente y hablar lo correcto.

3. Santa Madre de toda divina compasión, ante todos los otros, que siempre vea yo el bien en ellos, piense bien sobre ellos, hable bien de ellos y actué bien con ellos, porque es viendo lo malo en otros, pensando lo malo de otros, hablando mal de otros, actuando mal sobre otros, que el mal se fortalece en ellos, mis hermanos, dejo de servir y ser fiel a mi Santo Dios, para servir al espíritu de toda maldad y ayudo a crecer todo pecado en el corazón y alma de todos mis hermanos.

4. Amado Dios, así como Tú estás en todos nosotros, pueda siempre servirte en todos y verte presente en todos, porque actuando así, una a una todas las almas despertarán en Ti y, desde el corazón, remontarán vuelo para volver a Tus pies.

5. Sea tu misma voluntad, en mí, Padre, pueda así expulsar todos mis malos hábitos, que atraen sobre mí, vibraciones cósmicas de oscuridad. Manifiéstate amado Dios, mediante la inquebrantable voluntad de crear en mí buenos hábitos, que atraen sobre mí Tus vibraciones cósmicas de luz.

6. En concentración, mi mente se reduce a un único pensamiento, en meditación todo pensamiento desaparece y emerge el océano de cósmica conciencia.

7. Bajo las olas de mis pensamientos, la vida eterna de Dios fluye, bajo la tormenta de mis deseos, la infinita paz reina. Inmortal soy, toda paz soy, soy vida, soy paz, vida y paz soy.

8. Amado Dios, mi alma con éste cuerpo y mente vestiste. Aquí debes estar, aquí debes manifestarte. Ninguno de Tus cielos anhelo, ninguno de Tus sueños me seduce, Te quiero a Ti, presente en mí, aquí y ahora, ven a mí ya, amado Señor de todos mis días y noches. ¡Ven ya!

9. Dios te extraño, Dios te amo y adoro, ven a mí, necesito ya sentirte atravesando todas mis células y silenciando todos mis pensamientos. Padre ven a mí, como Tu hijo Te reclamo, ven o gritaré tanto que a todas las almas despertaré del sueño de Tu Creación, gritaré y gritaré, ¡tanto!, que no podrás volver a soñar, hasta que Te des por completo en mi misma Alma y Uno Seamos… Padre, ¡ven a mí!, Te necesito por siempre.

10. Santo Dios, Tú eres toda ley, siempre estás por encima de toda ley, porque no hay ley que esté sobre Ti ni pueda contenerte. Así como eres Tú, soy yo, porque a imagen y semejanza de Tu esencia me hiciste, yo estoy por encima de toda ley, libre soy de toda ley.

11. Todo poder y bondad pusiste en mí… Poderes de toda luz y santidad, expulsen de mí toda imperfección, todo mal hábito, fuera de mí todo mal hábito, ¡salgan y no vuelvan!

12. Haré lo correcto siempre, en todo momento y lugar, lo correcto siempre haré.

13. Libre soy de toda ley, libre soy de todo hábito, ningún hábito bueno o malo me posee, ningún hábito me posee, libre soy, libre soy ahora y siempre.

14. Mediante lo bueno venceré lo malo, con ayuno a la gula, con castidad la lascivia, con amor al odio, con verdad la injusticia, con trabajo la pereza, con concentración la dispersión, con paz la inquietud, con fe la desesperanza, con alegría la infelicidad, con mis más puras risas al dolor, con salud la enfermedad y con la vida a la muerte…

15. Los ángeles de los buenos hábitos me rodean y protegen, recibo Tus bendiciones mediante ellos. Mis buenas acciones los fortalecen y mediante ellos, Tu gracia me llega directamente. Ellos comen del pan de mis diarias buenas acciones y su poder crece mediante ellas.

16. Los demonios de los malos hábitos atraen toda desdicha, destruyen mi voluntad y ánimo, oscurecen mi alma y se interponen para que Tu luz llegue hasta mí. Lentamente, poco a poco, matan mi vida y roban todos mis sueños. Sin malas acciones, se debilitan y mueren todos mis malos hábitos. Los mataré de hambre, con mis buenas acciones y mediante los ángeles de mis buenos hábitos, los desterraré para siempre de mí.

17. No volveré a subestimar el poder de los hábitos sobre mí, ellos modelan y regulan mi destino, me esclavizan cuando los dejo en automático y me liberan cuando me concentro sobre cada acto, corrigiéndome noche y día, para perfeccionar los buenos y desechar los malos.

18. Como de más o de menos y enfermo de mil maneras diferentes, no me cepillo los dientes y las caries de ellos se enseñorean, duermo de más y lo importante se posterga, de mi felicidad diaria una porción despierta me pierdo, duermo de menos y las dolencias piden turno. Así como sucede con lo simple, acontece con todo lo demás… No trabajo y no cobro, no como y no progreso. No cuido de mí y la salud se desmorona… Por eso valen más pequeñas acciones bien dirigidas y repetidas, avanzar de a pasos pequeños, que dando saltos, que conducen a los grandes baches de la vida, que pacientes siempre esperan por los impacientes y necios que lo quieren todo ya, y sin pagar ningún precio… Mis amigos, deben todos saber que todo tiene su precio, así es arriba como por debajo del sol. Y lo que parece intangible, es lo más caro del universo, ¿acaso no decía Cristo: quien quiera seguirme, renuncie primero a todo? Nada es gratis, nada sucede al azar, nada sale de la nada y la nada, nada es…

19. El poder de los buenos hábitos no aparece de inmediato, madura con tiempo y paciencia.

20. En el interno jardín de sentimientos y pensamientos, diariamente riego mis mejores deseos, ideas e intenciones, diariamente podo lo que me debilita ante la ira, el odio, la violencia, la codicia, los celos, las ambiciones desmedidas, el egoísmo y todo aquello que me aleja de la bondad, lo correcto, la paz, la luz, la sabiduría y la vida. Así crecen sanas y perfumadas, las mejores flores de mi conciencia y en ellas, siempre encuentro el néctar de Tu presencia. Podo, arranco de raíz y quemo, diariamente, lo malo que veo, siento, escucho, pienso, siento y hago, por eso Tú bendices mis flores con tu infinita Bondad y mis perfumes con Tu eterna Paz. Trabajo noche y día, para así disfrutarte sin descanso.

21. Aunque el poder de los malos hábitos oscurezca mi luz, Dios ilumina siempre mi interior, porque soy Su hijo, libre soy de todo mal y nada puede el poder de toda oscuridad contra mí. ¡Sálvame Padre! de todos mis errores, libérame del efecto de mis malos hábitos y bajo Tu guía pueda reemplazar por buenos hábitos, todos mis malos hábitos del pasado.

22. Quemaré hoy con el ardiente gozo de la presencia de Dios en mi interior, toda tentación de sexo y deseo. De toda región sensorial del cuerpo retiraré la mente, de todo deseo desconectaré la mente, la fuerza de toda mi conciencia encenderé sobre mi Alma y en ella Te buscaré.

23. Espíritu soy, sin sexo, sin nombre, sin forma, ningún apetito del cuerpo y los sentidos agita mi mente, Espíritu soy, libre soy de todo deseo.

24. Con agua helada enfrío toda excitación física en mi cuerpo, antes de acostarme y de levantarme. Respiro profundamente y todo deseo expulso de mi interior.

25. Mi energía sexual, en vitalidad, inteligencia, gozo y buenas obras convertiré, todas las zonas dormidas de mi cerebro despertaré, todos los poderes de Dios desarrollaré y mediante su correcto y buen uso, procrearé hijos y obras para el bien y gloria de Tu Santo Nombre.

Somos hoy el producto de todas nuestras acciones de ayer. Las acciones tienden a repetirse, se conservan en la memoria y se convierten en hábitos. Sin voluntad suficiente los malos hábitos se acumulan sobre nuestras vidas y la cubren de dolor y sufrimiento. Reduciendo los incesantes deseos y los pensamientos inquietos, lentamente, podemos bañar nuestra vida en acciones positivas y experimentar un cambio controlado hacia mejores y mayores perspectivas.

Lo bueno que vemos les sucede a otros, también puede sucedernos a nosotros, si realizamos las acciones correctas y las fijamos en forma de nuevos hábitos positivos para el cuerpo y para la mente. Repetir las acciones positivas, es la técnica para acumular fuerza positiva en nuestra vida y poder así transformarla creativamente, ampliando nuestros horizontes, abriendo nuevas ventanas hacia un futuro sonriente. El sexo, las drogas y la excesiva ambición transformada en codicia, son el camino corto para arruinar todos nuestros planes. Sin disciplinarnos, sin concentrarnos, no nos será posible alcanzar a desarrollar ninguna de nuestras acariciadas metas. La vida no es descanso, la vida es desafío y es pelea. Debemos entrenarnos y mantenernos alertas.

RECARGANDONOS DE FE

Los golpes reiterados, las ilusiones quebradas y los deseos insatisfechos, mellan la capacidad de fe en todos. Nadie está a salvo de esto. La diferencia entre los que aumentan su fe, en lugar de disminuirla o convertirla en una fe negativa, simplemente está en la capacidad de admitir la necesidad de ayuda, de saber pedir ayuda… Pide y se te dará, es la promesa de Dios hacia todos nosotros. Como sus hijos, tenemos legítimo derecho al renovado gozo de Sus bendiciones, tanto en lo material como en lo espiritual. Dios siempre pone su parte por nuestro mayor bien, nosotros en cambio pocas veces sabemos, queremos y podemos poner nuestra parte para que todo salga bien. Esa, nuestra parte, es lo que debemos corregir y mejorar.

Dios está en nosotros, es nuestro sostén vital, mediante El en nosotros, nuestro pacto de vida se renueva y sostiene. Podemos llamarlo energía, inteligencia, voluntad superior, yo superior. Lo importante es auto advertir que ése poder existe y está en nosotros. Como existe y está en nosotros, siempre podemos acudir a Él y pedir su ayuda: Jamás ése poder nos negará Su mano, Su protección y Su guía, porque es el Ser de nuestro ser. De Él venimos y hacia Él vamos día y noche, algunos se dan cuenta de esto y otros no. Los que se avivan de la presencia de éste poder, progresivamente se “avivan” más y más. Por eso su fe se hace fuerte y poderosa, firme como una roca y de potencia ilimitada.

En los momentos de angustia, de pruebas de vida, de riesgo cierto de muerte en todos los aspectos, quienes invocan éste eterno poder, lo reciben. De una forma u otra, el Espíritu se mueve en ellos y las pruebas, como los obstáculos, ceden, son vencidos y desaparecen.

Mientras, los que ignoran éste poder interno, los que lo desconocen, no pueden invocarlo, no pueden comprenderlo y por tanto, ser receptivos a su influencia.

Conocer, familiarizarse y usar éste poder, en forma correcta y habitual, es imperativo para recargar nuestra fe y mantener iluminada la mente con la conciencia de que Dios está en nosotros, y que Dios es idéntico con el sustrato de existencia que late profundo en nosotros mismos.

Muchos consideran que Dios existe, pero que no debe ser invitado al escenario de sus vidas. Esto es un gran error, así como llamamos a nuestra Madre y a nuestro Padre de carne y hueso para que nos socorran, nuestro Gran Padre, dador de nuestra existencia y alma, siempre está dispuesto a brindarnos su ayuda, rompiendo todos los imposibles y deshaciendo toda dificultad. Nadie nos ama más que Él y cuando sentimos ése inmenso amor fluir de alguien hacia nuestro corazón, es porque Él nos está llegando mediante esa persona.

SANANDO A DISTANCIA

Para Dios todo es posible, nosotros como sus hijos también gozamos de ilimitado poder. Más nos acercamos a Él y, más y más podremos hacer según nuestro Padre hace.
La siguiente es una poderosa técnica de curación a distancia. No debe intentarse sin sentir la presencia del Espíritu Santo en nuestro interior, porque se correrá el riesgo que la cruz ajena pase sobre nuestras espaldas y debamos pagar por pecados de terceros. Debe ayunarse y orar durante 24 horas, luego de practicarse 7 días consecutivos, hasta sentir que el bien buscado se ha producido. Mediante el foco de la intuición, podemos sentir en nuestra Alma, los movimientos del poder divino y saber así cuando una curación se ha producido. La técnica combina la fe, el amor, la voluntad, la energía vital y el poder súper poderoso de Dios.

Primera etapa: debemos introducirnos en las técnicas OM (libro en próxima edición), hasta sentir la identificación de nuestra Alma con Dios y experimentar internamente la caída de toda barrera entre el Padre y nosotros.

Segunda etapa: concentrándonos simultáneamente en el entrecejo y el espacio del corazón, mediante la unión con el Espíritu Santo de nuestro Padre, experimentar la interna unión de nuestra Alma con la de quien queremos ayudar.

Tercera etapa: sentir que somos uno con quien queremos sanar, experimentar que respiramos a través de su cuerpo y nuestra paz lo inunda descendiendo desde su cerebro y esparciéndose a través de todos sus nervios y tejidos.

Cuarta etapa: inhalamos e imaginamos, sentimos como la energía cósmica, la Fuerza, ingresa a nuestro cuerpo, lo energiza poderosamente y hace vibrar todo nuestro organismo con vida y salud. Al exhalar, sentimos como la energía vital, adicional, empuja y expulsa, las concentraciones de cargas energéticas negativas, fuera del cuerpo enfermo de quien deseamos ayudar, así como de su mente y alma. Lo vemos, lo sentimos, lo experimentamos desde el mismo cuerpo de quien estamos ayudando. Conectando y proyectando, nuestra recarga energética adicional, hacia quien deseamos sanar, emitiendo un suave flujo de amor desinteresado y sincero.

Luego de cada práctica, debemos ducharnos y practicar las técnicas de auto limpieza, para desalojar energía negativa que hayamos podido absorber del enfermo durante el proceso. La técnica es muy simple, está al alcance de todos, pero no deben subestimarse los pasos, porque quedaríamos expuestos a grandes problemas… El poder de Dios y toda fuerza espiritual no deben ser subestimados, ni caer en la tentación de jugar con ellos o usarlos para causar el mal a otros.

Todo, en éste universo, está bajo la ley de acción y reacción o de causa y efecto. Todo bien que hagamos, se nos devolverá con mayor bien y lo mismo sucederá con todo mal que hagamos… Como la energía es constante, toda carga negativa busca intercambiarse con otra positiva, por eso al curar a otros, mediante la fe concentrada y emisiones coherentes de energía vital, debe tenerse en cuenta la circulación de cargas según las circunstancias y leyes del ambiente.

Una forma de descargar cargas negativas, es sumergiendo ambas manos en un recipiente conteniendo agua salada. Tensar y relajar varias veces las manos sumergidas, acompañando con inspiración y expiración profunda. De esta forma se creará un ritmo de bombeo, que permitirá desalojar las cargas negativas que hayamos podido absorber del enfermo. Es una forma de hacerlo. En la medida que más desarrollemos el control, nos será posible realizarlo con solo concentración mental.

PARA UN SALUDABLE EMBARAZO

1. Divina Madre, así como el Santo Espíritu de Dios te envolvió y en su bendición concebiste a Jesús, envuélveme Madre, traspasa mi cuerpo con tu dulce luz, cuida de mi embarazo y mi hijo, como cuidaste del Tuyo cuando estuvo en tu vientre. Porque Tú estás conmigo Madre, apártese todo mal de nosotros. Bendícenos Madre, como Dios siempre Te bendice.

2. Toda Alma viene de Ti y a Ti vuelve mi Santa, por eso en verdad mi hijo por venir, que formándose está en mi vientre, más Tuyo que mío es. Ayúdame Madre, socórreme Madre, en el nombre de tu divino hijo Jesús, nuestro Cristo por siempre, cuida y salva a mi hijo, porque Tu Hijo es. Arrúllalo Madre, con toda luz, bien y bendición. No temeré porque Tus manos nos acarician y Tu amor es con nosotros, aún en la noche más oscura, Tu luz barre todas las sombras, barre… Tu paz inunda nuestros corazones y en todas nuestras cosas y caminos, va por delante nuestro librándonos de todo mal.

3. No fumo, alcohol no bebo, droga no consumo, porque un hijo de Dios está en mi vientre… Bendita entre las mujeres soy, porque Dios se acordó de mí y mi hijo está por venir… Todo lo hago por él, todo lo doy por él… Como sano y nutritivo, trabajo lo justo y necesario, duermo y descanso, para que mi hijo sea sano, fuerte y sano, inteligente y sano, de buen corazón y sano, sano, sano…, siempre sano.

4. Evito toda angustia, ira, inquietud, odio y malos pensamientos, noche y día a mi bebé por nacer envuelvo con el nombre de mi Señor, con su santo amor lo acaricio y con su santa paz lo arrullo.

5. Cuando Tú vienes a mí, siento pataditas de alegría y santo gozo del bebé que llevo en mi vientre. Ven Espíritu Santo, ven a nosotros y bendícenos siempre.

6. Mi bebé es sano y fuerte, inteligente y sano, bueno y sano, sano, sano.

7. Siento la energía cósmica entrar y vibrar en todo mi cuerpo, siento la energía de vida vibrar en alegría recorriendo todo el cuerpecito de mi bebé, que en mi vientre está.

8. Noche y día siento la salud creciendo en mi bebé, siento la fuerza de Dios creciendo en él, siento la inteligencia divina despertando en él, siento la sabiduría del Santo Espíritu descendiendo y permaneciendo en mi bebé. Bendito seas hijo mío, porque de Dios vienes y a Dios volverás.

9. El vientre de mi Señor soy, toda perfección está en mí, perfecta y sana soy, toda salud me bendice, una divina chispa de mi Santo está y crece en mí.

Tener un hijo saludable física y mentalmente, es la mayor bendición que podemos recibir de Dios. Usar la técnica de las Afirmaciones para atraer las mayores bendiciones de Dios, es una forma de brindarle un baño interno de amor al bebé en gestación. La actitud mental de los padres durante el momento de la concepción y a lo largo del embarazo, influyen en el desarrollo del futuro niño. La nueva vida absorbe todos los impulsos que la rodean y reacciona frente a los mismos. Estas reacciones primerizas determinarán las cualidades e inclinaciones futuras del niño. Son estímulos, sobre su abierta capacidad de aprendizaje. Las afirmaciones mentales, focalizadas sobre el niño en gestación, son una forma de comunicación íntima entre el bebé en gestación y su madre, mientras éste se encuentra en el interior de su vientre.

CONCEBIR MEDIANTE EL SANTO PODER

1. Todo es posible para Ti, mi Señor, como hiciste que Sara concibiera y diera un hijo a Abraham, como volviste a hacerlo con Elizabet para que naciera Juan, hazlo conmigo, Dios de toda creación y vida. Tú mi Santo entre los santos, toda vida eres… Yo sé que tu poder no es para unos pocos, sino para todos tus hijos y cada una de Tus manifestaciones como divino poder está en nuestras Almas siempre benditas por Ti. Tu hija soy, bendita por Ti, todo lo puedo, concebir como Sara y Elizabet pudieron, yo quiero. Tu hija soy Padre, todo lo puedo, concebir nuestro hijo quiero.

2. Durante 21 días Tu nombre invocaré Padre, con deseo a ninguna mujer miraré ni tocaré, en todos estos días trabajaré lo justo, descansaré lo necesario, me alimentaré con miel, leche, nueces y frutas en cantidad. Cada domingo mediante té con miel ayunaré. Y al final de estos días y en el día apropiado a mi mujer me uniré y un hijo sano y fuerte, inteligente y bueno, concebiremos. Yo sé Padre que siempre bendices a todos los que buscamos con fe tus santas bendiciones. Mi fe y corazón están puestos en Ti Padre…, Padre en Ti siempre confío. Yo sé, mi Santo Padre, que mientras no dejemos de hacer lo bueno ante Tus ojos, nunca, nunca nos abandonarás.

3. Toda bendición eres Padre, pero no Te busco por eso, estoy contigo porque todo mi amor es Tuyo y a todos los que amo puedo amarlos, porque pones Tu mismo amor en mí ¿A quién puedo entregar por entero mi corazón sino es a Ti, mi Santo? A tus pies Padre, siempre quiero estar.

4. Espíritu de todo poder, Santo Espíritu de Dios Altísimo, cúbreme con la sombra de Tu Gloria, aquí y ahora, hazme sano y fértil, procreador de nueva vida, como Tú eres, así sea yo, aquí y ahora, así sea yo.

La contención previa, la alimentación adecuada y la actitud mental apropiada, son las condiciones necesarias para una correcta concepción. Reproducir el milagro de la vida, es un momento sagrado, un fruto del amor, que no debería ser manchado por el deseo y la lujuria. Hacer ayunos, abstenciones, meditar, son acciones que nos preparan internamente, no sólo para concebir un bebé más sano, sino también con mayores dotes espirituales. No es sólo nueva carne lo que traemos al mundo, sino también espíritu. Por esta razón, el acto de concebir un niño trasciende al simple sexo y se transforma en una comunión con el cosmos y con el Creador. Siempre podemos, sentir, imaginar, experimentar y sentir esta conexión y convertirla en un hecho real.

HIJO DE DIOS POR LA SANTA VOLUNTAD

1. Padre, Tú eres todo poder y gloria, desciende sobre mi cuerpo y mente, atraviésame el Alma, despierta por siempre en mí, Santo de todos mis días y corazón… Padre, cúbreme ahora y por siempre con la sombra de Tu Santísima Gloria, enciende en mí la voluntad de ser Tu hijo y amarte con todo el corazón, como lo haces Tú eternamente conmigo. Bendíceme Padre con Tu presencia por siempre en mí. Arda en mi Ser la sagrada flama de Tu esencia y Padre, por favor, escucha y concede mi ruego, nunca, nunca, me permitas dejar de abrazarme a Tus pies… Nada, nada de la Creación quiero, si Tú no vienes ni estás en ella.

2. Padre no me abandones, envía sobre mi cuerpo y mente tu fuego sagrado, convierte en cenizas tu divina ilusión en mí…, Padre déjame volver a Ti, torbellino de amor vibrando eternamente en Ti, quiero volver a ser, Tu luz quiero volver a ser, ardiendo en existencia, conciencia y gozo eternos e ilimitados, en Tu mismo Espíritu quiero estar…, Tú me permitiste volver a este valle de sombras donde muchos niegan Tu nombre, sabiendo esto, tus ejércitos y coros de Ángeles se acercaron a Tu Hijo y clamaron “¡’Señor del Cielo, Hijo del Altísimo, ahora que haz vuelto al mundo, sálvanos!” Por eso, en esta nuestra hora, cúmplase lo que prometiste por boca de profetas, apóstoles y santos, desciende sobre mí Padre y permanece conmigo, manifiéstate en mí y restablece Tu Reino por siempre aquí y ahora, manifiéstate Padre en mí, mi parte contigo cumplida está, ven ya Padre, manifiéstate en mí, revístete de mí, toma mi cuerpo y mente, enciende Tu Santa Gloria y Poder en lo profundo de éste valle de sombras, conviértelo en valle de luz, vuelve mi Santo a caminar entre los hijos de los hombres y conviértase éste valle de lágrimas y crujir de huesos, en valle de ilimitado gozo y vida eterna.

3. Padre, Tú quieres que permanezca aquí, desciende ya y no me abandones, porque sin Tú Espíritu en mí, nada soy y existir no puedo, ven ya Padre sobre mí, no demores Tus pasos, porque mi corazón no resiste tanta maldad y pecados en esta oscuridad. Ven Padre, pues si Tú no vienes, ascenderé yo hacia tus pies y toda, toda la Creación destruiré. Nada, nada perdonaré que me aparte de Tus pies. Ven ya a mí Padre, desciende sobre mí y manifiéstate siendo Tú mismo, establece aquí Tu Reino Padre… Sólo Tú puedes hacerlo.

Recordar ser Hijos de Dios, es un supremo esfuerzo del espíritu para superar toda identificación con el cuerpo y con la carne. Este esfuerzo, tanto lo podemos hacer mediante la razón o la emoción. Por el camino emocional, nos relacionamos con el sustrato de existencia, que contiene tanto nuestra conciencia individual como la de Dios, y sostenemos una relación afectuosa con ella.

El objetivo es trascender la identificación con el cuerpo físico y despertar Conciencia de Dios, Conciencia Cósmica y Conciencia Unificada en nuestro ser interno, despojado de todo pensamiento relativo y mundano. Todos estamos relacionados con la idea de Dios mediante los textos sagrados. En éstos, se nos promete un momento de retorno y reconciliación con nuestra verdadera esencia espiritual. Tal momento, puede ser nunca, si esperamos que acontezca externamente, y se convierte en inmediatamente realizable, si nos concentramos en realizar un esfuerzo por contactar realmente a Dios en nuestro interior.

La verdad de esta posibilidad, radica en que no hay diferencia de esencia, entre la naturaleza de Dios y la nuestra. Conciencia de Dios y conciencia individual, son dos aspectos de un mismo sustrato de existencia, de una misma fuente, de la que ambas manifestaciones proceden.

El concepto puede parecer extraño al principio, pero es lógico, cuando se lo relaciona con la percepción intuitiva respecto a lo Absoluto. No existen partes, sino Algo que es indivisible en sí mismo, la diferencia, la separación, la individualidad, son fenómenos que surgen durante la percepción. Resultado de fragmentación y deformación de una misma realidad única. La emoción es un camino para intentar el retorno a la reintegración con la realidad de nuestro propio Ser. Cuando sumergimos la conciencia individual en Dios, lo que verdaderamente sucede es que recuperamos el recuerdo de nuestra naturaleza dormida, despertamos a un nuevo nivel de percepción, más alto y más claro, donde puede verse que la unidad es la fuerza dominante en todo el universo, y la diversidad una condición resultante del poder del deseo.

Puede suceder que nuestra mente moderna, condicionada por el razonamiento científico, espere obtener una ecuación final y total, al llegar a éste nivel. Pero, la naturaleza de todo el fenómeno, acontece en la propia mente y se trata de un cambio en las relaciones entre sus distintas categorías. La idea de unidad y la fuerza del deseo, se encuentran contenidas en la mente humana. Son algo inherente a su naturaleza. El comienzo para comprender el proceso implicado, es la practica de la meditación. Sin acumular experiencia mediante el estado que causa la meditación, estas definiciones son totalmente incomprensibles para la mente mundana. Sin un cambio de percepción, controlado y consciente, no puede haber modificación alguna sobre el estado de conciencia. Así de simple. Una persona dormida no puede opinar ni emitir juicios de valor respecto a la condición de la conciencia en estado de vigilia y viceversa, si no los experimenta. De la misma forma, los que se burlan, sin haber nunca experimentado con la meditación durante un tiempo mínimo de 3 meses, y cumpliendo con las técnicas e indicaciones correctas, no puede considerarse que sus opiniones sean serias.

DESHACIENDO TODO TEMOR

1. Amado Padre, Tú nos enseñas mediante Tu Palabra que atraviesa pura y clara, justa y buena los siglos. En los salmos de tu hijo David, todos tus hijos te cantamos, te alabamos y glorificamos. Tu Palabra no es para una generación sino para la Humanidad entera, resonando a través de la eternidad. Mediante los salmos nos enseñas Tu cercanía, a temerte y amarte por siempre.

2. ¡Oh mi Dios!, yo cuido que la lámpara esté encendida, pon Tu luz siempre en ella; igualmente no dejes de cuidarme, no sea que un día me duerma y mi lámpara se apague, quedando mi Alma a oscuras de Tu presencia y el mal se anime así a golpear mi puerta.

3. ¿A quién he de temer, sino es a mi Señor?, ¿Quién hay cómo Tú, mi amado Dios? Sólo a Ti temeré, porque sólo en Tus manos está mi vida, sólo de Ti proviene mi vida. El rey del Abismo sólo tentarme puede, porque poder sobre mí no tiene, a menos que yo peque y mi Alma por un tiempo en sus manos quede. Sólo a mi Dios temo, porque al caer de su presencia, me pierdo de mí. Sálvame Padre, aún de mi mismo, no permitas que de Tu presencia yo caiga, porque sin Ti en verdad muero. Tú eres llama ardiente en mi corazón, todo espíritu de vida eres en mí, si me pierdo de Ti, yo nada soy, nada hay, nada queda verdadero en mí sí yo te abandono, amado Padre.

4. El Señor es mi escudo y fortaleza, a nadie temo, sucumben todos mis enemigos ante los mortales golpes de mi invencible Protector. Aunque al infierno descienda, estando Tú de mi lado, el cielo no me abandona y todas las sombras, despavoridas huyen, frente a la luz ardiente de Tu Santísima Presencia. Estando siempre contigo, muere la muerte y todos los infiernos cesan, la oscuridad de las aguas es desgarrada por la infinita potencia de Tu luz. Nada de lo que es contra Ti mi Santo Dios, puede prevalecer mientras estoy contigo… Padre, nunca, nunca, dejes que Te abandone. Así sea por siempre y para siempre.

5. El Señor cuida del camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. Bienaventurados los que toman refugio en Ti, Señor nuestro, porque Tú nunca los defraudarás.

6. Tú eres mi escudo protector y mi gloria, Tú mantienes erguida mi cabeza.

7. Yo me acuesto y me duermo, y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene. No temo a la multitud innumerable, apostada contra mí por todas partes.

8. ¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, Dios mío! Tú golpeas en la mejilla a mis enemigos y rompes los dientes de los malvados. ¡En Ti, Señor, está la salvación, y tu bendición sobre tu pueblo!

9. Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor, Tú, que en la angustia me diste un desahogo: Ten piedad de mí y escucha mi oración.

10. Me acuesto en paz y enseguida me duermo, porque sólo Tú, Señor, aseguras mi descanso.

11. Tú proteges a los que aman Tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo.

12. ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es Tu Nombre en toda la tierra!

13. Te doy gracias, Señor, de todo corazón y proclamaré todas tus maravillas.

14. Yo confío en Tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. ¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!

15. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en Ti. Yo digo al Señor: “Señor, Tú eres mi bien, no hay nada superior a Ti”.

16. Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: El está a mi lado, nunca vacilaré. Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en Tu presencia, de felicidad eterna a Tu derecha.

17. Yo te amo Señor, mi fuerza, Señor, mi roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos.

18. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. El me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque Tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.

19. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida ¿ante quién temblaré?

20. El se entregó a Mí, por eso, yo lo libraré; lo protegeré, porque conoce Mi Nombre; Me invocará, y yo le responderé. Estaré con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré; le haré gozar de una larga vida y le haré ver mi salvación.

21. Guarda tu lengua del mal, y tus labios de palabras mentirosas. Apártate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella.

Sea que Dios es un poder externo al alma o conciencia humana, o un poder interno; para que el mismo opere sobre nuestra vida en forma benéfica, primero debemos creer en su existencia y segundo confiar en su permanente presencia y protección.

Tal vínculo, a su vez, sólo se mantiene si nos dedicamos a sembrar el bien, porque en esencia Dios es el Bien. Esto significa ayudar y no dañar a todos los demás seres. Amar y no odiar.

Cuando nuestra mente consciente cumple con esta regla, se genera una potente fuerza protectora desde nuestro subconsciente profundo, que guía todas nuestras acciones y nos previene de todo mal. De modo que, mediante nuestros actos comprometidos con el bien, y con distintas formas de servicio a la comunidad, y respetando todas las formas de vida, accedemos a una fuente constante de bendiciones, que nos permiten renovar nuestras alegrías.

Tanto en los textos sagrados, en la historia, como en las observaciones personales que podamos realizar, sobre la vida cotidiana que nos rodea, el bien siempre resulta premiado y el mal castigado. ¿Por qué? Debido a que existe un poder inmanente e inherente sobre la realidad, que mantiene el orden sobre todos los seres y todas las cosas. Podemos llamar Dios o Bien Superior a este poder. Su influencia es permanente y constante. Cuando transgredimos éste orden, acabamos mal. Así sea en forma individual o en colectivo.

PARA ENCONTRAR SABIDURIA

1. Sólo a mi Señor temeré todos mis días, Él es mi Santo y Salvador. En Tus justas manos Padre, está mi juicio. Yo siempre Te temeré, y Tu sabiduría nunca me abandonará… ¿Qué saber más alto hay, que saber que existes y alabarte con el corazón repleto, por el toque de Tu Santo Gozo?

2. De todo mal me apartaré y en mi intenso amor por Ti, me convertiré en perfecto indiferente, a todas las tentaciones que nacen de la oscuridad y a ella vuelven. ¿Qué mayor inteligencia hay en la vida, que evitar todo mal?

3. Mi Señor me dice día y noche: “usa mi poder que está en ti, ayúdate y ayuda a otros, sánate y sana a otros, establece mi reino, porque Yo estoy contigo”.

Todos somos parte de Dios. Si aceptamos nuestra parte en Él, seremos capaces de asumir el compromiso de contribuir para que el mundo se convierta en un lugar mejor, más justo y más compasivo. Muchos soñamos con el Reino de Dios sobre la Tierra, olvidando que tal reino sólo será posible cuando muchos hagan el mismo esfuerzo correcto, para reemplazar todo odio y violencia, por amor y paz.

Nos encontramos en una lucha permanente, en una guerra constante, entre el ideal y el sometimiento a la barbarie de la codicia. La adicción por el dinero destruye la salud mental y física de millones de personas, contamina y destruye la vida en todo nuestro planeta.

El sistema que nos hemos creado, no ha nacido de nuestra Conciencia de Dios, sino de nuestra conciencia contaminada y envenenada por el egoísmo y la ciega codicia. Esto crea condiciones para que nos matemos los unos a los otros. Un mundo así, continuará indefinidamente, hasta que un número suficiente de habitantes se rebelen y cambien el modelo del sistema basado en egoísmo por otro basado en compasión. Esto no es imposible. El mundo está en nuestras manos y en ningún otro poder externo a nosotros mismos. No sucede, porque no estamos dispuestos a hacer el esfuerzo, porque nos conformamos con sobrevivir al mal y no deseamos enfrentarlo en nuestro interior.

REPASO II

Debes elegir una de estas afirmaciones y adaptarla a tus necesidades y practicarla, una y otra vez, una y otra vez. Cuando experimentes que la paz te inunda, al día siguiente, puedes incorporar otra afirmación. Al sentir la concentración intensa fluir en tu ser y poco antes de terminar la práctica, tensa y relaja suavemente la zona enferma, mientras repites la afirmación. Mentalmente visualiza como se inunda de luz divina esa región de tu cuerpo, como vibra la energía allí y como huyen las sombras de la enfermedad de tu cuerpo. Imagina entonces, sin abandonar la afirmación seleccionada, como la energía cósmica penetra por tu bulbo raquídeo inunda tu cerebro y fluye por la columna, por el interior de la médula hacia la zona oscura de tu cuerpo, disolviendo en luz toda enfermedad…

Antes de finalizar la práctica, concentra la luz y tu paz en la región enferma, siente el hormiguear de la energía vital allí. Cada vez, con total determinación di “¡vete de mi cuerpo, enfermedad, sal y no vuelvas!”.

Lo posible y lo imposible no están afuera, están como formas del pensamiento en la propia mente. Lo posible nos salva, lo imposible nos mata. Mediante la fe constante muchos pequeños posibles sumados, van deshaciendo la frontera de lo imposible, hasta que llegue el día en que la idea de lo imposible haya desparecido por completo de tu mente.

PARA EL ÉXITO

1. “Hago mi parte, haz Tu parte, Dios, en mí!

2. Hago una cosa por vez, concentro mi poder de vida en una meta por vez, no cedo hasta concretar el objetivo anhelado.

3. Mi voluntad de orden, inunda mi vida y de mí, el orden irradia.

4. Renuncio a lo que me debilita, practico lo que me fortalece.

5. Hago públicos mis planes, cuando son concretos y están en marcha.

6. Padre, haz que mi voluntad encuentre y provea lo que hoy necesito

7. Aumentaré los efectos de mis sonrisas sobre otros y quitaré las causas de toda incomprensión.

8. Cambiaré yo ante la desarmonía, y así quitaré de otros, toda desarmonía.

9. Mis planes mantengo en secreto, hasta convertirlos en éxito seguro. De esta forma muestro a otros sólo mi fortaleza, mientras que a solas enfrento y me deshago de mis errores y debilidades.

CAMBIANDO DESÁNIMO POR ANIMO

1. Señor Tú eres mi fuerza, Tú bendices cada uno de mis días, por eso con alegría me levantaré para recibir con entero gozo tus buenas nuevas y con mis risas desharé toda pena.

2. Tu paz es conmigo, olvidaré todo dolor y celebraré hoy tener vida y ser sano, vivo y sano soy, dos veces bendito por Ti soy mi Señor.

3. Me arrepiento por mis errores y pago mis deudas, levanto mi frente y mi Alma ruge de Occidente a Oriente y todo el planeta se estremece.

4. Tu Justicia todo lo envuelve, por eso hago mi parte y en Ti confío Padre. Llega la noche y mi sueño es dulce y tranquilo, sé que Tú no dejarás que me falte pan en el nuevo día.

5. ¡Ten ánimo hijo, Yo estoy contigo, a tu lado siempre Yo estoy!

6. Padre ven a mí, envuélveme con Tu Espíritu por dentro y por fuera, caigan todos los enemigos a mis pies, sean vencidos todos los obstáculos.

7. Desde lo más íntimo de mi alma brotan frescas carcajadas que deshacen las más adversas circunstancias.

8. Despierto a la Totalidad, todo lo puedo, todo lo soy.

9. Invoco a Aquel Gran Ser Creador del Universo, quiera Él iluminar mi mente, liberar mi corazón y hacer progresar mi suerte.

Esta serie de afirmaciones peca de religiosidad. Son a modo de ejemplo. Si usted no cree en Dios, puede armar afirmaciones basadas en efectos o reacciones psicológicas precisas. Si usted se encuentra desanimado, intente recordar un momento de gran alegría en su vida y repita “todo pasa, todo vuelve, mi pesar se irá, mi alegría volverá”. Si usted no puede superar el mal momento que está atravesando, vea que todo es pasajero. Separe lo que pasó, lo que depende de otros, de lo que usted está experimentando y verá que puede modificar con mayor facilidad su estado de ánimo.

No piense en lo que usted perdió y en lo que ahora no tiene, concéntrese en que se encuentra vivo y en que todo puede cambiar, en que usted posee la fuerza para hacer que su vida vuelva a funcionar a plena potencia. Si usted quiere, usted puede.

Si usted se encuentra gravemente enfermo, no piense todo el tiempo en la enfermedad y todo lo que ha perdido por su causa. Concentre su mente y esfuerzo en todo lo que todavía puede hacer.

Use las afirmaciones para remover la memoria activa de enfermedad en el interior celular. Ejercite su cuerpo, concéntrese en actividades físicas y mentales positivas.

Recargue su cuerpo de energía mediante hábitos sanos y a su mente de voluntad, mediante técnicas de concentración. Esto incrementará su fuerza física y psicológica.

La enfermedad y todo desánimo, lo debilitan; para oponerse usted debe hacer lo contrario, buscar fortalecerse. Si usted sufre de una enfermedad del corazón, de una pareja que perdió, comprenda que usted no puede decidir por la otra persona. Si lo desea, haga todo lo que crea adecuado para recuperar a esa persona amada y pedir perdón si fue usted quien se equivocó. Y sepa aceptar que la otra persona es totalmente libre de rechazarlo y no perdonarlo. Si esto es así, haga su entierro, viva su luto y aprenda la lección. No es bueno, que usted dependa de otra persona para ser feliz y sentirse pleno. Aprenda a convivir con usted mismo, no busque huir mediante la compañía de otros.

CONTRA PENSAMIENTOS OBSESIVOS

1. No deseo mal, no recibo mal, en mi interior mi paz me doy.

2. Como agua cayendo de una canilla, dejo mis pensamientos fluir y alejarse del foco de mi conciencia.

3. Me concentro en la quietud de todos mis pensamientos.

4. A nada ni a nadie deseo poseer, dejo todas las cosas fluir y fluyo con ellas.

5. Me desconecto de todo pensamiento, libre soy, en inmensidad me sumerjo.

Aquí se hace referencia indirecta a la técnica de Vipassana. Todos los seres humanos padecemos algún grado de enfermedades mentales, de perturbaciones sobre nuestros pensamientos. Llamamos enfermedad mental a una intensidad más alta y permanente de estas mismas perturbaciones.

Todos podemos atravesar esa frontera en cualquier momento de nuestras vidas. Conocer el funcionamiento y los efectos de una técnica de control mental y emocional, como Vipassana, nos ofrece una ventaja, en esos momentos que la cordura y el sentido común parecen extraviarse.

Se venden millones y millones de calmantes y psicofármacos por mes en las farmacias y droguerías de todo el mundo. Esto nos indica que las perturbaciones mentales son un mal en crecimiento sobre nuestra sociedad. Pero, los medicamentos no reestablecen el equilibrio normal del cerebro, lo que crean e inducen, es un efecto de sueño químico, con el efecto colateral de una disminución de las capacidades de percepción y cognitividad.

En cambio, la técnica Vipassana, cuando no se trata de enfermedades cerebrales crónicas, permite la recuperación del funcionamiento mental normal y deshace progresivamente todas las obsesiones, las deformaciones emocionales y los pensamientos irracionales. Relaja, descansa y recicla el cerebro.

Elimina el estrés, deshace las tensiones físicas y tranquiliza el pensamiento, permitiendo disfrutar de una mayor sensación de bienestar y paz interna. Es una terapia eficaz y natural, sin ningún daño colateral. Hoy, millones de personas padecen adicción al alcohol, las drogas y psicofármacos, alterando el funcionamiento normal de sus cerebros. La técnica Vipassana es una solución y esperanza concreta, para retornar a una vida normal y productiva. También puede ayudar en la recuperación de lesiones cerebrales, que conservan como secuela todos los que hayan padecido adicción a una droga como la cocaína. Millones de personas enfermas y en recuperación en todo el mundo, pueden beneficiarse de esta técnica, en la medida que se les enseñe correctamente y la practiquen diariamente.

Las Afirmaciones permiten el empleo de tecnología digital como auxilio externo. Pueden grabarse las órdenes audibles y al acostarnos para dormir, dejar encendido el aparato reproductor al mínimo volumen que seamos capaces de percibir. De esta forma mecánica externa, el cerebro continuará recibiendo la orden durante el trance del sueño. Es importante que la grabación sea realizada con nuestra propia voz y no con la de otro, para que nuestra mente subconsciente reconozca que la orden es emitida por nuestra voluntad consciente, directamente. En la medida que la tecnología progrese, será posible grabar las ondas cerebrales que se producen al oír estas grabaciones o al emitir internamente las órdenes mentales o afirmaciones, y luego inducirlas electrónica y digitalmente, al cerebro humano, para que las reproduzca automáticamente. Estamos cerca de poder dar este paso.

Asimismo, las Afirmaciones pueden ser adaptadas en forma de cánticos. El principio es el mismo, deben comenzar en tono alto para ir descendiendo y repetirse indefinidamente. El ritmo atrae la atención de la mente y el cerebro se sincroniza con la melodía, en ciclos internos de tensión y relajación acompasados. Lo que disminuye el estrés. En el caso de los cánticos, lo ideal es realizarlos entre varios, con una mezcla de varios timbres de voz, desde lo más bajo a lo más alto.

Aquí se utiliza el vínculo psicológico entre nuestro “yo” y el de otros. No somos, lo que somos, sólo en función de nosotros mismos, sino también de los otros y en respuesta a las fuerzas actuantes sobre el entorno inmediato. Estas fuerzas integran nuestra estructura de percepción y son útiles cuando se desea cambiar un estado de conciencia por otro. La fuerza del conjunto ayuda, cuando el sujeto se encuentra obstaculizado internamente, por encima de su propia fuerza de voluntad. Lo externo, al ser reconocido como diferente de lo interno, permite que tenga lugar una reacción más intensa en la mente bloqueada. Nuestra sociedad, utiliza negativamente este fenómeno, mediante la manipulación de masas. Los cánticos o afirmaciones colectivas, multiplican e intensifican el efecto sobre los individuos.

El cántico de “OM”, debe realizarse también en esta forma. Cuando experimentamos angustia, depresión y falta de atención en nuestras actividades, podemos buscar un lugar solitario. La ducha, es un buen lugar para esto. Allí podemos practicar el cántico. Se respira profundamente. Al emitir a viva voz, con todo nuestro poder tonal el “OM”, debemos concentrar toda nuestra energía en el acto y hacer vibrar nuestro pecho y cerebro, y todo el cuerpo en conjunto.

Es decir, el cántico no proviene de la garganta y las cuerdas vocales solamente, sino que canaliza y concentra todas nuestras energías físicas y mentales. Es la liberación de la potencia de nuestro ser interno completo. Así lo debemos sentir y así lo debemos hacer. No se trata de una expresión devocional, sino una liberación de poder contenido. Una presión de nuestra existencia sobre todo el universo. El cántico debe decir “OOOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMMMMMMMMM”, y repetirse cada vez más fuerte y poderoso, para luego ir bajando la potencia del tono y diluirse en nuestro interior como fuerza mental. El cántico no es un ruego, es una concentrada orden interna sobre todas las fuerzas exteriores, haciéndolas retroceder ante nuestra voluntad. Es la forma correcta en que se lo debe experimentar.

No es nuestro yo identificado con un cuerpo mortal el que lo emite, sino el Ser que se manifiesta a sí mismo como el cosmos completo. En todas las culturas conocidas, los guerreros y soldados, apelan a cánticos y a expresiones sonoras, para darse valor e infundir terror sobre sus enemigos. El principio es similar, al del cántico de “Om”.

CONTRA CORAZONES ATORMENTADOS

1. Frente a la separación, elijo la unión.
2. Ante los defectos, alabo las virtudes.
3. Asediado por las mentiras, me afirmo en mi verdad.
4. Atacado por las espinas del odio, acarició los pétalos del amor.

Las enfermedades físicas son múltiples, las mentales de causa orgánica o psicológica, también son múltiples. Mantenerse sano y apto para el trabajo sobre el mundo, es una pelea diaria. Las Afirmaciones consisten en el poder concentrado de nuestra voluntad, para orientar nuestros pensamientos espontáneos y controlar nuestra emocionalidad.

Debemos comenzar con la fijación de una idea, que contenga una base verdadera. Luego simplificar esta misma idea, en una orden verbal y repetirla mentalmente, hasta que podamos sentir que todo nuestro cuerpo vibra con ella en respuesta. Siempre se trata de cambiar la polaridad de un estado mental o una reacción emocional, pasando de un aspecto negativo a otro positivo.

Al cuerpo podemos controlarlo con los químicos, las funciones cerebrales también podemos controlarlas en forma química, pero al pensamiento, sólo mediante concentración de la atención y la voluntad, podemos controlarlo. Porque no se trata de pasar de la conciencia a la inconsciencia o viceversa, sino de sostener un flujo de percepciones en una única dirección durante tiempo prolongado. Y hacerlo mediante uno mismo, no mediante un agente externo.

PARA EL PERDÓN

1. Que todos mis enemigos se arrepientan del mal que me han hecho. Puedan, ahora, ver en sus acciones, el mal que a ellos mismos se han hecho y renunciar a sus malas obras.

2. Que el amor y perdón de lo Alto, sea el escudo y arma contra todos los que sin causa me odian y pueda yo siempre pedir perdón y reparar mis faltas, ante todo odio hacia mí, que esté justificado por mis incorrectas acciones.

3. Que el Todopoderoso Bien que hay en todo ser, le muestre a cada uno y a todos, que no hay bien para nadie en el odio, ni para ellos mismos y que la verdadera paz sólo se nutre del amor sincero y pleno.

4. Que mi venganza por todo daño recibido, sea siempre el completo arrepentimiento de todo aquel que cometió falta.

5. Que pueda siempre regar en el desierto del odio la semilla del amor, así pueda éste convertir en fértil valle el más árido desierto.

6. El odio se vale del mentir, robar y matar para completar sus fines; así se pierde la razón y la conciencia se condena. Desandar el camino del odio, es dar compasión en la humildad del amor.

7. Que todos los seres que odian, ahora se arrepientan. Que todos los seres que odian, ahora vean en el odio a su único enemigo. Que todos los seres injustos, ahora conozcan que mediante sus acciones el odio se multiplica. Que todos los seres que odian, puedan convertir en compasión la causa de su odio. Que todos los seres que odian, ahora puedan saber que la ignorancia es la raíz de todo odio. Que todos los seres que odian, ahora tengan y sientan paz y el amor los bendiga y cure. Que todos los que odian por causas justas, ahora renuncien a la injusticia del odio y pidan ser justificados por la piedad de la compasión y laven así todas sus faltas y sean para bien de todos, totalmente perdonados.

8. Que todos los seres que odian, vean siempre delante de ellos, las completas consecuencias de sus acciones y encuentren en ellos mismos la fuente de todo mal que los persigue y maldice.

9. Que toda acción alimentada por el odio, inmediatamente sea recompensada por el triple de su propia medida. Que la autodestrucción siempre sea, la retribución de todo odio. Y el arrepentimiento oportuno, la única vía de salvación ante la propia condena.

10. Que todos los seres que hayan sido perdonados por lo Alto y aún así no se arrepientan, que inmediatamente sean reclamados por el juicio de todas sus malas obras, y perezcan. Porque el perdón llega no por salvación, sino por total condena contra toda fuente de odio e injusticia que hay sobre el mundo y el cosmos. Cuando el amor perdona, no lo hace por debilidad; detrás del perdón llega la decisión final.

11. Sea siempre la paz plena, el camino del amor y no el arrepentimiento, por las faltas cometidas. Y abandone toda la Humanidad la enseñanza del odio para unirse en amor y perdón, entre los unos y los otros. ¡Si Dios quiere, por Dios, que así sea!

El buda Gautama y Jesús el Cristo, son los maestros de la compasión, el amor y el perdón. No existe mayor poder que perdonar a los enemigos. Porque la total destrucción de los enemigos se encuentra en el perdón y no en la venganza. Uno no perdona en su corazón para destruir a los enemigos, pero al hacerlo, descubre siempre que ha destruido la verdadera causa de la continuidad del odio. Y todos los que han sido perdonados y se resisten a recibirlo, pronto ven que han quedado injustificados y son diezmados por las consecuencias justas de todas sus injustas acciones acumuladas. Todo perdón invierte la fuerza del mal contra sí misma.

SALDANDO DEUDAS

Toda acción tiene consecuencia. Así la sumatoria de todas nuestras acciones individuales y colectivas determina nuestro destino futuro, el cual no es incierto sino seguro. Sin embargo, la ley puede ser cumplida y al mismo tiempo la persona que cometió la falta liberarse del pago por la misma. ¿Cómo es esto posible? Si otra persona, por amor a un tercero, acepta cargar con el precio y paga la deuda, el peso de uno pasará al otro y el primero se salvará. De esta forma, hasta la muerte puede ser burlada, si alguien da su vida por amor al amigo. La muerte no se irá con las manos vacías, pero no se llevará a quien vino a buscar.

Este principio opera de muchas formas diversas y podemos verlo en acción cuando otro paga la deuda al banco por otro y así lo salva de que le rematen su casa. A nivel espiritual, no resulta entonces imposible que una persona, que ame lo suficiente a todos, pueda cargar con la culpa de todos y acepte pagar el precio por todos. El ejemplo de éste potencial humano, se hizo carne en Jesús, él pudo pagar el precio por nuestras culpas, no por ser de origen divino, sino porque pudo humanamente amarnos a todos por igual, sin egoísmo alguno. Eso sí, el título de todas las hipotecas quedó en sus manos y él podrá decidir qué hará con la casa de cada uno, cuando así finalmente lo decida y vuelva.

Podemos siempre poner en duda la divinidad de Jesús, pero nadie puede dudar de su plena humanidad y su capacidad de amarnos y perdonarnos. Cuando negamos su divinidad, negamos el potencial de Dios en cada ser humano, pero cuando negamos su humanidad, negamos el potencial de amarnos los unos a los otros, sin más razón que la compasión y el perdón.

Los que rechazan el sermón de la montaña, no son ateos, son enemigos acérrimos de Toda la Humanidad unida y en paz. Los que celebran su ateísmo, no hacen sino añadir odio, a la larga lista de aflicciones que baña en dolor el corazón del mundo. Es licito dudar de la existencia de Dios, si uno lo está buscando; es deshonesto negar e ir contra el amor y la paz para todos. Si el alma humana y Dios son uno, hay mal sobre la faz de la Tierra, porque el hombre todavía se complace en el sueño del mal y no ha aprendido a despertar a la realidad del bien. Es el ser humano y no Dios, la fuente interna de todo el acontecer. El mal está en la mente, es un defecto creado sobre la percepción directa de realidad, en apego al falso placer que el mal brinda. Porque el hombre conoce el bien y el mal, es más que Dios; en el sentido que puede ser uno con Dios siempre o ir contra sí mismo. Cielo y abismo forman parte de la condena, por no renunciar al orgullo de su falsa gloria.

AFIRMACIONES PARA ATRAER EL AMOR

  • Hoy amanezco pleno y feliz, se que van a ocurrir cosas maravillosas en mi vida.
    Todo la energía del amor está en mi.
    Hoy declaro que me abro totalmente al amor.
    Merezco ser amado y amar intensamente.
    El amor, el cariño, el respeto y la química van de la mano en nuestra pareja.
    Mi vida amorosa se enriquece y aprendemos el uno del otro.
    Tengo abundancia de amor para dar.
    Todo mi ser se llena de amor ahora.
    Permito que el amor me encuentre, estoy determinada/o a traerlo hacia mí
    Visualizo el amor de mi vida una y otra vez y se materializa ahora.

AFIRMACIONES DE PROSPERIDAD

  • Camino con seguridad por la abundancia.
    Me veo a mi mismo en prosperidad.
    Tengo poder para crear mi propio mundo.
    Mis sueños se materializan porque persevero en ellos.
    Todo lo que me propongo lo logro.
    Determino mi deseo y éste se materializa en mi vida.
    Hoy me siento sano/a, estoy fuerte, tengo salud en abundancia, puedo hacer de todo y no me canso. Mi mente también está renovada y tengo ideas nuevas de éxito.
    Solo hablo de las cosas que me gustan y mi meta está puesta en mis objetivos, tengo certeza de lograr todo lo que quiero alcanzar, tengo una mente despejada, un corazón alegre y disfruto de lo que me da la vida.
    Hoy decido tener una vida abundante, con éxito, amor y en felicidad.
    Decido tener todo lo mejor, no importa lo grande que sea.
    Ahora sé que quiero hacer, quien quiero ser y donde quiero ir, el secreto de la prosperidad es la respuesta.
    Decido atraer todo lo bueno a mi da.
    Yo soy la atracción, decido ser exitoso/a.
    Pienso en éxito y abundancia.
    Mi vibración magnética atrae el bienestar a mi vida y a todo lo que me rodea.
    Creo en el poder de la atracción.
  • AFIRMACIONES DE ALEGRÍA
  • Desde hoy comienzo a ser feliz, las circunstancias no me condicionan.
    Hoy veo la vida con una perspectiva positiva.
    Las cosas son todas nuevas para mí.
    Hago lo que me hace bien.
    Sonrío y me lleno de energía, vivo el presente, no me preocupa el futuro.
    Estoy lleno/a de vida, hoy comienzo este nuevo día con alegría y disfruto de todo lo bueno que me pasa.
    Mis sueños se cumplen siempre.
    Tengo equilibrio físico y espiritual.
    Agradezco por éste día maravilloso. Agradezco el amor y alegría que viven en mí.

AFIRMACIONES DE ACTITUD

  • Hoy tomo la correcta actitud hacia todo lo que me concierne.
    Hoy veo mi vida con una nueva perspectiva.
    Todo lo que ha pasado ha desaparecido y todas las cosas son nuevas para mí, hoy.

AFIRMACIONES PARA LA AMISTAD

  • Desde hoy tendré una actitud amistosa con todo el mundo.
    Hoy expresaré buena voluntad y regocijo.
    Mi actitud atraerá hacia mí, gente propicia, servicial y amistosa.

AFIRMACIONES PARA INICIAR ACTIVIDADES

  • Mis temores y miedos de ayer han quedado atrás.
    Hoy comienzo el mejor año de mi vida y atraigo las mejores cosas de la vida hacia mí.
    Hoy atraigo el amor ideal a mi vida.

AFIRMACIONES DE CONFIANZA

  • Hoy amaré el trabajo que hago. Amaré a mi prójimo como a mi mismo.
    Hoy comienzo este día con gran alegría en mi corazón y esa será la premisa del día para mí.
    Hoy pondré lo mejor de mí mismo con amor en mi trabajo.

AFIRMACIONES DE CORAJE

  • Nada tiene poder sobre mí para dañarme, perjudicarme o herirme.
    Hoy soy el amo de todo lo que realizo.

AFIRMACIONES DE ENTUSIASMO

  • Hoy pondré todo el entusiasmo de que soy capaz en mi trabajo.
    Expresaré entusiasmo y alegría en todo. Haré un hábito de ser feliz.
    Reviviré con un poder dinámico.

AFIRMACIONES DE ESFUERZO

  • Yo me esfuerzo en ser una persona agradable y lograr todo lo que deseo realizar.
    Me esfuerzo por practicar las leyes de magnetismo mental y mis esfuerzos son ampliamente recompensados en una mayor alegría de vivir.
    Hoy me esfuerzo por ser feliz y estar alegre.

AFIRMACIONES DE ÉXITO

  • Creo en el éxito y sé que todo lo que hago tiene éxito.
    Mi subconsciente sabe que tengo éxito.
    Yo atraigo ahora todo lo necesario para convertirme en un/a hombre/mujer exitoso/a en todo lo que emprenda en la vida.
    Hoy creo que podré lograr todo lo que me proponga.

AFIRMACIONES DE FELICIDAD

  • Hoy estoy feliz y lo estaré todo el día y todos los días.
    Hoy firmemente creo que será el día más feliz y gozoso de mi vida.
    Hoy todas las puertas se abrirán para mi.

AFIRMACIONES DE FORTALEZA

  • Me siento fuerte y poderoso.
    Nueva fuerza y poder fluyen por todo mi ser.
    Soy fuerte en mi mente, en mi cuerpo y en mi espíritu e intento mantenerme así en todo momento y para siempre.

AFIRMACIONES DE GRATITUD

  • Yo doy gracias al Creador cada día por todas las bendiciones que recibo.
    Doy gracias por todas las bendiciones que recibiré.

AFIRMACIONES PARA METAS

  • Mantengo mi mente en mi meta constantemente.
    Me recuerdo a mí mismo que soy feliz y próspero ahora.
    Mi meta es vivir y disfrutar de una vida feliz y exitosa.

AFIRMACIONES DE OPORTUNIDAD

  • Yo recibo con regocijo el cambio como una oportunidad para avanzar y progresar.
    Sé que cuando una puerta se cierra, otra se abre para mi mejor beneficio.
    Yo sé que algo maravilloso me va a ocurrir hoy.
    Siento que estoy destinada a una vida de éxito.

AFIRMACIONES PARA CUALQUIER CIRCUNSTANCIA

  • Me amo a mi mismo pase lo que pase.
    Merezco relaciones divertidas, fáciles y que me apoyen.
    Reafirmo todo mi poder personal.
    Tengo todo lo que necesito para conseguir todo lo que quiero.
    Soy una buena persona sienta lo que sienta.
    Merezco ser feliz.
    Me acepto tal y como soy.
    Soy inocente.
    Me perdono a mi mismo.
    Tengo buen natural.
    Merezco tenerlo todo.
    Me quiero en presencia de los demas.
    Soy la persona que siempre quise ser.
    Me siento seguro compartiendo mis sentimientos.
    Estoy dispuesto a tener exito aunque suponga agradar a mis padres.
    Tengo poder para triunfar.
    Confio en mi mismo, confio en mi intuicion.
    Soy una buena persona, merezco una buena vida.
    Confio en el proceso de la vida.
    Estoy a salvo.
    Me acepto tal y como soy.
    Me amo y me apruebo.
    Permito que mis pensamientos sean libres.
    Estoy en paz.
    Me libero de mis programas del pasado.
    Soy digno y valioso.
    Me atrevo a ver mi propio valor.
    Fluyo suavemente con la vida y en cada experiencia.
    Soy capaz de pedir lo que quiero facilmente y con amor.
    Tengo derecho a que mis necesidades sean satisfechas..
    Estoy a salvo, me relajo y dejo que la vida fluya jubilosamente.
    Fluyo facilmente con el cambio.
    Me expreso como soy facilmente.
    Soy fuerte y capaz.
    Estoy en paz con todos los aspectos de mi vida.
    Soy libre.
    Me siento seguro recibiendo.
    Tengo pensamientos claros.
    Estoy lleno de energia y entusiasmo por la vida.
    Siento tolerancia, compasion y amor por todos, tambien por mi.
    Me amo y me apruebo. Soy perfecto. Estoy en paz.
    Escojo hacer de mi vida algo sencillo, facil y gozoso.
    Soy feliz en la intimidad.
    Estoy en paz con todas mis emociones, me amo y me apruebo.
    No necesito sufrir para conseguir la felicidad.
    Creo la paz en mi mente, mi cuerpo y mi mundo.
    Confio en el proceso de la vida.
    Decido vivir en el presente siempre jubiloso.
    Estoy seguro de mi capacidad de expresion.
    Me acepto tal y como soy.
    Me amo a mí mismo
    Merzco ser amado.
    Me libero del pasado.
    Soy inocente.
    Tengo buen natural.
    Confío en mí.
    Confío en el proceso de la vida.
    Estoy rodeado de amor y lleno de paz.
    Soy la alegría de vivir que se expresa y recibe.
    Vivo con facilidad y alegría.
    Soy libre de ser yo mismo.
    Estoy seguro al ser yo.
    Disfruto con mi sexualidad
    Siento mi fortaleza interna
    Siento mi armonía interna
    Me perdono completamente
    Me comunico facil y alegremente.
    Perdono con facilidad
    Me siento amado y protegido
    Soy bondadoso y tierno conmigo
    Estoy lleno de enrgía y entusiasmo por la vida
    Merezco lo mejor para mi vida.
    Soy bello y todos me aman
    Disfruto totalmente de todo lo que hago
    Abro mi corazon y acepto a los demas como son.
    Expreso mi belleza y amor en todo lo que hago
    Me rindo al amor.
    Me respeto a mí mismo todo el tiempo.
    Soy fuerte y capaz de manejar toda situación.
    Merezco que se me den las cosas que necesito.
    Asumo el cuidado de mi mismo todo el tiempo.
    Merezco felicidad y gozo.
    Yo soy poderoso e influente en mi mundo.
    Me siento feliz conmigo mismo.
    Soy suficiente y lo que hago es suficiente.
    Me doy permiso para disfrutar totalmente de todo lo que hago.
    Comparto mi afecto y mi gozo.
    Acepto el placer como parte de mi ser.
    Disfruto de ser libre y abierto a la bondad que me rodea.
    Reclamo mi poder ahora.
    Abro mi corazón y me regocijo en lo que soy
    Abro mi corazon y acepto a los demas como son.
    Acepto el amor de todos los que lo ofrezcan.
    Dejo que el amor llegue a mi vida y me llene de felicidad y alegría.
    Soy uno con la fuerza universal que hay dentro de mí.
    Expreso mi propia belleza y amor en todo lo que hago.
    Escucho mis sentimientos y los expreso en forma apropiada.
    Me perdono por mis limitaciones.
    Abro mi imaginación para crear el mejor de los mundos para mí mismo.
    Me hallo en paz sabiendo que estoy protegido y guiado en todo momento.
    Estoy en manos de Dios.
    Siento fortaleza y coraje interno
    Confio en mi guia interior
    Mi corazón está repleto de fuerza y confianza.
    Tengo una saludable actitud ante los problemas de los otros.
    Irradio paz, calma y optimismo.
    Aprendo a escuchar y a confiar en mi voz interior.
    Soy decidido en mente y accion.
    Encuentro mi propio ritmo.
    Confío en el éxito final.
    Tengo fé en el correcto desarrollo de mi destino.
    Poseo energia y vitalidad para mis tareas de vida.
    Me siento despierto y fresco.
    Pongo mis talentos al servicio de un todo mayor.
    Puedo sentir como la vida es más y más intensa y hermosa.
    Merezco lo mejor de la vida.
    Revitalizo mi cuerpo y mi espíritu.
    Reconozco las necesidades de mi cuerpo.
    Tengo calma interior.
    Aprendo algo nuevo con cada experiencia.
    Disfruto compartir con otros.
    Tengo paz interior y me abro a escuchar a otros.
    Soy honesto conmigo mismo
    Encuentro la paz en mi interior.
    Soy el único responsable de mi desarrollo.
    Amo y soy amado.
    Expreso confianza en lo que digo y hago.
    Puedo hacerlo, lo haré y lo hago.
    Me amo tal y como soy
    Dejo que salgan todos los bloqueos de energía.
    Estoy libre de la influencia de traumas pasados.
    Pienso, hago y consigo cosas positivas
    Me estoy limpiando de todos los residuos negativos.
    Reconozco los mensajes de mi cuerpo.
    Me acepto y me apruebo.
    Acepto mis inperfecciones.
    Respeto la libertad y necesidades de los que amo.
    Encuentro seguridad en mi interior.
    Respeto el territorio de cada uno.
    Practico la moderacion en pensamiento y accion.
    Respeto las creencias de los demás.
    Acepto a los demás tal como son.
    Estoy abierto a nuevas experiencias.
    Acepto mis limitaciones interiores.
    Me permito ser como soy.
    Vivo mi sexualidad de modo inocente
    Soy un ser dotado de pureza.
    Me libero de todo lo que me hace daño.
    Limpio mi cuerpo y mi ser continuamente.
    Tengo la mente clara y tranquila.
    Restituyo mi energia bloqueada.
    Elevo mi energia sexual.
    Me uno cada vez y cada dia mas a Dios.
    Pongo todo mi ser en cada acto de la vida.
    Lleno mi corazón de paz y felicidad.
    Soy una criatura amada del universo.
    Merezco lo mejor de la vida.
    Amo al ser que está en mí (durante el embarazo).
    Me abro a una nueva vida.
    Encuentro en mi interior mi verdadera identidad.
    Encuentro la paz en mi interior.
    Soy coordinación, habilidad y armonía.
    Soy el centro de mis propias fuerzas de curacion.
    Despierto mis poderes internos de autocuracion.
    Me libero del dolor y el sufrimiento.
    Amo sin esperar nada a cambio.
    Dejo partir mis conductas emocionales y físicas.
    Dejo partir mis conductas autodestructivas.
    Expreso con facilidad mis sentimientos.
    Hablo con fluidez
    Encuentro mi verdadera identidad.
    Soy guiado y protegido, tanto en vigilia como en sueños.
    Siempre estoy seguro y a salvo completamente en mi cuerpo fisico.
    Tengo confianza en todo lo que hago.
    Vivo en armonia con todo el planeta.
    Siempre tomo el camino correcto.
    Estoy consciente de cada instante de mi vida.
    Miro tranquilo hacia lo profundo de mi ser.
    Vivo armonicamente conmigo y con mi entorno.
    Conservo mis pensamientos claros y tranquilos en los grupos.
    Respondo a las necesidades de otros sin alterar mi ser interior.
    Vivo lleno de paz y tranquilidad interior.
    Vivo feliz cada instante de mi vida.
    Veo la armonía del universo en cada ser.
    Me libero de todo lo que limite mi desarrollo.
    Tengo una motivacion: Vivir!
    Con alegria acepto y muestro el niño que hay en mí.
    Trasmito amor a todo mi cuerpo, mis células y todo el universo.
    Deshago todos mis pensamientos erróneos.
    Estoy dispuesto a curarme.
    Estoy convencido de que mi curación será efectiva.
    Elijo llenar mi mundo de alegría.
    Dejo el pasado y avanzo hacia lo nuevo.
    Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón.
    Busco el amor y lo encuentro en todas partes.
    Soy eternamente joven de espíritu.
    Me doy permiso para realizarme.
    Siento la vida llena de alegría y de amor.
    Me realizo creativamente.
    Confío en que el proceso de la vida cuidará de mí.
    Soy poderoso, estoy a salvo y seguro.
    Declaro la paz y la armonía en mi interior y a mi alrededor.
    Descubro lo maravilloso que soy
    Dejo partir mis viejos pensamientos. Lo pasado es pasado. Estoy en paz.
    Soy capaz de amar y soy digno de ser amado.
    Vivo el presente.
    Soy la alegría de la vida que se expresa y recibe.
    Satisfago plenamente todas mis necesidades.
    Con facilidad y amor pido lo que necesito.
    Doy a mi vida una finalidad y un destino.
    Tengo una actitud tranquila en la acción y paciente en el trato.
    Tengo una actitud dulce en la expresión.
    Tengo una actitud tolerante en la relación.
    Tengo una actitud atenta en la ayuda.
    Tengo claro el sentido de mi vida y la dirección del futuro que sigue.
    Soy paciente ante las acciones de mis hermanos.
    Soy compasivo ante las debilidades de los seres que me rodean.
    Acepto las opiniones o criterios dispares de los míos.
    Hoy sigo mi propio criterio, sin despreciar el ajeno.
    He sido creado perfecto y sigo asi.
    Soy tolerante con la imperfeccion.
    Jamás fracasaré porque he determinado triunfar.
    Vivo este día como si fuera el último de mi existencia.
    Soy quien maneja mis emociones.
    Hoy comienzo una nueva vida.
    Me doy permiso para disfrutar de mi cuerpo.
    Tomo conciencia de mis reacciones con amabilidad y sin juzgarme.
    Soy una persona digna de amor, de respeto y de aceptación.
    Elijo aceptarme y amarme.
    Abriré mi corazón y me perdonaré.
    Hoy quiero trabajar la amabilidad, la bondad y la condescendencia.
    Soy el discernimiento y así puedo elegir cuidadosamente lo que valga la pena aprender.
    Me lleno de saber para poder ayudar sabiamente.
    Consigo que nadie enturbie mi mirada.
    Comprendo todo aquello que debo saber o comprender.
    Entiendo que el camino que recorro es el camino que yo he elegido.
    Me siento dichoso porque conozco el amor y soy amado.
    Atraigo gente con la moral muy alta.
    Soy capaz de sentir y eso me gusta.
    Tengo mi interes puesto en el presente.
    Me siento bien y me sonrío.
    ¡Tengo una paz increíble!
    Mi aprendizaje aparece de forma distinta y en sitios y con gentes diferentes.
    Me permito estar conmigo mismo.
    Doy mi vida a mi niño interior bello y puro.
    Escucho mi voz interna. Ella me habla.
    Encuentro dentro de mí lo que busco.
    Descubro mi propio don y lo realizo.
    Hoy es el dia en que comienzo a hacer todas las cosas que deseé.
    Hoy descubro qué hago mejor, lo hago y disfruto haciéndolo.
    Hoy sigo la voluntad de mi Padre.
    Hoy capto la maravilla y gloria de la vida con nuevos ojos
    Doy de todo corazón y alegremente y agradezco el privilegio de poder hacerlo.
    Puedo comunicar mi amor con el lenguaje del silencio.
    Cuanto más amor doy, más amor recibo.
    Encuentro mi camino y lo sigo con absoluta fe y confianza.
    Decido ver las cosas de manera diferente.
    No soy inútil, sino alguien todopoderoso.
    Tengo presente lo mucho que mi Padre me necesita.
    Elijo el amor como meta de felicidad.
    Veo el mundo desde la inocencia.
    En cada momento soy libre para decidir.
    Impulso mi vida con la energía que genero en el presente.
    Me liberaré de mis dudas recordando que hay una razón para todo lo que sucede.
    No necesito perseguir nada con el fin de estar completo.
    Hoy trabajaré con la más pura de mis intenciones en mayor beneficio de todos.
    Elijo dejar que Dios decida por mí.
    Comparto mi amor con los demás.
    Elijola paz en lugar del conflicto.
    Abandono todos mis conflictos internos a fin de que venga a mí la paz mental.
    Me libero de mis adicciones
    Ya no culpo a los demás. Acepto la total responsabilidad de todo lo que yo he hecho.
    Acepto con confianza mi grandeza y mantengo siempre esta autoestima.
    Soy inmensamente valioso.
    Creo en mis hermanos y los acepto, los respaldo y los valoro.
    Me perdono a mí mismo y decido por la felicidad.
    Recuerdo siempre que el propósito de mi relación es compartir la luz y dar felicidad.
    Soy uno con Dios y soy inocente. Esa es mi fuerza.
    Abandono todos mis juicios y mi tendencia a hacer comparaciones.
    Acepto la felicidad y la salvación ahora.
    Acepto el milagro de la curación y permito ser totalmente curado.
    Ofrezco a los demás lo que he recibido.
    Estoy totalmente abierto a un nuevo camino. No tengo nada que perder.

AFIRMACIONES PARA LA SALUD

  • Tengo el poder total para controlar mi cuerpo y mi mente. Lo sé, gracias a la ciencia, y lo confirmo día a día con mi crecimiento y mejoramiento constante.
    Conozco el poder del pensamiento y la capacidad que tengo para incrementar mis niveles de salud y bienestar propio, por tanto escojo sólo aquellos pensamientos acordes a la plenitud física.
    Mi cuerpo es parte de este maravilloso universo, y el universo es parte de mí. Yace en mí un poder ilimitado y cuento con todo lo necesario para vivir una vida sana.
    Me gusta tratar a mi cuerpo con amabilidad y cariño, por esto, decido comer y beber lo que es más saludable para mí, y mantener mis niveles de actividad física bastante óptimos.

AFIRMACIONES PARA EL AMOR

  • Merezco todo el amor que pueda llegar a mi vida, sencillamente este es un universo amoroso, y estoy dentro de los alcances de sus magnitudes.
    Busco siempre hacer lo que amo, experimentar lo que amo, y pasar tiempo con las personas que amo. El amor le da sentido a mi vida, y me llena de plenitud.
    El amor no es algo malo, de hecho es todo lo contrario. Las personas que no creen en el amor, no han sido lo suficientemente exigentes consigo mismos para atraerlo; por tanto, me comprometo conmigo mismo a garantizar que el amor en mi vida, sea algo supremamente positivo.
    Deseo lo mejor para cada persona que llega a mi vida. Sé además, que el amor no sólo consiste de relaciones íntimas con una persona del sexo opuesto; por tanto, puedo amar la naturaleza, al sol por su tibio resplandor y todo cuanto me rodea.

AFIRMACIONES PARA LA AUTOESTIMA

  • Realmente no me afecta (ni positiva ni negativamente) lo que piensen los demás de mí. Por más que la sociedad quiera hacerme creer que lo externo es importante, lo que verdaderamente importa es mi convicción de valía total.
    Como sé que valgo mucho, y que tengo el potencial para ser grande, día a día me cuido, me dedico tiempo y me admiro. Si hay algo que no me gusta, me comprometo en cambiarlo y acepto que puedo mejorar.
    Mientras comienzo a entender cómo funciona mi mente, soy amable con ella, la comprendo y le resto importancia a los pensamientos negativos y pesimistas
    Busco ser mejor que mí mismo, no mejor que los demás; esto me permite crecer a grandes niveles de vida.

AFIRMACIONES PARA LA PROSPERIDAD

  • Merezco ser rico, tener abundancia y gozar de una gran calidad de vida, por lo que día a día trabajo fuertemente para alcanzar mis objetivos financieros.
  • Vivo en un mundo de abundancia, tengo total derecho a acceder a las bondades de este gran planeta.
  • Mientras más puro es mi deseo de ayudar y beneficiar a otros, más riqueza y abundancia llega a mi vida; comprendo esto, y me comprometo con actuar siempre de manera acorde.
  • Soy generoso con el dinero, mientras más puedo usarlo para objetivos nobles, más se multiplica en mi vida.
  • Mi actitud me permite crear abundancia con libertad, de ninguna manera estoy atado al dinero, por el contrario, el mismo de brinda la capacidad de decidir qué hacer y qué no hacer día tras día.
  • La honestidad rige mi vida, no engaño a nadie, ni me engaño a mí mismo. Cada transacción que realizo genera más vida.

AFIRMACIONES PARA EL ÉXITO

  • Comprendo que el éxito depende totalmente de mí, y día a día me encargo de crearlo.
  • Estoy totalmente convencido de que puedo lograr lo que me propongo; esto, debido a que mi compromiso es sin reservas.
  • Comprendo que existen leyes que rigen el universo, tales como la atracción y la gestación. Me encargo de atraer el éxito, y de contar con paciencia para alcanzar mis más ambiciosos objetivos de vida.
  • Mi desapego por los resultados es tal, que puedo trabajar con 100% de enfoque, sin sentirme mal por las fallas. Cada paso que doy es un avance, o un aprendizaje.

AFIRMACIONES PARA EL BIENESTAR

  • El bienestar en mi vida aumenta constantemente, de hecho, este bienestar es infinito.
    Agradezco lo que he logrado, el lugar en el que estoy y la persona que soy hoy; Sin Embargo, estoy totalmente seguro de que puedo alcanzar mejores niveles de vida. Ese objetivo, gobierna mis quehaceres.
    Gratifico los elementos de la naturaleza que me brindan bienestar, y admiro el hecho de que todo en este mundo evolucionó de tal manera que pudiese brindarme una gran vida.
    En mis manos está mi bienestar, y el de quienes tengo a cargo; garantizo siempre, que este mantenga su equilibrio.

AFIRMACIONES PARA LA GRATITUD

  • Muestro siempre mi gratitud a la vida, por expresarse a través de mí.
    Agradezco todas las experiencias que he vivido a lo largo de mis años de vida. De aquellas que no han sido tan buenas, he obtenido las más valiosas lecciones.
    Gracias por este hermoso planeta azul lleno de vida que me acoge con benevolencia.
    Gracias por la salud que ahora tengo y que me permite continuar viviendo maravillas.

AFIRMACIONES POSITIVAS

  • “YO ME PERMITO PERDONARME, AMARME, ACEPTARME Y SANARME”.
    Yo me permito ser bello/a, por dentro y por fuera.
    Yo me permito adelgazar saludablemente, hasta el tope que mi cuerpo considere conveniente para mi bien, físico, mental, emocional y espiritual.
    Yo Amo y soy amado/a
    Mi salud es perfecta: Todos los órganos de mi cuerpo funcionan bien.
    Mi cuerpo, mi mente y mi espíritu están en perfecta armonía.
    Yo vivo y disfruto la abundancia y la prosperidad que me corresponden.
    “Yo multiplico mi dinero, y llevo la abundancia de dinero y la prosperidad a los demás”.
    Mi futuro es maravilloso.
    Mis pensamientos son positivos.
    Las personas que forman parte de mi vida me aportan valiosas lecciones.
    Yo dejo ir mi pasado y perdono a todo el mundo.
    Yo afronto los desafíos con valentía.
    Yo mejoro cada día y en cada aspecto.
    Yo permito salir el niño/la niña que vive en mí y amarlo/a.
    Yo vivo el presente, disfruto aquí y ahora.
    Yo dejo fluir la vida con confianza.
    Yo permito brillar mi luz interior.
    Yo soy feliz, saludable, alegre y tranquilo/a.

50 AFIRMACIONES POSITIVAS

1. Me despierto por la mañana sintiéndome feliz y con entusiasmo frente a la vida.

2. Mi felicidad interior puede ayudarme en cualquier momento que lo necesite.

3. Al permitirme ser feliz, inspiro a los que me rodean a serlo también.

4. Cumplo con entusiasmo mis obligaciones y las disfruto, incluso las más cotidianas.

5. Miro a mi alrededor y no puedo dejar de sonreír y sentirme feliz.

6. Encuentro placer y alegría hasta en las más simples cosas de la vida.

7. Respeto y admiro a mi pareja, y veo lo mejor en él/ella.

8. Mi corazón está rebosante de alegría.

9. Tengo límites sanos con mi pareja.

10. Encanta mi pareja tal como es, con todas sus cualidades únicas.

11. Soy capaz y totalmente libre de ser yo misma en mi relación de pareja.

12. Comunico con claridad y confianza mis sentimientos y necesidades en la relación.

13. Quiero lo mejor para mi pareja y trato de ayudarle para alcanzar sus metas.

14. Mantengo la esperanza de tener éxito en todos mis proyectos.

15. Todos los días y en todos los sentidos de mi vida, estoy cada vez más cerca del éxito.

16. Los errores y contratiempos son escalones de mi éxito porque estoy aprendiendo de ellos.

17. Encuentro fácilmente solución a los desafíos y obstáculos por lo que termino con ellos con facilidad.

18. Sé exactamente lo que tengo que hacer para alcanzar el éxito.

19. Me siento poderoso/a, capaz, seguro, energético y en la cima del mundo.

20. Cuando respiro inhalo confianza y exhalo timidez.

21. Me encanta el cambio y con facilidad me adapto a él.

22. Hoy seré exitoso/a, mañana seré exitoso/a, todos los días tendré éxito.

23. Hoy he alcanzado mi meta en (lo que sea) y siento la emoción de mi logro.

24. Vivo el presente y confío en el futuro.

25. Mi personalidad emana confianza.

26. Soy auto-suficiente, creativo y persistente en todo lo que hago.

27. Trato de ver siempre lo positivo en las personas.

28. Nada en la vida es imposible y la vida es buena.

29. Yo me acepto y me amo completa y profundamente.

30. Lleno mi mente con pensamientos positivos y constructivos.

31. Elijo estar orgulloso de mí mismo.

32. Tengo integridad, hago lo que digo, soy una persona fiable.

33. Soy único, me siento bien con mi vida y de ser yo.
34. Me acepto plenamente y sé que soy capaz de lograr grandes cosas en la vida.

35. Mi confianza, seguridad y autoestima crecen cada día.

36. Estoy completamente sano y no siento dolor alguno.

37. Disfruto ejercitando mi cuerpo y fortaleciendo mis músculos.

38. Con cada respiración expulso estrés de mi cuerpo.

39. Envío amor y sanación a cada órgano de mi cuerpo.

40. Pongo atención y escucho lo que mi cuerpo tiene que decirme para estar sano y lleno de vida.

41. Me rodeo de gente pacífica.

42. Respondo pacíficamente a todas las situaciones.
43. Todo lo que hago y digo, lo hago lleno de paz.

44. Estoy agradecido por este momento, encuentro alegría en él.

45. Acepto todas las situaciones de la vida, incluso las más desagradables.

46. Libero el pasado y vivo plenamente el presente.

47. Toda la negatividad y el estrés se aleja de mi cuerpo cada vez más.

48. Cada día estoy más a gusto conmigo mismo.

49. La paz interior llena mi cuerpo y mi mente.

50. Hoy tomo la decisión de ser feliz con lo que soy y con lo que tengo.

 

3

Gracias!
Budjo Maitreya
Creador de la Técnica MS:
“Ahora medito 2 veces por día y mi inteligencia aumenta más y más”

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